Los lunes, revista de prensa y red

“El papa Francisco no ha cambiado la doctrina que impide el acceso a la comunión de los divorciados”, de José Granados, y “Hombres, mujeres, salarios y viceversa”, de Victor Gago

( Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 12) (*)

EL PAPA FRANCISCO NO HA CAMBIADO LA DOCTRINA QUE IMPIDE EL ACCESO A LA COMUNIÓN DE LOS DIVORCIADOS

Declaraciones del sacerdote español José Granados en una entrevista concedida a Riccardo Cascioli para La Nuova Bussola Quotidiana, y publicadas en Religión en Libertad el pasado día 11

José Granados, teólogo de la Lateranense, sobre la nota 351 de «Amoris Laetitia»: en «Sería extraño que Francisco hubiese propuesto un cambio tan importante en una nota al pie». La exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia, firmada por Francisco el 19 de marzo y dada a conocer el pasado viernes, no solamente no ha cambiado la doctrina evangélica que impide el acceso a la comunión de las personas divorciadas que viven en adulterio objetivo tras haberse vuelto a casar civilmente, sino tampoco la disciplina eclesiástica en ese sentido. Así lo aclara el sacerdote español José Granados en una entrevista concedida a Riccardo Cascioli para La Nuova Bussola Quotidiana. Granados es profesor ordinario de Teología del matrimonio y la familia en la Universidad Lateranense y vicepresidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre la Familia y el Matrimonio, y fue nombrado por Francisco en 2015 consultor de la secretaría general del Sínodo de los Obispos. Tienen autoridad, pues, sus palabras cuando afirma que «en lo que respecta a la admisión a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar no hay novedades respecto al pasado». José Granados es uno de los principales asesores de la Santa Sede en las cuestiones de matrimonio y familia.

Descartada la «línea Kasper»

«La lectura del capítulo octavo, donde se habla de este tema, lleva a la conclusión de que no ha habido cambio respecto a Familiaris Consortio (n. 84) y Sacramentum Caritatis (n. 29)», explica: «De hecho, si el Papa quisiese introducir un cambio en una disciplina tan importante, con raíces doctrinales en el Evangelio mismo, sería necesaria una clara afirmación suya. Pero en ninguna parte del documento encontramos escrito que los divorciados que viven en una nueva unión civil puedan, al menos en algunos casos, ser admitidos a la Eucaristía sin observar la posibilidad abierta por Familiaris Consortio (n.84) de vivir en continencia».

Y añade que «con su impulso pastoral y misericordioso el Papa ha querido pues insistir sobre el hecho de que no debemos juzgar a estos hermanos y hermanas porque no conocemos sus condicionamientos ni el grado de conocimiento y responsabilidad de las personas; al contrario, debemos caminar junto con ellos para integrarles plenamente en la Iglesia».

«Además», continúa Granados, «el texto cita (en el n. 302), aprobándolo, un documento del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos donde se explica muy bien la cuestión. Si la Iglesia no admite a estas personas [a la comunión] no es por su culpabilidad subjetiva, sino porque su estado objetivo de vida está en contradicción con el sacramento del matrimonio y de la Eucaristía. El problema no es la culpabilidad subjetiva de las personas implicadas, sino el bien común de la Iglesia, la confesión eclesial de fe en Jesús ante el mundo (que tiene lugar precisamente en la práctica sacramental) y el mantener clara la meta última a la que conduce el camino pastoral de la misericordia: vivir la vida plena del Evangelio».

Por consiguiente, la «línea Kasper», en ese punto, ha quedado descartada: «No hay ninguna afirmación clara del Papa que indique un cambio de la disciplina, la cual por tanto sigue en vigor como una luz para guiar la pastoral misericordiosa de la Iglesia con estas personas».

Los cardenales Lorenzo Baldisseri (izquierda), secretario general del sínodo de los obispos, y Christoph Schönborn (derecha), arzobispo de Viena, durante la rueda de prensa de presentación de la exhortación.

La cuestión no es la culpabilidad subjetiva

Aunque Amoris Laetitia incorpora también reflexiones en torno al valor de la conciencia subjetiva en la apreciación de la moralidad de los actos, Granados descarta que afecten a esta cuestión. En concreto, se refiere a la nota 351 al punto 305 de la exhortación, donde el Papa cita su propia exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Allí afirma que la Eucaristía «no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles». Tal como está planteada la nota, podría haber cierta «ambigüedad», señala Cascioli en su pregunta, sobre la relación entre la disciplina de los sacramentos y la conciencia.

Pero Granados explica que la nota «abre una cuestión general a la cual no se ofrece luego una respuesta específica. Se dice que en ciertos casos la Iglesia puede dar la ayuda de los sacramentos a quien vive en una situación de pecado objetivo, si no es subjetivamente culpable. Es una afirmación que luego no se aplica directamente al caso de los divorciados que viven en una nueva unión civil. Este caso es específico y diferente de otras situaciones objetivas de pecado, porque en él se vive en contradicción con un sacramento, como enseñó Benedicto XVI en Sacramentum Caritatis n. 29. Por consiguiente, al no especificar más, el Papa Francisco ni siquiera ha cambiado la disciplina establecida. Sería extraño que hubiese propuesto un cambio tan importante en una nota a pie de página».

Además, «en todas las afirmaciones hay que recordar que el Papa no quiere justificar el pecado ni la situación de pecado, sino ayudar a la persona para que pueda volver a la vida plena de Jesús». Sin olvidar tampoco que Amoris Laetitia no es una exhortación apostólica sobre el divorcio, sino sobre el matrimonio y la familia y «confirma las líneas generales de Familiaris Consortio: la visión de la persona a la luz del amor, la importancia de una cultura de la familia y el deseo de partir del Evangelio para iluminar la situación actual».

Artículo en: http://www.religionenlibertad.com/seria-extrano-que-francisco-hubiese-propuesto-un-cambio-tan-importante-en-48932.htm

HOMBRES, MUJERES, SALARIOS Y VICEVERSA

Artículo de Victor Gago publicado en Actuall el pasado día 13

La próxima causa igualitaria a punto de convertirse en un bien moral del Estado es la equiparación forzosa de los salarios de mujeres y hombres. El presidente Obama se unió este martes al movimiento feminista en la celebración del Día por la Igualdad Salarial, que simboliza el día del año en que las mujeres empiezan a ganar lo mismo que los hombres, según el cálculo de que una mujer percibe, de media, 23 céntimos menos por cada dólar ganado por un hombre.

Una estimación con truco: primero, porque los que miden la “brecha” reconocen que es un cálculo “no ajustado” –la Comisión Europea, de hecho, lo denomina “brecha salarial no ajustada”–, es decir, no tiene en cuenta factores como las horas extras o los complementos por productividad; segundo, porque el 60% de la “brecha”, según los economistas citados por los propios militantes de la causa igualitaria, obedece a elecciones de vida, como por ejemplo, hacer una carrera y no otra, o tener hijos y querer pasar más tiempo con ellos; tercero, porque el cálculo de la “brecha” no tiene en cuenta la cantidad de personas disponibles para cada puesto, es decir, la oferta de la fuerza de trabajo, que es el factor clave de la retribución.

Si una cajera gana menos que un mozo de almacén en el mismo supermercado; si una periodista gana menos que un programador web en el mismo diario, o si una limpiadora de oficinas gana menos que un recogedor de contenedores de basura en la calle, no es a causa de una discriminación sexista, sino a causa del número de personas disponibles para hacer uno y otro trabajo. Igualar los salarios a la fuerza, lejos de aumentar los ingresos de las mujeres, reducirá sus oportunidades de trabajar.

Los datos de Eurostat sobre la “brecha salarial” muestran que los países más prósperos, con economías más centradas en la innovación tecnológica, y con menor tasa de paro –Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Suecia– son los que registran una brecha salarial mayor que la media europea. En cambio, en países como Italia o España, con mayores tasas de paro, la brecha salarial tiende a ser menor. Otra conclusión interesante del mismo estudio es que, considerada con la perspectiva de los últimos diez años, la brecha salarial tiende a reducirse sin necesidad de leyes; simplemente, porque las mujeres compiten en igualdad de condiciones que los hombres por los mismos puestos y aportan con su trabajo el mismo valor que sus pares masculinos.

Pero, ¿cuándo han sido los datos de la realidad un obstáculo frente a la determinación justiciera de la izquierda? La causa de la igualdad salarial forzosa se ha convertido en una fuente segura de votos para Hillary Clinton, que ha metido la cuestión en la campaña electoral y sabe que, en frente, tiene un Partido Republicano ocupado en intentar desactivar a Donald Trump, un frontrunner llegado de la edad neandertal que los lleva directamente a despeñarse como bisontes por el desfiladero.

En la Unión Europea, donde la bandera de la igualdad salarial está izada en las instituciones de Bruselas desde 2007, y cuenta con su propio presupuesto para estudios, directivas y cuchipandas varias, el Día por la Igualdad Salarial se celebra en noviembre, y expresa el día del año en que las mujeres dejan de trabajar para sí mismas y empiezan a trabajar gratis por culpa de la dichosa “brecha salarial”, que en Europa, según la Revelación de la sagrada burocracia, cotiza hoy al 16%, mañana ya veremos.

La clave del éxito es la misma que en todas las culture wars –“batallas de valores”– a las que la izquierda acude con su arsenal de armas de destrucción masiva de la inteligencia. El relato, una vez más, es lo bastante maniqueo como para que el Estado lo adopte como doctrina oficial. Hay un villano –la libertad–, una víctima –la mujer–, un mal infligido –la “brecha salarial”–, una solución mágica –más leyes, más interdicciones, más Estado, más gasto– y un marco para el lenguaje, que no se te permite cuestionar –si te opones a la equiparación forzosa de los salarios eres un enemigo de la mujer, del mismo modo que si dudas razonablemente de un calentamiento global causado por el hombre eres un negacionista peligroso, o si crees que un niño crece mejor si tiene un padre y una madre que si tiene dos padres o dos madres te convierte automáticamente en homófobo–

La cruzada contra la llamada brecha salarial ha llegado hasta la gala de los Oscar de Hollywood, lo que significa, básicamente, que puedes darte por lobotomizado. Cuando Ellen Degeneres, Oprah Winfrey y John Oliver abrazan una de las cruzadas de la izquierda, tu libertad para razonar y pensar críticamente acaba de entrar en barrena.

Artículo en: http://www.actuall.com/medios/el-brief-hombres-mujeres-salarios-y-viceversa/

—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c2.staticflickr.com/2/1720/26380253216_59998cee5e_o.jpg

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído