Arquitectura religiosa olvidada. 127. Villafuerte

Por José María Arévalo

( Vista de Villafuerte) (*)

La Ermita del Cementerio en Villafuerte es el siguiente tema en el capítulo final, “Salvadas de la ruina”, del libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.

Villafuerte

Ermita del Cementerio

Es confusa la distinción entre dos templos de Villafuerte: la ermita del Santo Cristo y la de Nuestra Señora de Villavieja, y pudiera ser que se tratase de un mismo edificio. Para empezar, el nombre de Villafuerte, de recio sabor nobiliario, es relativamente reciente pues procede de fines de la Edad Media. El nombre original del pueblo, Vellosillo, debió resultar poco ilustre para la nobleza local que decidió cambiarlo en el siglo xv por el más militar de Villafuerte ( F. COBAS GUERRA y J. J. DE CASTRO FERNÁNDEZ, p. 162: Hacia 1470 se cambió el nombre del Pueblo).

El nombre de ermita de Villavieja, sugiere la existencia de un lugar poblado anterior al emplazamiento definitivo de Vellosillo, que no tuvo porqué abandonarse totalmente. Este primer poblamiento habría de tener un edificio que sirviera para sus cultos con organización de parroquia ( J. ORTEGA RUBIO, Tomo n, p. 226. J. SAN MARTÍN PAYO, p. 86: en 1345 la parroquia ya era San Miguel, la actual de Villafuerte, que hace pocos años cambió su advocación por la de la Santísima Trinidad). Al desplazarse el pueblo desde Villavieja, el edificio perdería tal rango para quedarse en simple ermita. De este modo, la ermita de Nuestra Señora de Villavieja puede ser la primitiva parroquia del pueblo en su emplazamiento original.

¿Dónde estaría estar lugar? Aquí hemos de acudir a la experiencia de los pueblos vecinos y deducir por analogía cuál es el emplazamiento tipo en los pueblos del Valle del Esgueva y del Cerrato en general. La ocupación de la comarca, tal y como ha llegado hasta nosotros, se inicia en las repoblaciones inmediatamente posteriores a la Reconquista. El esquema de la ocupación es fundar al pie de un cerrillo, donde habría una torre defensiva, y cerca de algún manantial o un arroyo. Estos pueblos son los denominados castrillos y algunos han conservado ese título en su nombre propio. El poblado tendría su iglesia en el propio altozano (Castrillo Tejeriego, Castrillo de Duero) o en las laderas del cerro (Mazariegos, Canillas de Esgueva).

En este caso, un poco a poniente del actual Villafuerte existe este cerro y al pie se encuentra una ermita, actualmente adosada al Camposanto.

Esta ermita no conserva más que una cabecera cuadrada que se orienta de este a oeste dando la espalda a la puerta de ingreso al cementerio. Se trata, por tanto, de un edificio autónomo reaprovechado para ubicar el cementerio en sus contornos. La cabecera cuadrada ha sido frecuentemente utilizada en la región en edificios prerrománicos, prolongándose su uso en el período plenamente románico. Basta recordar la ermita de Santa Cruz en Valdezate, San Nicolás en Sequera de Haza, La Magdalena en Baños de Valdearados o las parroquias de Amusquillo y Villanueva de los Infantes en el Valle del Esgueva. Así pues, la capilla que hoy se encuentra en el cementerio pudiera ser, por su planta, orientación, proporciones y hueco de iluminación, ]a cabecera del primitivo templo parroquial, mantenido posteriormente como templo devocional de Santa María de Villavieja. En 1607, durante la visita pastoral se vio que la ermita de Nuestra Señora de Villavieja, fuera o no la del cementerio que hemos apuntado, estaba por retejar y no estaba en buen estado ( Catálogo Monumental, Valoria la Buena, p. 162).

Más de un siglo después, en 1738, se anota en los mismos libros una reparación en la denominada «Ermita del Bendito Cristo de Vellosillo» ( Catálogo Monumental, Valoria la Buena, p. 162) que, en 1815 resulta que estaba en el camino de Villafuerte a Valladolid ( M. VALLEJO DEL BUSTO, p. 403: En 1815 aún existía la ermita del Santo Cristo de Vellosillo, cuyo templo estuvo situado junto al camino que va desde Villafuerte a la Ciudad de Valladolid), que pasaba justamente al lado del Cementerio. Por lo tanto, la actual capilla del Cementerio coincide con el Cristo de Vellosillo. Es más, hoy podemos ver cómo el antiguo camino, que hoy cruza en varios puntos la actual carretera, se veía acompañado de un vía crucis típico del XVIII. Es decir, que una obra realizada en ese siglo desde la parroquia hasta la ermita fue el vía crucis, algo habitual en todas las ermitas dedicadas a Cristo y, en general, a todas las devociones propias de la Semana Santa. En resumen, la hipótesis que planteamos es que la primera fundación del pueblo estuvo al pie del cerro y de la actual ubicación de Villafuerte, que el primitivo edificio parroquial se mantuvo como ermita para, durante el siglo XVII, cambiar su advocación a otra más acorde con el momento: el Santo Cristo (Catálogo Monumental, Valoria la Buena, p. 159, también apunta la sucesión en las menciones a una y otra advocación), añadiéndosele un vía crucis y terminando en el XIX por adosársele el cementerio.


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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