Destapar la caja de grillos

Por Carlos de Bustamante

( Cristo atado a la columna, de Gregorio Fernandez, en la exposición “Retrospectiva de la Pasión” que se celebró en la sala del Teatro Calderón) (*)

Advertidos quedan desde el principio: va en defensa de la Iglesia, de la educación-“deseducada” de los niños, de la fe cristiana católica, de la moral natural, de España y sus raíces cristianas ancestrales, del pecado… Sigan, pues, si les pete. O pasen a otros menesteres si les parece que éstas van a ser “chorradas tridentinas”.

El 17 de abril del 2010, dijo el Papa: “La Iglesia, herida por nuestros pecados”. ¿Bobadas, Iglesia y pecado”? Si, sí, bobadas… Iglesia: Cuerpo de Cristo y nosotros sus miembros. Pecado: ¿recuerdan la última celebrada Pasión? ¿o la peli la Pasión de Mel Gibson? ¿Los latigazos, las burlas, las bofetadas, salivazos, la inmensa crueldad desatada contra Él hasta hacerle cargar con la Cruz, patíbulo de la mayor crueldad de su muerte como el más vil de los malhechores, tronchado, como un gusano, mudo como un cordero llevado al matadero y agonizante en la Cruz, entregándonos a su Madre por Madre nuestra? ¿Y perdonando…? : “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Pues eso, mis improbables lectores, eso son nuestros pecados. Descargar en ÉL, de nuevo, con nuestras acciones u omisiones tanta crueldad e ignominia cuando “le pegan sin hacer ningún motivo”.

Hora es, creo, de destapar la caja de los grillos, que no de los truenos, por si estuviera “mal visto”. Y, castellanos montañeses, foramontanos, decir la verdad y llamar a las cosas por su nombre. “Manque” duela.

¿Qué es eso de educar, deseducando a nuestros niños con estupideces malévolas como la mal llamada “Educación”, para la ciudadanía? ¿Qué aberración diabólica es ésa de “informar” tergiversando la utilización del sexo propio de cada persona, animalizándolo, deshumanizándolo? ¿Qué “educarlos” en lo que es sólo reservado para la procreación? ¿Qué enseñarles ¡desde los 10 años! a que utilicen el preservativo niños ¡¡y niñas!!, para “disfrutar” de los placeres del sexo ? ¿Qué “enseñar” no sólo a que pierdan la conciencia de pecado, sino a cometerlos como un bien o derecho? Decididamente: destapo la caja de los grillos-que no de los truenos-. Se rasgaron las vestiduras porque dijo Benedicto XVI: “Intransigentes con el pecado, indulgentes con el pecador”. ¿Pero quién inclina al mal, sí ¡¡al mal! (el pecado, que eso son las referidas preguntas ), a nuestros hijos, jóvenes, nietos y mujeres embarazadas para que maten a los hijos todavía en sus entrañas, pero “seres humanos vivos”?

Ante tantos y tan graves interrogantes, destapo la caja de grillos: y como “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, denuncio públicamente la maniobra vil con la inocencia cuya progresiva educación- preservación, corresponde a los padres. Como padre, y hoy abuelo de numerosos nietos, no puedo consentir que usurpen torpe, pero malévolamente nuestros i-rre-nun-cia-bles derechos.

Denuncio públicamente a los inductores y responsables de que tales disparates diabólicos, repito, lleguen como un bien, tratando de eliminar la conciencia de hijos y nietos (huelga decir de ambos sexos) con la perversión descarada de ¡nuestros gobernantes!, con no sé, o sí, qué objetivos persiguen con ello.

Denuncio públicamente (con claridad y sin respetos humanos de ser considerado “martillo de herejes”, igual o parecido a cobardía), a quienes, amparados en unos pliegues que no son los de la Bandera española, pretenden destruir la moral y buenas costumbre de los más débiles, futuro de nuestra Patria, hoy mortalmente herida.

Denuncio públicamente a quienes so capa de “progresismo democrático”, provocan a los que, hombres de bien, no quieren sino definitiva reconciliación, o respeto al menos, en las creencias que tanta sangre española costaron defender en evitación de dos Españas: católica libremente una. Y marxista atea, dictatorial, comunista, la otra.

Perdono, sí, “porque no saben lo que hacen”. Pero denuncio, también, por si acaso, y, porque pese a saberlo, nos lo quieren imponer.

Todos, sin distinción de buenos y malos, de colorados o amarillos, izquierdas o derechas, debemos pedir a Dios (sin miedo a pronunciar debidamente su nombre) indulgencia para las personas, porque todos somos pecadores. Pero si el mayor peligro para todo hombre es la ignorancia, que nadie se escude en ella y, de una vez por todas se entere, de que ese peligro, es verdadero enemigo. De todos. Principalmente de los niños. Y clara condena-intransigente- con el pecado. Sin dejar de considerar, con honradez, que cuanto daña a un niño, adolescente, joven o adulto, puede también dañar a un viejo o mayor. Nada nuevo. Ley natural y ley cristiana. Elemental.

Para terminar, no abogo por el nacional-catolicismo. Pido, reclamo, el derecho a la libertad de religión y conciencia; sin manipulaciones burdas y conocidas de tiempos con persecución descarada. Pido, reclamo, la no interferencia en lo que a cada español le corresponde sin concesiones a un Estado totalitario, encima, de ideología marxista. El que, por triste experiencia (no “escurramos el bulto”), sabemos en lo que desemboca. Ya no me valen sonrisas hipócritas ni falsas promesas. Con la sabiduría popular he de decir con firmeza no rencorosa: “a otro perro con ese hueso”. No más, pues, cantos de sirena. El pueblo español, quiere ser dueño de su destino. Sin renunciar a sus raíces. Sin esconderse en las catacumbas. Libertad dentro del orden. Sin manipular el pasado. Viviendo con decencia el presente. Con la esperanza puesta en el futuro. Por la senda de un camino estrecho, costoso, pero con buen fin. Sin acudir en manada al camino ancho y fácil; camino de perdición, por bien que nos lo pinten. Es falso.


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c2.staticflickr.com/6/5459/30084293080_db2d399b5e_b.jpg

Recibe nuestras noticias en tu correo

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído