Dios mío, los “ordenatas”

Por Carlos de Bustamante

( Ordenatas ) (*)

Si se publicaran en nuestro blog todos los sonetos, romances etc.etc…. satíricos o no que me envía don Eufemio, tendría que darme de baja en este blog en el que escribo dos artículos por semana desde hace ya una década. Tal es la calidad reconocida de este Coronel Infante y maestro compositor en este género literario.

Como las palabras son humo que lleva el viento, vean mejor una de las muchas obras de éste bizarro poeta al que plagiaría el mismísimo Quevedo. Hago, pues mutis por el foro, no sin expresar mi agradecimiento por esta colaboración sobre un tema que me trae a mal traer con anglicismos mil, innecesarios en nuestro riquísimo idioma. ¡ Vean, vean!

¡ DIOS MÍO, LOS ORDENATAS!
(Romance)

Que la Virgen nos ampare:
¡Dios mío, los ordenatas!

Cual a un banco de tortura,
mi existencia condenada
heme trémulo y sentado
delante de un ordenata,
los mis ojos como platos,
mis manos agarrotadas,
huéspedes son los mis dedos,
tremendo el dolor de espalda:
dispuesto para sufrir,
la mía frente perlada,
de las gotas de sudor
que por mi rostro resbalan.
Monstruo fatal del averno,
cual fauces veo su pantalla;
su enrevesado teclado
que me está haciendo la pascua,
tanto cable, tanto puerto,
tanto software, tanto hardware,
para mí un ignaro y lego
en sus siglas y programas.
Qué me decís de los bytes,
que por megas los preparan,
de las RAM y de las ROM,
las memorias y las placas,
o de lo procesadores,
que dicen que son su alma:
ya dije que sólo el diablo
puede hacer cosas tamañas.
Iconos, que yo creía
que eran imágenes santas,
o ese PC. tan famoso,
del que todo el mundo habla,
que no son los comunistas,
¡es que no entiendo ni papa!.
Por no sacar el ratón,
“mouse” escrito, “maus” le llaman,
con rabo unos, otros non
y una flecha que no para,
que tira por donde quiere,
¡cuán difícil manejarla!
El archivo no es archivo,
sino que abre, cierra o guarda,
cuando no es un documento,
foto o peli si hace falta;
insertar, ver y formato,
edición, ventanas, tabla,
nada es lo que parece,
se me cruzan las palabras.
Los menús que yo creía,
que es donde están las viandas
cuando vamos a comer
o a cenar fuera de casa,
no tiene nada que ver
con lo que dice en las barras,
que no son las de los bares,
esos donde ponen tapas
sino como unos buzones
que están en la parte alta.

Si es del panel de control,
funciones mil acapara,
de conexiones de red
a tareas programadas,
de correos e impresoras
a fuentes que no dan agua
de moden, setting y faxes
a opciones configuradas
de energía o internet,
o de herramientas muy raras,
que vienen con un martillo
y de eso nada de nada.
De sonidos multimedia
y otras tantas zarandajas;
relojes, calculadoras,
correos pero sin cartas,
y hasta unos jueguecitos
para distraerte en casa;
y esto es sólo el empezar,
¡Ay madre, lo que nos falta!.
que ya hay que tener moral,
que voluntad no nos falta
para conseguir meter,
no es nuestra tarea parca,
todo lo que hay que saber
en nuestro coco ya carca.
De momento, yo ya sé
“on” de se enciende y se apaga.

Que la Virgen nos ampare:
¡Dios mío, los ordenatas!

Don Eufemio.


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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