Por Félix Torres. Introducción de Carlos de Bustamante

( Caminando en Alcalá. Acuarela de Javier Zorrilla en acuarelasjavierzorrilla. blogspot.com.es) (*)
No será la primera ni la última vez que, con el “espíritu de la General” hasta en los más recónditos adentros del que fuera cuasi imberbe Cadete, exalte no sólo el contenido del impecable Decálogo, sino a quien primero lo compuso –Generalísimo Franco-, sino también, salvando las distancias nos lo recuerda de forma difícilmente superable versificando con facilidad quien con la vocación hasta en los tuétanos, se forjó en el Centro cuyo espíritu perdura a través del tiempo con similar intensidad con que lo vivieron los primeros en directo del que se hizo querer y respetar hasta nuestros días.
Si por humano tuvo algunas sombras, fueron tantas las luces, que aquéllas se deben disipar como las nieblas mañaneras, para pasear sin ellas por la tarde.
DECÁLOGO DEL CADETE
ARTÍCULO IV
4.- “Ser fiel cumplidor de sus deberes y exacto en el servicio”.
HABLAN
(Soneto con estrambote)
Hoy que se habla de los inalienables,
los miles, adquiridos de derechos,
que clama todo el mundo, y a los hechos
me habré de remitir, innumerables.
Hoy resulta, que hay intolerables
que hablan de deberes; los estrechos
de mente y de intelecto, cual desechos
en esta sociedad de maleables.
Que hablan de Servicio, ¡qué anticuados!
e incluso de cumplir, cuando es normal
no lo hagan ni tirios ni troyanos.
Y hablan de lealtad los despistados,
y hasta, incluso, de ser justo y cabal…
¿Para quién hablarán estos fulanos?
Pues yo se lo diré:
sencillamente,
¡para una juventud
sana y decente!
ARTÍCULO V
5.- “No murmurar jamás ni tolerarlo”
Ya sea el murmurar del camarada,
o lo sea del Mando o del Servicio,
conlleva en la Milicia tal perjuicio,
que esta quinta consigna comentada,
en orden terminante de obligada
observancia, convierte el justo juicio
del cuerdo redactor: ningún resquicio
da al rumor o al enredo; y destinada
esta carta moral de ser y obrar,
de recto y de cabal comportamiento
a futuros los mandos, les conmina
a “no usar, permitir, ni tolerar”
especies, “del servicio en detrimento”;
y a aplicar con rigor la disciplina.
—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://c1.staticflickr.com/5/4773/40281281524_8b597f1328_b.jpg