Primeras páginas

Por Javier Pardo de Santayana

( Primera página de un diario nacional, La Razón) (*)

Leo la noticia: un equipo de investigadoras del Instituto Vall d’Hebron ha desarrollado un fármaco cuya eficacia contra numerosos tipos de cáncer – por ejemplo en tumores de pulmón – ha resultado ser del 100 % en su aplicación a “modelos animales”, de tal forma que un 50% quedaría curado y el resto experimentaría una regresión a formas más benignas; remedio que podría utilizarse casi sin producir efectos secundarios. Acompaña a esta noticia otra referencia más escueta sobre la apertura por un equipo del Hospital del Mar de Barcelona de una nueva vía para curar arritmias. La novedad es que se trata de emplear radioterapia.

Muchas veces he reflexionado sobre la complejidad y perfección de nuestro actual sistema sanitario, en el cual cada generación da un paso adelante en su saber científico – apoyada en los continuos avances tecnológicos – mientras mantiene la atención universal y diaria hacia el paciente, de tal manera que los mismos médicos que atienden a los pacientes en los hospitales reciben casi diariamente los nuevos avances para aplicarlos sin demora a los enfermos a la vez que transmiten su conocimiento y su experiencia a quienes se están formando todavía.

Echo un vistazo al número de página en que aparecen las noticias: es la cuarenta y cuatro de un total de ochenta. Y como las dos merecerían un trato más acorde con la importancia potencial del hecho, reflexiono también sobre el valor de las prioridades, ya que si hay un asunto que interesa a todo el mundo éste es la calidad de su salud. Por otra parte, he visto con frecuencia a grupos de españoles con sus camisetas, creo que verdes, exhibiendo lemas relacionados con la atención hospitalaria, de manera que un observador externo podría suponer que nuestra sanidad es un desastre.

Hago estas disquisiciones tras haber permanecido una semana larga en una cama desde la que he podido confirmar una vez más el excelente nivel de los profesionales de este gremio, y leer una noticia interesante: la proclamación de España como el país más saludable del planeta. Una envidiable situación a lo que contribuyen fundamentalmente los niveles de salud y de alimentación – sin ir más lejos, esa dieta mediterránea de la que tanto se habla – pero también, y muy especialmente, nuestras esforzadas enfermeras, que son citadas como tales. Algo que no me extraña en absoluto habida cuenta de su combinación de profesionalidad y cercanía del paciente, virtudes éstas que de seguro han influido en los evaluadores del sistema siquiera por comparación con las de otras nacionalidades; que no en vano son solicitadas más allá de nuestros propios hospitales: en los ingleses, por ejemplo.

Así que uno se pregunta qué es lo que consideramos especialmente noticiable, es decir, digno de ser subrayado por unos titulares. Más aún si las dos noticias reseñadas se comparan con las demás del día. Así que les propongo a ustedes que echen un vistazo a aquéllas publicadas en esta misma fecha y cuyos titulares – como los de los artículos – son aproximadamente los siguientes:

“Torra se burla del Estado”, “¿Quo Vadis, Europa?, “Ante lo peor”, “Paso atrás del Estado”, “Cataluña, territorio sin ley”, “Aumenta el riesgo sobre la economía española”, “Una estrategia peligrosa”, “Requiem por la moderación”, “El Banco de España afea al Gobierno la subida del gasto”, “Almusafes dejará de fabricar las 40.000 Transit”, “Españoles que se fueron a vivir al extranjero en 2018”, “La portera (se refiere a una ministra del gobierno) no se entera”, “Valerio desacredita a Granado”, “En la casa de los horrores de Maduro”,“Multa millonaria a Google”, “Resuelto otro crimen de los narcos”, “Tengo miedo de matar a las presas” ( se refiere a una madre autora de un doble parricidio), “Un violador admite que reincidió e intentó matar en un permiso carcelario”, “La política obliga a los cazadores a saltar ahora a la palestra”, “El Barça no perdona a Griezman”, “Al Madrid tampoco le gustan los lunes”. “El Pozo estalla contra el clan de los Visita”, “Alfon, el “héroe” de los explosivos de la izquierda radical” (con fotos de Alfon con un tal Rufián), “El PP teme años de inseguridad jurídica”, ”En el nuevo curso de “Cuéntame” vamos a sufrir mucho.”, “Sálvame va siempre muy por delante de un “roast” a la hora de despellejar a uno de los suyos”. Y para colmo, una referencia a la obra “Dios tiene vagina” (que hasta me da rechazo el escribirlo).

Dejo fuera de esta relación otra noticia de la misma fecha pues, aunque fuera potencialmente negativa, se convirtió en un hecho luminoso gracias a la serenidad y el valor de un niño de colegio. Se titula “Otro monstruo, ahora en Italia” y se refiere a cincuenta y un escolares que estuvieron a punto de ser exterminados cuando un terrorista, conductor del autobús escolar en que viajaban, había hecho todo por quemarlos vivos, cosa que habría ocurrido ciertamente si el muchacho no hubiera tenido el valor y la serenidad de camuflar un móvil y conectar con emergencias cuando ya el conductor había requisado los teléfonos y atado a todos con unas fuertes bridas antes de prender fuego al autobús y calcinarlo: un hecho impresionantemente heroico que tampoco mereció primera página.

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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