Recordatorio

Por Javier Pardo de Santayana

( Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 11) (*)

Lo recuerdo perfectamente. Corría el año 2004 cuando un mal día rompió la noticia: se acababa de producir una acción terrorista en una estación de cercanías madrileña. Y estábamos en tiempos en los que ETA daba aún lugar a noticias semejantes. Por otra parte, escasos días antes la policía había interceptado a aquella banda un vehículo cargado de explosivos destinados a provocar una explosión exactamente en el mismo lugar del atentado. Poca duda parecía haber, por tanto, de que los efectos de un hecho como éste – que batiría todos los récords de destrucción y muerte – debieran ser atribuidos en primera instancia a quienes acababan de intentarlo. Tan es así que incluso el gobierno vasco, que se jactaba de recoger las nueces del árbol sacudido, coincidiría también con lo supuesto.

Así que cuando mi mujer y yo acudimos a la manifestación que se convocó inmediatamente para mostrar la indignación de todos y la solidaridad de los españoles con las víctimas, nuestras voces se sumarían al repetido grito de “¡asesinos!”. Y sin embargo, cuál sería nuestro asombro cuando caímos en la cuenta de que aquel grito se dirigía no hacia los causantes de las muertes sino directamente en contra del gobierno.

Y es que el partido entonces en la oposición había montado toda una operación bien orquestada. Estábamos en vísperas electorales y lanzaba tan bochornosa acusación a nuestros propios gobernantes aprovechando que horas más tarde había aparecido un papel que atribuía el acto a otros autores. Así volvíamos a experimentar el vergonzante truco del “Prestige”: el “nunca mais” que demostró ser una artimaña como lo había sido también aquél famoso engaño urdido en el encuentro entre el ministro Solbes y Pizarro.

Añadiré, solo por refrescarles la memoria, que quienes ahora culpaban al gobierno de un acto terrorista vulneraban también sin la menor vergüenza la obligación de respetar las vísperas electorales organizando el acoso a las sedes del partido al que pretendían derrotar en las urnas.

Todas estas astutas maniobras serían las lluvias de las que procederían nuestros actuales lodos, entre ellos la mutación del propio partido de los intrigantes, cuyos líderes históricos serían descabalgados e incluso despreciados sin piedad mientras los líderes “entrantes” ponían en duda la ultima letra de sus siglas. Recuerden aquello de que “nación” es un concepto relativo y que hay que aceptar sin más lo que decida Cataluña, como si ésta no formara parte de la patria común de nuestros hijos

Todo ello viene al caso con ocasión del fallecimiento de un personaje clave hacia cuya figura no se acumulan ahora sino palabras elogiosas, incluidas las de un ex presidente que había sido su adversario, y como tal objetivo preferente de sus maniobras y su astucia. Esto sí que se llama juego limpio. ¡Y nosotros que llegamos a creer que todos los parlamentarios eran ya rufianes contagiados del ambiente del congreso!

En cuanto a los demás comentaristas hay que decir que todos subrayaron con vehemencia la gran inteligencia e instinto del difunto, y sobre todo su visión de estado bien demostrada por su actuación en un momento tan delicado y trascendente como el del relevo de los reyes. Virtudes estas que en cualquier caso resaltan si decidimos compararlas con el paupérrimo nivel de los políticos actuales, incluidos los del actual partido gobernante, que es el suyo.

La duda es si lo que se ha ganado en este trance significa el retorno de la buena educación de antaño o es simplemente un fruto de la inevitable corrección política, es decir, del temor a que cualquier crítica adversa pudiera ser utilizada en contra de uno; de ahí que quienes sintieran la necesidad de decir lo que pensaban habrían procedido con la mayor cautela. Ya saben ustedes que hoy en día la libertad de expresión se encuentra en crisis, así que habría que hilar muy fino para hacerlo.

Y en este sentido parece orientarse una viñeta del humorista de ABC JM Nieto, que se limita a representar un monumento con el busto del personaje fallecido y bajo él una frase lapidaria: la que él mismo pronunció aquel famoso 11 de marzo del año 2004. Dice así: “Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta”.

Y a su pie, la consabida rosa.


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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