“PSOE y Podemos esquivan al Poder Judicial para reformar la elección del CGPJ sin la oposición”, de Pedro Fernández Barbadillo, “Iglesias, el mono de las pistolas”, de Luis Herrero, y “Sánchez está fuera de control y de la Ley”, de Federico Jiménez Losantos

(¡LIMBO! Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 14)
PSOE Y PODEMOS ESQUIVAN AL PODER JUDICIAL PARA REFORMAR LA ELECCIÓN DEL CGPJ SIN LA OPOSICIÓN
Artículo de Pedro Fernández Barbadillo publicado en Actuall el pasado día 13
La propuesta del PSOE y Podemos pretende evitar el hasta ahora necesario pacto con la oposición para la elección de miembros del CGPJ. La Asociación Profesional de la Magistratura considera que se trata de una reforma «abiertamente inconstitucional».
Los grupos parlamentarios de PSOE y Unidas Podemos registran este martes la proposición para reformar el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ sin contar con la oposición rebajando la mayoría de tres quintos necesaria actualmente para que las Cortes elijan a los 12 miembros del CGPJ que les corresponde.
Su propuesta pauta la activación de la designación por mayoría absoluta en un plazo de 48 horas en caso de que fracasara la designación por mayoría cualificada de tres quintos.
La decisión de que sean el PSOE y Unidas Podemos los que impulsen en el Congreso la reforma para cambiar el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a través de una proposición de ley evitará al Gobierno los informes de órganos consultivos que se exigen en los anteproyectos de ley que tramita el Consejo de Ministros.
Así, una reforma de la ley orgánica del Poder Judicial por la vía del proyecto de ley obligaría al Gobierno de PSOE y Podemos tener que pedir informes al Consejo de Estado, al Consejo Fiscal y al propio Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Sin embargo, al tomar la iniciativa los grupos parlamentarios que forman parte del Gobierno y tramitarse la reforma vía proposición de ley, ya no son necesarios esos informes consultivos y, según los socialistas, podría estar aprobada en tres meses.
Tras su calificación por la Mesa del Congreso, la iniciativa de los grupos parlamentarios sólo necesitará la conformidad del Gobierno para su debate: en concreto, dispondrá de un máximo de 30 días para certificar que esa reforma no tiene efectos presupuestarios, único motivo para los vetos del Gobierno.
PSOE y Unidas Podemos estiman que la reforma de la ley orgánica del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que impulsan podría entrar en vigor a los dos meses de tomarse en consideración.
Críticas del Poder Judicial a la reforma
La Asociación Profesional de la Magistratura (APM) -mayoritaria- se muestra contraria a esta reforma, y su portavoz Manuel Almenar ha señalado en declaraciones a Europa Press que es una modificación «abiertamente inconstitucional» porque infringe lo dispuesto en el artículo 122 de la Constitución que fija las mayorías cualificadas necesarias en las cortes.
Además, añade que la vía de la proposición de ley también «plantea serias dudas de inconstitucionalidad» porque al evitar el cauce del proyecto de ley se eluden trámites preceptivos como son los informes del CGPJ, de la Fiscalía General del Estado o del Consejo de Estado, «algo básico en la cuestión».
Almenar ha explicado por otro lado que no se puede plantear una reforma del sistema de nombramientos y que ésta tenga carácter retroactivo. En este sentido, ha recordado al Gobierno que el proceso de renovación del órgano se inició hace dos años, y las reformas son a futuro, no sobre procesos iniciados.
«Tenemos la certeza de que es inconstitucional y mostramos nuestro absoluto rechazo», ha apuntado, para luego vaticinar que generará una reacción por parte de organismos europeos. «Una infracción de los valores que inspiran la Unión Europea tiene sus consecuencias, y ha llevado a avisos de expulsión a países como Polonia o Hungría», ha añadido.
Desde la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), su portavoz Jorge Fernández Vaquero ha sido tajante también al apuntar que la reforma de esta ley orgánica es un «despropósito» y va «en sentido contrario a las recomendaciones que se hacen desde Europa para fortalecer el Estado de Derecho».
En junio de este año el Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), dependiente del Consejo de Europa, advirtió de la falta de independencia judicial si no se modificaba el sistema de elección de vocales actual. Por eso desde el Foro Judicial Independiente (FJI) insisten en que lo que se debe hacer es cumplir con esas recomendaciones y volver al sistema mixto de designación, en el que parte de los vocales sean elegidos en el seno del Poder Judicial.
Por las togas asoman camisas rojas
El Gobierno de izquierdas, ése con cuyos miembros se hacen fotos los banqueros del Ibex-35, ha decidido construirse unos tribunales a medida. Lo hacen para escapar a sus responsabilidades en el desastre de gestión del covid-19 y en el fraude de la conspiración de ‘las cloacas’ contra Podemos.
El centrista es ese señor o señora que siempre piensa que ninguna noticia es mala, que asegura que la economía es lo más importante y que está convencido de que Pablo Iglesias ya es razonable porque habla con Ana Botín en vez de nacionalizarle el banco. Sin embargo, acaba de caerse de la silla con el plan del PSOE y de Podemos, ambos dos juntos, para apoderarse del Poder Judicial como si fuera RTVE.
Nada más formarse el Gobierno entre el PSOE y Podemos, con el voto a favor de partidos tan progresistas como el PNV y ERC, empezó a correrse la consigna de que los poderes fácticos nacionales y quizás extranjeros iban a desencadenar una ‘lawfare’, es decir, una ‘guerra judicial’, contra Pedro y Pablo, como la que sufrían los desdichados y corruptos Lula da Silva y Cristina Fernández de Kirchner. El viejo truco de acusar al adversario de lo que vas a hacer tú.
Después de varias campañas canallescas contra los jueces que se atrevían a levantar un papel contra el Gobierno, sea por los más de 50.000 muertos por la pandemia, sea por la manipulación de Pablo Iglesias con la tarjeta del móvil de su colaboradora Dina Bousselham para presentarse como víctima de una conspiración de los servicios secretos, que han incluido amenazas de muerte por parte de admiradores de Lenin y del Che, el Gobierno ‘de pogreso’ ha recurrido a su ‘lawfare’.
Podemos puso en circulación la palabra ‘lawfare’ para preparar sus campañas contra los jueces que les molestaran
Como el PP, quizás por miedo a perder más votos hacia Vox, se niega a pactar un nuevo reparto de cargos en el Consejo del Poder Judicial (CGPJ), el PSOE y Podemos han registrado una proposición de ley para eliminar de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) el requisito de los 3/5 de las Cámaras de las Cortes en la elección de doce de los veinte vocales.
La prueba de que los rojos y los morados van a por todas es que emplean la forma de la proposición de ley, en vez de al anteproyecto, de manera que se evitarán los latosos informes del Consejo de Estado, del Consejo Fiscal y del mismo CGPJ.
El Gobierno del también socialista Felipe González ya se cargó en los 80 el CGPJ al retirar a los jueces la facultad de escoger a doce de los veinte vocales, mediante otra reforma de la LOPJ, que se la cedió a las Cortes con el requisito de que lo hiciesen por una mayoría de tres quintos. Cuando el Tribunal Constitucional aceptó (de manera vergonzosa) esa modificación, al menos subrayó en su STC 108/1986 la importancia de la mayoría cualificada para asegurar cierta independencia en los nombrados.
La izquierda quiere apoderarse del Poder Judicial como si fuera RTVE
Si bien es cierto que durante las décadas siguientes el PSOE, el PP, Izquierda Unida, PNV y CiU se repartieron los escaños con juristas de sus cuadras, también lo es que la supresión de ese requisito convertiría al CGPJ en prolongación del Gobierno de turno, que en este caso es un Gobierno de hipócritas.
Cuando estaban en la oposición, PSOE y Podemos reclamaban la despolitización de CGPJ y de los tribunales, como demuestran los tuits que mostramos. Sánchez le echaba en cara a Iglesias que pretendiera tener a sueldo a los jueces y fiscales. Ahora que los dos mandan, quieren que los togados sean sus marionetas. Por de pronto, ya controlan la Fiscalía por medio de Lola Delgado.
Tuits de Pedro Sánchez y de Podemos cuando estaban en la oposición y aseguraban que querían despolitizar el CGPJ.
Y entre las contradicciones no es menor la de los morados que hace unos años rodeaban el Congreso al grito de “¡No nos representan!” y ahora quieren convertirlo en una cámara convencional que nombre y destituya a todos los cargos públicos con la excusa del ‘poder popular’.
Vivimos en el reino de la mentira. Y a los votantes de izquierdas eso les entusiasma.
Cuando estaba en la oposición, Sánchez prometía “despolitizar” el CGPJ para “regenerar la democracia”
Curiosamente, la asociación de Jueces para la Democracia, por lo general tan parlanchina, no ha dicho ni mu. Sus miembros, ¿están anonadados por este ataque a las reglas básicas del sistema político o están pendientes del reparto de nombramientos que se avecina?
Para mí, no puede haber más reforma que volver a la primera aplicación de la LOPJ: ocho vocales los escogen las Cortes (¡qué remedio!) y los otros doce los miembros de la carrera. Los tribunales no pueden repartirse entre los partidos políticos, porque ya estamos viendo las consecuencias.
De todo este barullo hay varias conclusiones que los moderados deberían sacar.
La primera: se ha extinguido, si alguna vez existió, esa especie del ‘socialista moderado’, el socialista responsable que ante las locuras y los abusos frenaría a Sánchez, como antes a Rodríguez Zapatero.
¿Qué más le tiene que hacer el PSOE a los españoles para que sus votantes decidan abandonarlo o al menos se quejen?
La segunda: se constata que el PSOE es el verdadero virus de España. Es el partido que nos ha conducido a varias recesiones económicas como en los años 30 nos condujo a la guerra civil, el partido más corrupto de Europa, el partido que recurrió al terrorismo de Estado (los GAL), el partido que está dispuesto a pactar con proetarras con tal de mantenerse en el poder, el partido que quiere eliminar la libertad de debate… Podemos es sólo el poli malo en esta pareja.
Y la tercera, más que conclusión pregunta: ¿qué le tiene que hacer el PSOE a los españoles y a las libertades para que sus votantes decidan abandonarlo, como en Francia o Alemania o Italia? Son como ese perro apaleado que regresa siempre a la casa de su amo.
Para los centraditos y moderaditos que justifican su inacción con el Tribunal Constitucional les recuerdo que esos magistrados políticos avalaron las leyes de violencia de género que establecen la discriminación del varón y, además, que desde hace diez años se niegan a fallar el recurso contra la ley del aborto.
Al final, la existencia de los derechos y la libertad depende de la voluntad del político… y de la resistencia del ciudadano.
https://www.actuall.com/democracia/por-las-togas-asoman-camisas-rojas/
IGLESIAS, EL MONO DE LAS PISTOLAS
Artículo de Luis Herrero publicado en Libertad Digital el pasado día 12
¿Quién es el verdadero responsable de una balacera provocada por un mono con pistolas, el mono que dispara o el dueño del zoo que lo permite? Si de lo que se trata es de subastar adjetivos hasta elegir los que mejor califican la conducta política y personal de Pablo Iglesias, ahí van mis dos aportaciones particulares: matasiete y matachín. No los había utilizado en mi vida, pero ambos suenan parecido a otro más popular que le va como anillo al dedo: matón. Lo que pasa es que matón es más serio y califica conductas de hampones que acojonan de verdad. Iglesias, no. Él tiene ese toque kitsch de pendenciero de serie b que le da un aire de fanfarrón engreído. Cuando frunce el ceño y afila la mirada como si fuera un superhéroe a punto de convertir sus globos oculares en reflectores de rayos ultravioleta recuerda más a Maxwell Smart, el superagente 86, que a Lee Van Cleef haciendo de malo.
Hay algo grotesco en su modo de hundir los hombros y arrugar el gesto cada vez que le dice a los jueces del Supremo que sería inconcebible que le tocaran un pelo del moño o a los diputados de la Oposición que guarden silencio cuando un vicepresidente del Gobierno está en el uso de la palabra. Matasiete es sinónimo de fanfarrón, pero su locución es más chistosa y tengo para mí que añade ese punto de comicidad que tanto irrita a los maulas orgullosos. Con matachín pasa lo mismo. Significa camorrista, pero tiene un aire ridículo que convierte a su destinatario en motivo de burla. Estoy seguro de que a Iglesias no le gustará que se cachondeen de él cuando se pone a modo cuatrero que entra en el Saloon y acalla los murmullos de la clientela. No hay nada más humillante que un pistolero que mueva al pitorreo.
Y sin embargo, miradle, ahí está él con los brazos en jarra y la chepa enhiesta, las piernas arqueadas y la perilla en punta, dispuesto a desafiar a todo ese hatajo de golpistas indecentes que al ponerle bajo sospecha cometen un delito de lesa democracia. Atacarle a él supone tanto como atacar el movimiento de liberación de los oprimidos. Como símbolo del empoderamiento de los parias, su aforamiento es tan inviolable como el del rey. Ni Supremos, ni gaitas. El hombre no para de desgañitarse la garganta para que su advertencia se escuche del uno al otro confín: “¿Lo habéis entendido, reaccionarios de mierda?” Verle de esa guisa, henchido como un pavo, con el vademécum del comunismo preconciliar en una mano y la foto del Che Guevara en la otra, es peor que sonrojante, sencillamente es patético.
Iglesias no representa un peligro real. Al menos, no más que un histrión en una solemnidad litúrgica (es muy posible que este 12 de octubre le veamos hacer de saltimbanqui ante Felipe VI para que su fe republicana no quede amordazada por los símbolos de la Nación durante la celebración de su fiesta). Ni su presencia en los puestos de cabecera del banco azul es consecuencia de un mandato de las urnas ni la cosecha electoral de su partido —que no ha dejado de empeorar desde que entró en escena— le convierte en el elegido del pueblo. El peligro no es él, sino quien le nombró caprichosamente vicepresidente del Gobierno y quien le permite utilizar su rango para convertir la vida pública en el patio de Monipodio, lugar de solaz del sindicato del hampa.
Iglesias no es el peligro, el peligro es Sánchez. A propósito de la campaña podemita contra el juez García Castellón, que ha recibido amenazas de muerte tras pedirle al Supremo la imputación de Iglesias, el presidente del TSJM, Celso Rodríguez, ha recordado en ABC que los poderes públicos —y por lo tanto también el ejecutivo— están obligados a combatir cualquier campaña de desprestigio que se orqueste contra quienes, en un esquema democrático, tienen la misión de tutelar en último término los derechos e intereses legítimos de todos los ciudadanos. ¿Ha cumplido Sánchez con su deber? ¿Lo hizo cuando su vice dos trató de intimidar a los jueces que han de decidir si le sientan en el banquillo. ¿De verdad sería inconcebible, señor Iglesias, que un juez del Supremo razonara como otro de la Audiencia Nacional?
¿Quién es el verdadero responsable de una balacera provocada por un mono con pistolas, el mono que dispara o el dueño del zoo que permite que las lleve encima? El duelo que han establecido nuestros gobernantes con los miembros del poder judicial es, sin ninguna duda, el de mayor calado que tiene planteado ahora mismo nuestro país. Por eso reconfortan las palabras de Celso Rodríguez en su artículo del sábado: “Sea cual sea la intensidad de una estrategia de desgaste, a esa sociedad a la que nos debemos y servimos, le recordamos el compromiso que adquirimos cuando juramos o prometimos nuestro cargo: administrar recta e imparcialmente Justicia frente a todos. Que no quepa la menor duda de lo inquebrantable que resulta nuestro juramento”. ¿Oído cocina?
Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/luis-herrero/iglesias-el-mono-de-las-pistolas-6669112/
SÁNCHEZ ESTÁ FUERA DE CONTROL Y DE LA LEY
Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 11
Pedro Sánchez ya no es sólo ilegítimo. Es un gobernante fuera de la Ley. Peor aún, contra la Ley. Una nota de la agencia Efe de ayer sábado muestra que la imposición del estado de alarma en Madrid ha sido un acto de prevaricación criminal, porque fatalmente costará vidas y graves daños económicos, y por el que debería ser procesado todo el Gobierno, con Pedro Sánchez a la cabeza. Al principio, la noticia era tan importante que pasó casi inadvertida, iba como cuarta o quinta llamada en la versión de internet. Poco a poco se hizo dueña de las portadas. Anoche, sólo diario golpista del Ibex36 la ocultaba. Y todo estaba allí desde el principio, en una simple nota de agencia. Era ésta:
La prevaricación de la banda de Illa
«El Ministerio de Sanidad reconoce que utilizó datos antiguos de la incidencia de la covid en Madrid para pedir la declaración del estado de alarma y poder confinar la capital y otros ocho municipios de la región. El departamento de Salvador Illa admite que tuvo en cuenta los datos de la incidencia acumulada del virus correspondientes al domingo 4 de octubre, hace una semana, obviando la mejoría que se había producido en los últimos días. Tanto la capital como otros cinco de los municipios confinados registraban ya una incidencia acumulada por cada 100.000 habitantes inferior a 500 casos el miércoles 7 de octubre, uno de los parámetros establecidos por Sanidad para los confinamientos perimetrales.
El reconocimiento de Sanidad, a preguntas de la agencia Efe, se produce después de que el consejero madrileño, Enrique Ruiz Escudero, denunciara el viernes por la noche que «seis de los nueve municipios -confinados- están hoy -por el viernes- por debajo de los 500 casos». Según los datos de la Consejería de Sanidad, Madrid tenía ya el miércoles una incidencia acumulada (IA) de 465 casos por cada 100.000 habitantes.
Lo mismo sucede en cinco de los otros ocho municipios confinados. Con datos del miércoles 7 de octubre, en Alcobendas la IA era de 450, cuando el 4 de octubre era de 643; en Alcorcón, de 396 y no 566; en Móstoles había bajado a 331 desde los 514; en Torrejón estaba en 448 y no en los 651 del domingo pasado; y en Leganés era ese día de 441 y no 619. Sólo tres de los municipios confinados (Parla, con 679, Fuenlabrada, con 608, y Getafe, con 522) superaban el límite establecido por el Ministerio de Sanidad.
La bi-prevaricación de Illa a favor del PSOE
Además, se da la circunstancia de que Móstoles, con 331 casos por 100.000 habitantes el miércoles 7 de octubre, presentaba mejores datos que Alcalá de Henares, con 335 y que el Gobierno sacó a última hora del decreto de alarma. Los dos municipios madrileños están gobernados por el PSOE.
Las fuentes del Ministerio de Sanidad consultadas por Efe admiten que tomaron de «referencia datos de incidencia acumulada de la pandemia del día 4». «Los datos eran del 4 y fueron consolidados el 8 de octubre«, han precisado las mismas fuentes. Sin embargo, en el decreto del estado de alarma publicado el viernes, Sanidad introduce una tercera fecha y asegura que los datos corresponden al 7 octubre.
Este reconocimiento por parte del Ministerio ratifica al consejero madrileño en su opinión de que la decisión del Gobierno central «estaba tomada desde hace tiempo». «Han buscado cualquier vía, olvidándose de los criterios técnicos, de la vía del diálogo», sostiene Ruiz Escudero.
¡Y el farsante Illa pedía «alma a Madrid»!
El estado de alarma impuesto por el Mulo monclovita se ha limitado a imponer las medidas que el TSJM declaró ilegales, es decir, a atropellar al Poder Judicial desde el Ejecutivo. Pero el tosco centauro, cabeza humana sobre osamenta de percherón, tenía prevista la coz una semana antes y no pudo esperar siete días a que el Ministerio de ‘Insanidad’ falseara datos y escudara en confusión de cifras lo que ahora es contradicción insalvable. Hay funcionarios que no quieren cargar con el mochuelo penal de haber intervenido el 8 con las cifras del 4, ya mejoradas, y han dejado en ridículo a Illa, que sólo llegó a falsificar el 7. Corto hasta para eso. Al Mulo le urgía poner sus herradas patas en la castigada frente de la Comunidad de Madrid y se dio ese mular gusto, pero las marcas de sus herraduras lo han delatado.
Illa, ese Cobrador del Frac rediseñado como espagueti de enterrador, no se atrevió a firmar la orden de la prevaricación, y delegó en su segunda, por si acaso. Pero, consumado el delito, se atizó una ratafía y le pidió a la Comunidad de Madrid que «tuviera alma». ¡El espantapájaros que negó dos meses la inminencia del virus y presumió de las medidas de prevención que no tenía, con 53.000 muertos en su haber, pidiendo «alma» a sus víctimas!
La traición descarada de Inés y Aguado
Sánchez se largó al trote a Barcelona para no presidir el Consejo de Ministros, y la deteriorada Carmen Calvo, presidenta en funciones, exhaló una nota proponiendo una especie de ‘estado de alarmita’, limitado a la opción 2 del chantaje a Ayuso: que no impusiera lo que los jueces habían declarado ilegal (opción1) ni dejara que ella firmara la intervención (opción 3), sino que Madrid pidiera el estado de alarma que rechazaba (opción 2).
Naturalmente, Ayuso, cuya paciencia se acreditó en la formación de Gobierno regional hace un año, no podía pedir lo que los jueces, a los que recurrió la Comunidad, habían considerado ilegal unas horas antes. Pero mientras el Mulo trotaba a Barcelona con el Rey atado al estribo, y Calvo se negaba a parecer totalmente burra, pasaron unas horas antes de la coz. Y ahí se retrataron Inés Arrimadas e Ignacio Aguado. Inés, pidiendo que Ayuso hiciera lo que ordenaba Sánchez, sin saber que en el mismo momento en que ella se delataba, Calvo fingía una alternativa menos humillante; y Aguado, al apoyar a Calvo cuando acababan de anunciar la intervención de Madrid.
Lo peor para el extinto partido naranja no es lo de Aguado, cuya condición de judas sin voluntad de ahorcarse es pública y notoria, sino lo de Inés. Muchos creyeron o quisieron creer que Aguado iba a su aire, como en tiempos de Rivera, que lo quería echar y al final no lo hizo. Inés, en su intervención, demostró que ni siquiera sabía de qué iba la Opción 1, la de imponer lo ilegalizado por el TSJM -¡ella, antaño tan estudiosa!- y que está dispuesta a lo que sea para demostrar que su acuerdo con el PSOE es incondicional. Vamos, que se ha convertido, como ya anunciamos aquí, en la agrupación madrileña del PSC de Illa. ¡Ni siquiera de Iceta: de Illa! Tras ese gesto de sumisión, el Mulo debería nombrarla ministra sin cartera, aunque con chequera. Tenía razón Girauta cuando dijo que Ciudadanos era ya sólo una gestora de intereses particulares. Pero Inés podía recatarse más.
Sánchez está contra la ley
Sánchez, cuyo acceso al Poder fue legal pero ilegítimo, porque se urdió con el apoyo de los que quieren destruir el orden constitucional y la nación española, en cuya soberanía se basan todos los poderes del Estado, ya no es sólo ilegítimo. Es un gobernante fuera de la Ley. Peor aún, contra la Ley. Fuera de la Ley se puede estar por error, descuido o abuso parcial, y es una situación corregible. El que está en el Poder y contra la Ley, como Sánchez, en cada acto conspira para romper la legalidad de todo cuanto se oponga a su capricho. Un Ejecutivo que no ejecuta la Ley sino que busca ejecutar, en el sentido de decapitar, el orden legal, está fuera de la Ley y debe ser apartado del Poder cuanto antes. Censura es poco: inhabilitación. Si no ante nuestro Rey, que está preso, ante Europa, que empieza a mirar atónita lo que está pasando en España.
El gran problema para restablecer el orden legal que, como prueba el caso de Madrid, está siendo deliberadamente atropellado es que Sánchez, como buen psicópata, es calculador, y para destruir el orden legal viene demoliendo el Poder Judicial a partir de la Fiscalía y mediante una serie de ropones que merecen la cárcel más que el cargo. Y aprovechando el interés, la cobardía o el sectarismo de unos jueces que, para subir, han de bajarse hasta identificarse con los intereses de los partidos que los ponen. Pero no estamos ante el habitual abuso de poder sino en manos de un loco furioso.
La oposición, teóricamente formada por los tres partidos que impiden que Sánchez se haga con Madrid, debe ser consciente del cambio radical que ha sufrido la situación política. No es que todo este yendo muy deprisa, es que está fuera de control, porque nos preside un auténtico incontrolado y nos vicepreside un sociópata científico, o sea, un comunista, que ve en el loco pirómano el arma ideal para quemar España y reinar sobre sus cenizas.
La necesaria unidad de PP y Vox
Doy por perdido a Ciudadanos para la causa constitucional, después de la escandalosa actuación de Arrimadas y su iscariote. Pero el PP y Vox, que son lo que nos queda, deberían abandonar de una vez el postureo y la calculitis electoral. Jugar a ganar tiempo es perderlo de modo irrecuperable. Buscar mezquinamente la derrota del otro acelerará el hundimiento mutuo. Decía Abascal la semana pasada que si, ante la atroz situación provocada por el Gobierno, no presentase una moción de censura, valdría más retirarse de la política. Cierto: la moción no sobra, pero tampoco basta. Falta unidad. Y para eso hace falta una conciencia clara de ese peligro llamado Sánchez.
Si Casado, además de censurar esa teodorada de que Vox es el Podemos de la Derecha, que hasta como insulto es ridícula, no quiere perder del todo las riendas del PP y del futuro, debería plantear iniciativas similares. Para empezar, en la Unión Europea, donde es más fuerte y no hace encuestas Michavila, el nuevo Arriola o Doctor Bacterio de Doña Maricomplejines, que pide una encuesta, se asusta de lo que ha pedido y se queda quieta, o sea, muerta. Ni Vox ni el PP pueden nada por separado. Juntos, podrían luchar. Ante un presidente fuera de sí y un Gobierno fuera de la Ley, es lo menos que sus votantes y compatriotas les podemos pedir.
Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/sanchez-esta-fuera-de-control-y-de-la-ley-6668760/