La Biblioteca del Colegio de los Ingleses

Por José María Arévalo

 

(Biblioteca del Colegio de los Ingleses de Valladolid)

Hacía tiempo que no veía a Fernando Carazo, compañero de la Renault y amigo, y cuando me lo encontré en la calle, hace unos días, me contó que estaba compatibilizando su jubilación con un trabajillo en la biblioteca del Colegio de los Ingleses. Quedamos que iría a verle y a ver la biblioteca, de la que ha salido un buen artículo el pasado octubre en El Día de nuestra ciudad, y aproveché para comentarle que también he visto en la prensa recientemente el premio que ha recibido el pequeño de sus hijos por la tesis que ha realizado en la Universidad de Navarra. Como pasan los días y no consigo hacer un hueco para la visita comprometida, voy a explicarles ya el interés de esta Biblioteca y algo de su historia, en base al citado artículo, para ir haciendo boca.

El Real Colegio de San Albano

El Real Colegio de San Albano (en inglés, The Royal College of St. Alban) o, como es conocido coloquialmente, Colegio de los Ingleses, es una residencia y centro de formación, fundado en Valladolid en 1590 por Robert Persons, jesuita inglés, bajo la protección de Felipe II, con la intención de formar sacerdotes ingleses en Teología católica para combatir el anglicanismo y protestantismo asentados en el Reino Unido. Tras la expulsión de los jesuitas de España en 1767, se colocó bajo patronato real. Hasta nuestros días es una institución donde se forman seminaristas católicos ingleses. Su Rector –explica Wikipedia- es nombrado por el rey de España y tiene dignidad de obispo, formando una institución separada de la Archidiócesis de Valladolid.

El tesoro del Colegio de los Ingleses

La Biblioteca del Real Colegio de San Albano de Valladolid albergó hasta principios del siglo XX ‘First Folio’, hoy en Washington, que pugna por ser la primera obra de Shakespeare que llegó a España. Efectivamente, el debate ha vuelto a primera plana gracias al profesor de la Universidad de Barcelona John Stone, que asegura haber hallado el que podría ser el primer ejemplar de una obra de Shakespeare llegado a España. Se trata de una impresión de 1634 de la tragicomedia ‘The two noble kinsmen’ (Los dos nobles caballeros), escrita a cuatro manos con John Fletcher y considerada la última obra de Shakespeare.

«Lo más probable es que llegaran, o bien como parte de la biblioteca personal de algún alumno, o bien a petición del primer rector del Real Colegio de los Escoceses, Hugh Semple, amigo de Lope de Vega y que tenía más obras de teatro en su biblioteca particular», explica Stone.

(Una edición de ‘First Folio’, de Shakespeare, estuvo en Valladolid hasta principios del siglo XX.)

Esta obra pugna con la citada que se estuvo en Valladolid, en la Biblioteca del Real Colegio de San Albano, más conocido como Colegio de los Ingleses, hasta finales del siglo XIX o quizá principios del XX. Se trata de ‘First Folio’ (Primer folio) o ‘Mr. William Shakespeares Comedies, Histories, & Tragedies’, una recopilación de 36 obras teatrales del inglés, editada por John Heminges y Henry Condell en 1623, siete años después de su muerte. «Este importante libro tuvo que ser vendido, por razones económicas del seminario, a principios del siglo XX, al mismo tiempo que un óleo de El Greco», relata Javier Burrieza, profesor titular de Historia Moderna de la UVa, en ‘Guía misteriosa de Valladolid’. Hoy el ejemplar, como otros 80 de los casi 800 editados, se encuentra en la Folger Shakespeare Library de Washington.

Stone advierte de que varios estudiosos datan la llegada a España del ejemplar de Valladolid entre 1641 y 1651, aunque hay cierta controversia sobre ello. De hecho, el propio Burrieza, archivero del Colegio de los Ingleses, habla en esa ‘Guía misteriosa de Valladolid’ de la llegada de Christopherus Marlerus (en referencia a Christopher Marlowe, del que se dice que puede ser incluso Shakespeare o el que escribiese varias de sus obras) al Real Colegio de San Albano el 30 de mayo de 1599.

Polémicas aparte, la pugna entre el hallazgo de Stone en Salamanca y el ejemplar que estuvo en Valladolid hasta que fue vendido ha dado luz a uno de esos tesoros que tiene la ciudad en sus entrañas y que narran parte, precisamente, de su historia, la de la Biblioteca del Colegio de los Ingleses, la única de los tres Colegios que dirigían los jesuitas en Valladolid (los otros dos estaban en San Ambrosio y San Miguel, y hoy esos libros están en Santa Cruz) que mantuvo sus fondos cuando estos fueron expulsados de España en 1767.

La biblioteca del Real Colegio de San Albano

La historia del Real Colegio de San Albano, institución en la que como hemos dicho se forman seminaristas católicos ingleses (actualmente no solo ingleses pero si en habla inglesa), arranca con su fundación en 1589 en Valladolid. Y con ella la de su Biblioteca porque, como apunta Burrieza, «los colegios tenían que tener buenas librerías». Así se fue nutriendo la de los Ingleses con ejemplares que van desde el incunable ‘Crónicas de Núremberg’, de 1493, el más antiguo que se encuentra actualmente, a libros de teología, de viajes de finales del siglo XIX, de cocina, historia, filosofía… del cardenal Newman, canonizado oficialmente el pasado 2019, «a algunas primeras ediciones de Charles Dickens, como ‘Oliver Twist’ o ‘Grandes esperanzas’», apunta Blanca Mateo, actual bibliotecaria.

(Una de las primeras ediciones de ‘Oliver Twist’ de Charles Dickens)

Los Ingleses cuenta con tres salas y más de 20.000 volúmenes entre ellas, y actualmente se encuentra en proceso de digitalización. Un proceso que inició el rector Edwin Henson entre la II Guerra Mundial y la Guerra Civil: «Catalogó con su máquina de escribir cada libro y conservamos las fichas».

El fondo cuenta con unos 3.000 ejemplares en la conocida como Pig Skin (piel de cerdo), con libros de encuadernación en pergamino, de entre el siglo XVI al XVIII; tomos de medicinas «muy interesantes», de Medicina, de Derecho, de Historia. Aquí se encuentra el ‘Crónicas de Núremberg’ e incluso una edición crítica de El Corán. Hay otros 7.000 en la Biblioteca, donde siguen llegando investigadores, con libros censurados por la Inquisición con recortes o tachados (no solo por temas religiosos sino incluso de historia). Y la tercera sala es la biblioteca de los estudiantes o de trabajo, con ejemplares de teología actuales, de viajes, de Botánica, deportes (muchos de criquet), almanaques deportivos (de los años 70 y 80 del pasado siglo), así como esas primeras ediciones de Dickens o del cardenal Newman.

La iglesia

La iglesia, considerada uno de los mejores exponentes del barroco en Valladolid, custodia una imagen de la Virgen María bajo la advocación de «Nuestra Señora de la Vulnerata», salvada del saqueo de Cádiz de 1596 y profanada por las tropas inglesas.

Esta iglesia fue ampliada entre los años 1672 a 1679, con el patronazgo del padre Manuel de Calatayud, con los diseños del Padre Pedro Matos y ejecución de Pedro de Vivancos.

(Fachada del Colegio de los Ingleses)

La fachada, de ladrillo y paños de mampostería, está dividida en dos cuerpos unidos por arbotantes curvos. La planta de la iglesia es octogonal alargada con cúpula ovalada y decorada con yeserías y pinturas de Diego Díez Ferreras. Dispone de capillas rectangulares abiertas en sus lados, con pasos entre los contrafuertes. La capilla mayor escuadrada, con cúpulas sin pechinas, visible desde el exterior.

El retablo mayor, obra de Francisco de Villota, tiene como motivo central la imagen de «Nuestra Señora de la Vulnerata» del siglo XVI. A sus lados se encuentran esculturas de San Albano, Tomás Beckett y Eduardo el Confesor, todas de Francisco Rincón.

Las capillas laterales presentan retablos barrocos con esculturas de Pedro de Ávila y Juan Antonio de la Peña.

En fin, una edificación, esta del Colegio de los ingleses, con mucho arte e historia acumulados, que nos puede pasar desapercibida a los vallisoletanos y vale la pena descubrir.

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído