Por José María Arévalo

(Arquería de la Plaza San Juan)
A principios de verano la prensa local daba la noticia de que ya estaba instalada en la plaza de san Juan la arquería de la Merced, que ya es patrimonio de Valladolid tras la cesión de su propietario, y se puede ver desde el pasado mes de julio en la Plaza de San Juan, aunque todavía vallada
El concejal de urbanismo, José Ignacio Zarandona, informó el 9 de julio de que esa mañana se había procedido a la firma de la donación de los arcos de la Merced Calzada. Por el momento permanecerán vallados hasta que se termine con las obras de restauración del suelo de la plaza y durante ese mes se podrá alumbrar toda la recuperación.
Durante estas obras el blasón que lucen los arcos ha sido de gran utilidad a la hora de datar esta pieza arquitectónica. Además, en el dintel han llevado a cabo una limpieza para poder retirar el hormigón que tenía extendido en esa parte, sin llegar a una restauración como tal.

(El blasón que lucen los arcos)
A lo que se ha dado comienzo ha sido a las obras destinadas a la renovación del pavimento. La inauguración está prevista para finales de mes.
Este conjunto patrimonial está datado del siglo XVII y cuenta con una inversión de 259.020 euros, que busca iluminación monumental, tratamiento antigrafiti y una restauración del pavimento y del mobiliario que hay en la plaza.
La decisión vino de la Junta de Gobierno Local mediante una donación modal con carga onerosa. Estos arcos están situados en la zona a la que pertenecían en su momento, aunque no en el lugar exacto. Estos restos formaban parte de una casona regionalista y se encontraban en un avanzado estado de deterioro por el paso del tiempo y la propia naturaleza. Con la investigación se confirmó que pertenecían al claustro pequeño del convento de la Merced Calzada, que históricamente se encontraba situado en la manzana delimitada por la Plaza de San Juan y las calles Merced, Maldonado y Don Sancho. Fue diseñado por Pedro de Mazuecos el Mozo, quien también se encargó de la portada del Palacio Fabio Nelli. Los trabajos comenzaron en septiembre de 2025 con un estudio técnico sobre el estado de conservación de los sillares y con pruebas de limpieza.