15-10-26
Por José María Arévalo

(Antonio Pedrero, en la sala del Centro de la Casa de Vacas)
Un centenar de obras del pintor y escultor zamorano Antonio Pedrero podrán verse hasta el 27 de octubre en la exposición antológica’ Antonio Pedrero. Antológica. 1952-2026′, en el Centro Casa de Vacas de Madrid en el parque de El Retiro.
Se trata de un centenar de obras realizadas durante los últimos 75 años por el célebre pintor y escultor zamorano, discípulo de José María García Fernández, “Castilviejo”, también zamorano aunque afincado en Valladolid la mayor parte de su vida artística, donde triunfó.

(‘Niñas al sol’ de Antonio Pedrero)
La exposición, que puede verse de lunes a domingo, de 10:00 a 21:00 horas, con entrada gratuita hasta completar el aforo, constituye un homenaje a Antonio Pedrero Yéboles (Zamora, 1939), el pintor zamorano más representativo de la segunda mitad del siglo XX y del primer tercio del siglo XXI.
Las dibujos, óleos, murales y maquetas escultóricas expuestas -explicaba El Norte de Castilla en su reseña de la exposición- abarcan desde sus primeras obras de academia, con retratos de compañeros y amigos de una generación artística que puso a Zamora a la vanguardia artística, hasta óleos fechados en 2024, incluyendo autorretratos del artista de varias épocas.
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, participó en la inauguración de la exposición, un acto que contó con la presencia del artista; de la comisaria, su hija, Ana Pedrero, la vicepresidenta segunda de la Junta, Isabel Blanco, y del vicepresidente primero de la Institución provincial y diputado de Educación, Cultura y Turismo de la Diputación de Zamora, Víctor López.

(Óleo de Pedrero en la exposición)
Una vida dedicada al arte
«Antonio Pedrero es uno de los artistas contemporáneos más importantes de Zamora y una de las figuras esenciales para entender la pintura zamorana de las últimas décadas. Esta muestra es mucho más que una recopilación de obras al uso, ya que es un recorrido por toda osé María García Fernández,, con 75 años de creación, búsqueda y compromiso con la pintura y, también, un recorrido por Zamora» señaló Faúndez Domínguez.
«Hablar de Antonio Pedrero es hablar de nuestra tierra. Su pintura refleja nuestros pueblos, nuestros paisajes, nuestras tradiciones, nuestras gentes y esa forma tan particular que tenemos los zamoranos de entender y vivir nuestro territorio. Antonio ha sabido mirar Zamora y convertir esa mirada en arte. Gracias, Antonio Pedrero, por ser uno de los grandes embajadores culturales de nuestra provincia», añadió.

(“Niños y máscaras” de Pedrero)
Por su parte Telemadrid.es, en su página de ocio-y-planes-por-madrid erecogía sobre esta exposición: “Tras más de dos años de preparación, Madrid acoge del 3 al 27 de septiembre un recorrido completo por la obra del creador zamorano, nacido en 1939 y considerado una figura clave del arte de la segunda mitad del siglo XX y del primer tercio del XXI.
La muestra, organizada por la familia Pedrero y patrocinada por la Diputación de Zamora, reúne cerca de un centenar de piezas seleccionadas por el propio artista. Son obras de distintos formatos, estilos y épocas que reflejan su trayectoria desde sus años de formación en Madrid hasta su producción más reciente en Zamora. Dibujos, óleos, murales y maquetas escultóricas que retratan el alma de la provincia y del mundo rural de Castilla y León.

(Mural “La Golondrina” de Pedrero)
Víctor López de la Parte, presidente en funciones de la Diputación de Zamora, resume el espíritu de la exposición como «un recorrido por distintos estilos y épocas y variadas temáticas que recogen el alma de la provincia y de sus gentes, extensivo al mundo rural de Castilla y León».
El visitante puede ver desde sus primeras obras de academia, como retratos de compañeros y amigos de aquella generación que situó a Zamora en la vanguardia, hasta óleos fechados en 2024, pasando por autorretratos de distintas etapas.
Las piezas proceden de colecciones privadas de varias provincias, de la colección del artista y de fondos institucionales como la Junta de Castilla y León, la Diputación de Zamora, el Ayuntamiento de Zamora, Caja Rural y el Obispado.
La inauguración fue el jueves 3 de septiembre a las 19.00 horas, en la que participó el escritor y crítico Juan Manuel Bonet, acompañado por el propio Pedrero.
«La intención de mi pintura es un canto casi continuo a Zamora desde una visión universalista, no concebida de una manera demasiado local, sino partiendo de lo local hacia lo universal. Creo que esto se va a dar en esta exposición, que me ha costado muchísimo el concebirla»
Madrid, punto de partida
La exposición también es un regreso simbólico a la ciudad donde Pedrero comenzó su formación. López de la Parte recuerda que «la Diputación de Zamora becó a Antonio para que pudiera cursar parte de sus estudios en Madrid y es el origen de esta exposición». Cuatro décadas después, la institución impulsa esta antológica que reúne obras creadas a lo largo de 75 años.
El objetivo de esta exposición, añade, es «llevar a Madrid lo mejor de nuestra tierra, lo mejor que tenemos, que es nuestros artistas, nuestra cultura, la forma y la visión que los artistas como Antonio Pedrero han tenido a lo largo de los últimos 70 años de ver nuestra tierra, de ver a nuestras gentes trabajar la tierra, de ver nuestros paisajes, cómo eran, cómo son y cómo han variado a lo largo de estas últimas décadas».
«Es una satisfacción exponer en Madrid, pero me hubiera gustado ir de novillero que ahora de viejo matador. Espero que sea bien acogida. Ahí está la obra, que siempre tiene una perennidad»
Temática y recorrido
La exposición recorre la arquitectura y los paisajes de la provincia zamorana con estampas de Toro, Aliste, Benavente, Sayago, Tierra de Campos… También escenas rurales, tipos populares y una selección dedicada a Sanabria, donde el artista ha veraneado durante más de 60 años.
No faltan retratos de personajes zamoranos ni vistas de Zamora capital, con su característico skyline desde la margen izquierda del Duero. Entre los murales destacan ‘La Golondrina’, ‘Niños y cometas’ o el Voto a la Inmaculada de Villalpando.
La muestra se completa con una pequeña representación de su faceta escultórica, con maquetas y reproducciones fotográficas de sus instalaciones. Pedrero resume su trayectoria con dos frases que también definen la exposición:
«La exposición consiste en una estructura desde la infancia, realmente, la juventud, la preparación y muchos amigos que, entonces, dejamos de la infancia y cambiamos por otros amigos, en Madrid. Yo tenía 14 años, pero amigos como Velázquez y Murillo, que han sido maestros universales de mi preparación»