Desde cuándo Ceuta y Melilla son españolas

Por José María Arévalo

(Melilla la Vieja)

La invasión de Ceuta y Melilla, sobre todo de la primera, por unas 50.000 personas que este verano cruzaron desde Marruecos hacia Ceuta, ha dado mucho que hablar estos meses y poner de actualidad la reivindicación histórica del reino alauí de la soberanía sobre ambas ciudades autónomas. El Heraldo de Aragón nos recordaba que tanto Ceuta como Melilla forman parte de España desde hace varios siglos, en un periodo muy anterior a que Marruecos alcanzara su independencia política de España y Francia en 1956. La historia de ambas ciudades revela un largo proceso de incorporación a la Corona española que se remonta a la Edad Moderna. Veámosla.

La incorporación de Ceuta a la Corona española

Ceuta se ha consolidado como un enclave estratégico entre dos continentes y entre el Mediterráneo y el Atlántico desde los primeros asentamientos humanos conocidos. Esta posición privilegiada explica que haya acogido a numerosas civilizaciones a lo largo de todas las épocas históricas.

Después de permanecer bajo dominio musulmán durante siete siglos, el reino de Portugal conquistó el actual territorio de Ceuta el 21 de agosto de 1415, más de siete décadas antes «de que los Reyes Católicos dieran por concluida la Reconquista en Granada», según explica la web oficial de Turismo en Ceuta.

Ceuta se integró en la Unión Ibérica en 1580 tras la anexión de Portugal por parte de Felipe II. Sin embargo, su vinculación definitiva a España ocurrió décadas más tarde, en 1640; en ese momento, los habitantes de Ceuta rechazaron la legitimidad del duque de Braganza como nuevo rey portugués y decidieron jurar fidelidad a Felipe IV, incorporándose así a la Corona de Castilla

Melilla, bajo bandera española desde 1497

La soberanía española sobre Melilla comenzó en 1497, según indica la Casa de Melilla de Madrid. En ese año, Pedro de Estopiñan y Virués tomó la plaza con el respaldo de los Reyes Católicos, quedando así vinculada a la Corona de Castilla a pesar de los constantes conflictos con el sultanato.

Durante el reinado de Carlos III, en 1766, se intentó resolver el conflicto mediante un acuerdo diplomático. Se firmó un tratado con el Sultán Muley Mohamed, quien «se comprometió a velar por el orden, respeto y buena vecindad con las ciudades españolas de Ceuta y Melilla». De esta forma, Melilla aparece reconocida como plaza española en el Tratado de Paz de 1767.

El Estatuto de Autonomía de 1995

La Constitución de 1978 abrió la puerta a que Ceuta y Melilla se convirtieran en Comunidades Autónomas a través de su disposición transitoria quinta. Para lograrlo, los ayuntamientos de ambas ciudades debían aprobar la propuesta por mayoría absoluta, contando además con la autorización de las Cortes Generales mediante una ley orgánica, tal como regula el artículo 144.

La aprobación de los Estatutos de Autonomía de Ceuta y Melilla en 1995 avivó el conflicto diplomático con Marruecos. Tras recibir el visto bueno de las Cortes Generales el 13 de marzo y publicarse en el Boletín Oficial del Estado(BOE), ambas localidades estrenaron un marco legal propio que fortaleció su capacidad de autogobierno.

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído