Por José María Arévalo

(Red de relaciones de Irán con grupos radicales españoles)
Muy interesante artículo el de Yésica Sánchez en Libertad Digital este verano, sobre la conquista de medios iranís de las relaciones con la extrema izquierda española y también con la extrema derecha, con el título “Un informe describe la infiltración iraní en la izquierda española… y su desembarco en la extrema derecha”. Vamos a verlo.
El régimen de los ayatolás -comenzaba el artículo- intenta dinamitar nuestro sistema democrático tejiendo una red de relaciones a ambos lados del espectro político.
La organización Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), que promueve las relaciones entre España e Israel y lucha contra el antisemitismo, ha elaborado un informe sobre «la implicación del régimen iraní en la actividad de grupos hostiles» en nuestro país que pone de manifiesto los contactos continuados de la embajada de la República Islámica de Irán, con Reza Zabib a la cabeza, con la extrema izquierda y los movimientos propalestinos más radicales pero también con falangistas y neonazis.
El régimen de los ayatolás estaría tejiendo una red de influencia en nuestro país sirviéndose de grupos que se encuentran en polos opuestos del espectro político pero que tienen en común un claro sentimiento antisemita. Odio a Israel y a todo lo que huela a judío que incomprensiblemente se ha radicalizado tras la masacre perpetrada por el grupo terrorista palestino Hamás el 7 de octubre de 2023 en territorio israelí, en la que —recordemos— más de mil civiles fueron asesinados y otros cientos capturados como rehenes y torturados durante meses.
Después de captar a Pablo Iglesias, patrocinar el ascenso de su carrera a través de su programa Fort Apache en la cadena pública iraní HispanTV y meter sus tentáculos en Moncloa, el régimen teocrático habría dado un paso más. Sus acólitos estarían convirtiendo tanto la universidad como los eventos culturales y deportivos que se celebran en nuestro país en un auténtico campo de batalla ideológico. Las relaciones promovidas desde la embajada del país del golfo pérsico con líderes radicales del panorama español sugieren que la dictadura iraní está detrás —por ejemplo— de lo que ocurrió durante la Vuelta a España de 2025.
Incidentes violentos que formaron parte de un intento de boicot a todo lo que tuviese que ver con Israel, que fue promovido sin ningún pudor por parte de la izquierda y que resultó un fiasco porque para que funcionara tendrían que haber dejado de usar buena parte de la tecnología que se utiliza en España, desde las máquinas que diagnostican ictus a los conmutadores que enlazan los superordenadores pasando por los teléfonos móviles. Lo que sí lograron fue normalizar el insulto y la violencia contra un país democrático. Y ese es el escenario en el que Irán ahora intenta mover los hilos de los grupos extremistas que se sitúan más a la derecha.
«Desde que la República Islámica de Irán descubrió que podía interferir en una de las mayores democracias de la Unión Europea con escaso coste, su injerencia en España no ha dejado de crecer», asegura —en declaraciones a Libertad Digital— el presidente de ACOM, Ángel Mas. «El precedente de sus relaciones y apoyo a Podemos mostró hasta dónde podía llegar esa influencia: fuerzas inicialmente situadas en los márgenes alcanzaron el Gobierno y algunas de sus posiciones terminaron incorporándose al discurso del propio Ejecutivo».
«Este informe demuestra que el régimen de los ayatolás juega con los dos extremos. Su embajada cultiva relaciones con organizaciones de extrema izquierda, grupos radicales propalestinos y entornos separatistas, pero también con falangistas y activistas vinculados a la extrema derecha y al neonazismo», argumenta Mas. «Confluyen porque comparten el antisemitismo y la hostilidad hacia Israel», añade. «No hablamos de coincidencias fortuitas: hay reuniones en la embajada, actos conjuntos y contactos reiterados«.
«Los intereses y la narrativa del régimen iraní encuentran hoy una inquietante convergencia con la política del Gobierno de Sánchez, que ha asumido buena parte de la cosmovisión de quienes presentan a Occidente e Israel como adversarios, mientras mantiene como socios o interlocutores a fuerzas próximas a esos discursos», advierte. En su opinión, esto es lo que «ayuda a explicar por qué una potencia extranjera hostil puede desplegar en España semejante actividad de influencia entre grupos extremistas con un grado de tolerancia institucional que resultaría difícil de imaginar en otras grandes democracias europeas».
La «resistencia» de la izquierda
El informe recoge las conexiones de Irán con grupos como Izquierda Castellana. Una formación comunista y nacionalista a la que se vincula con el entorno de ETA que el 11 de septiembre de 2025 irrumpió en la Vuelta a España para impedir el paso al equipo israelí que participaba en la competición. Uno de sus dirigentes, Jorge Lebreros, fue detenido por los incidentes. Dos meses antes había participado en una presentación del embajador iraní, organizada por su propio partido, que sucedió a una reunión del diplomático con Masar Badil (Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina) y Aitor Otaduy, otro miembro relevante de Izquierda Castellana, que tiene antecedentes violentos.
El documento de ACOM señala como evento de especial relevancia la celebración de la mesa «Eje de la Resistencia frente al nazisionismo del siglo XXI» en el Espacio Ronda de Puerta de Toledo —Madrid— en agosto de 2025. Por un lado, por la presencia de Majed Dibsi, representante oficial de la organización terrorista Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) en España, y Daniel Lobato Bellido, miembro de Samidoun (Red de Solidaridad con los Presos Palestinos), que —por cierto— apareció con una camiseta con el logo del grupo terrorista libanés Hezbolá. Pero sobre todos porque se deslizó la posibilidad de levantar en España una estructura de «resistencia» similar a la que se desarrolló por parte de las facciones terroristas palestinas en Medio Oriente.
Lobato animó a «actuar no solo en manifestaciones sino en la acción directa» para «frenar a Israel como sea». «Para eso hay que formar a mujeres y hombres», añadió, emulando a «lo que las resistencias —en Palestina, en Líbano, el Yemen— han hecho». Es decir, «crear un tejido bajo el Estado». Desde entonces se han celebrado distintos encuentros en los que se han reforzado esas ideas. En noviembre de 2025, por ejemplo, el salón de actos del Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid acogió un acto que llevaba por lema «Juntos enfrentamos el genocidio, apoyamos la resistencia y construimos puentes para el retorno». En esta conferencia, destaca ACOM, estuvo presente el embajador Zabib, habló Majed Dibsi y también la exministra Ione Belarra, en la actualidad secretaria general de Podemos.
El cambio de la extrema derecha
El informe de ACOM también documenta las conexiones del régimen iraní con dirigentes y activistas de la extrema derecha. Entre ellas destaca la existente con Carlos Paz Cristóbal, vinculado al grupo neonazi Núcleo Nacional. El madrileño tendría relación con la dictadura de los ayatolás al menos desde su viaje al país del golfo pérsico en 2023, con el periodista valenciano Josué Cárdenas.
Es conocido que Paz participó el 3 de junio de 2024 en el acto por el 35º aniversario del fallecimiento del ayatolá Ruhollah Jomeini en la sede de la Embajada de Irán en Madrid, junto con el mencionado Majed Dibsi de la FPLP, y que el 4 de octubre de ese mismo año realizó la ponencia «Guerra y Paz en Oriente Próximo» con el embajador Zabib en el Espacio Ardemans, que dirige el líder de Falange Española de las JONS, Norberto Pico.
Precisamente a este último acto acudió Manuel Andrino, secretario general de FE de las JONS, que estuvo en Teherán en 2018 y fue recibido por el entonces viceministro de Cultura de la República Islámica de Irán, Mohammad Ali Ramin. Viaje que, según ACOM, sugiere que los vínculos del partido con el régimen de los ayatolás serían incluso anteriores.
Llegados a este punto cabría mencionar también a Koldo Salazar, vinculado también a los neonazis de Núcleo Nacional y que habría participado en diferentes eventos que han contado con la presencia del embajador iraní y en los que ha quedado patente su sentir antisemita. Entre ellos, la conferencia «Mundo árabe, conflicto israelí y situación magrebí» en El Nido, nuevo local del grupo radical en Madrid.
Según nos explican desde ACOM, «la extrema derecha siempre había estado mucho más callada en este asunto» pero eso ha cambiado y «en las redes sociales han empezado a tener una divulgación brutal». Ahí es donde entran en juego personajes como Carlos Paz o Josué Cárdenas. Estos grupos se han distanciado de formaciones como VOX, que tienen un discurso pro-Israel, y se dedican a promocionar el antisemitismo.