¡Esto es lo que debes saber sobre las hormonas y la quema de grasa!

¡Esto es lo que debes saber sobre las hormonas y la quema de grasa!
Grasa YT

Insulina, hormona antilipólisis
Cuando la insulina se eleva en nuestro cuerpo, el metabolismo comienza a ahorrar y se detiene el proceso de quema de grasa de forma inmediata, por lo tanto, es de mucha importancia reducir su presencia en el organismo cuando buscamos activar la destrucción de lípidos.

Para ello, es clave controlar la ingesta de hidratos de carbono, evitar los azúcares que producen una rápida liberación de insulina y al mismo tiempo, detienen la utilización de grasas como fuente de energía al proveer glucosa al torrente sanguíneo.

Además de elegir hidratos de carbono de bajo índice glucémico para quemar grasas como ya sugerimos antes, es de micha ayuda no ingerir hidratos inmediatamente después de entrenar, ya que el ejercicio reduce el efecto de la insulina sobre todo si es de alta intensidad, pero si consumimos hidratos y se libera insulina, automáticamente se detiene la destrucción de lípidos en nuestro cuerpo.

Entonces, escoger hidratos que no producen una brusca liberación de insulina, moderar su presencia en la dieta y realizar ejercicio de alta intensidad, son buenas herramientas para regular la secreción de insulina y así, promover la quema de grasas.

Catecolaminas, hormonas lipolíticas
Así como la insulina es la hormona que detiene el proceso de quema de grasas, las catecolaminas tienen un papel central en la activación de la lipólisis al estimular una enzima que comienza la destrucción de los triglicéridos almacenados en el tejido adiposo de nuestro cuerpo.

Éstas hormonas se presentan en mayor proporción ante la estimulación del sistema nervioso, por ejemplo, por la realización de ejercicio físico de alta intensidad, o la ingesta de estimulantes como la cafeína. Mientras que se ha comprobado que el sedentarismo puede producir resistencia a la acción de catecolaminas, lo que implicaría perder un fuerte incentivo para la quema de grasas.

Entonces, para estimular la presencia de catecolaminas y así promover la lipólisis, es de mucha ayuda recurrir a ejercicios intensos y de corto tiempo, o que elevan rápidamente la frecuencia cardíaca como por ejemplo, el entrenamiento a intervalos o intermitente.

Cortisol, hormona que reduce la quema de grasas
Si bien la insulina es la principal hormona antilipolítica, se ha probado que el cortisol aumentado en nuestro cuerpo reduce la lipólisis, afectando su actividad a mediano o largo plazo.

Para mantener esta hormona a raya y así, prevenir su efecto sobre la quema de grasas, debemos cuidar especialmente el descanso nocturno y no pasarnos con el entrenamiento, así como asegurar la ingesta de antioxidantes potentes como la vitamina C y E, mediante el consumo de frutas y verduras frescas así como frutos secos y semillas.

El omega 3 también puede ayudar a controlar el cortisol y promover la quema de grasas, por lo tanto, ingerir pescados grasos un par de veces por semana puede ser de un gran recurso para no frenar la lipólisis.

Hormona de crecimiento, favorece la quema de grasas
Esta hormona también tiene efecto a mediano/ largo plazo activando la lipólisis y podemos estimular su liberación con un entrenamiento de alta intensidad y reduciendo la liberación de insulina que frena la producción de hormona de crecimiento, según vt.

Por lo que, entrenar intensamente, moderar los hidratos y dormir lo suficiente cada noche es clave para mantener estables los niveles de esta hormona, como ya mostramos anteriormente, si queremos favorecer la quema de grasas.

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