Desde el Atlántico

Carlos Ruiz

Mauritania rechaza liberar a un criminal como pide Moratinos

Mauritania no quiere ser cómplice de la criminalidad organizada. Afortunadamente, el gobierno mauritano ha rechazado la presión de Moratinos para liberar a un terrorista. El gobierno español, en lugar de organizar un comando para liberar a los secuestrados españoles, se ha dedicado a negociar con los terroristas, en la línea de lo que ha hecho con ETA. Mauritania está mostrando más dignidad política que Moratinos y, al menos hasta ahora, ha rechazado liberar a un delincuente como precio por la liberación de los secuestrados españoles.

I. LAS NEGOCIACIONES SECRETAS DEL GOBIERNO DE ESPAÑA CON LOS DELINCUENTES

El 2 de junio, un general ligado a los servicios secretos españoles viajó a Nuakchot. La noticia fue recogida el día 3 de junio de 2010, por un diario digital mauritano (Reseau Mauritanien d’Informations-RMI). La noticia, pese a su extraordinaria importancia no fue reproducida por NADIE en España. Aquí se ofrece traducida en exclusiva para el lector español:

Ayer miércoles (2 de junio), un general español, consejero del director general de la seguridad ibérica llegó a Nuakchot, a primera hora de la mañana en un avión especial. Aparentemente, esta visita requiere una gran importancia. El responsable español ha sido recibido en el aeropuerto por el director de la Seguridad acional, el general Mohamed Uld Hadi y habría sido conducido al palacio de la presidencia para ser recibido por el presidente de la República antes de tomar el vuelo de regreso del mismo modo, es decir, acompañado por Uld Hadi, hacia las 14 horas.
¿Qué pretendía? Silencio total.
La visita no ha sido anunciada públicamente y se ha rodeado de la máxima discreción.
Los observadores estiman (…) que podría estar relacionada con la cuestión de los rehenes españoles que se encuentran desde hace casi ocho meses en las manos de Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI). Este grupo exigiría para su liberación la excarcelación de sus miembros en Mauritania.

Muy poco después, el día 6 de junio, se produjo otra visita imprevista a Nuakchot, esta vez del ministro Moratinos, y de la que me he hecho eco en este blog. En ese artículo decía que, por los indicios existentes:

la «lucha» «contra» el terrorismo de nuestro gobierno se sintetiza en:
– dar dinero a los terroristas; y
presionar a Mauritania para que libere a terroristas encarcelados por sus crímenes, o dicho con palabras de Moratinos: «Estamos trabajando con todos aquellos que pueden crear las condiciones para facilitar la liberación«

Según informó el 7 de junio el periódico digital arabófono mauritano Sahara Media, Moratinos viajó para pedir al gobierno mauritano la liberación del delincuente salafista El Taki Uld Yussuf a cambio de la liberación de los dos cooperantes españoles secuestrados en Mali, pues, según Sahara Media, el gobierno español recibió luz verde de AQMI para este canje.

II. LA NEGATIVA DE MAURITANIA A LIBERAR PRESOS SALAFISTAS
El viaje de Moratinos, sin embargo, ha constituido una nueva cuenta en la larga lista de fracasos que jalonan su gestión al frente de la diplomacia española, si hacemos caso a las declaraciones efectuadas el 9 de junio por el ministro de defensa mauritano, Hamadi Uld Baba Uld Hamadi, tal y como se recogen en la prensa española de hoy día 10:

Mauritania no excarcelará al preso que exige AQMI a cambio de los españoles
10 Junio 10 – M. Gutiérrez:

Mauritania no soltará al preso salafista Taki Ould Yousef a cambio de los españoles. El viaje relámpago del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a Nuakchot el domingo tenía como objetivo presionar al presidente, Mohamed Ould Abdelaziz, pero el general no dará su brazo a torcer. Así se lo manifestó al propio Moratinos durante la reunión de una hora que mantuvieron en la capital, según fuentes mauritanas.

Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), que retiene en el desierto del norte de Mali desde hace más de seis meses a Albert Vilalta y Roque Pascual, habría accedido a devolver con vida a los dos cooperantes a cambio de la excarcelación de Yousef, extraditado desde Níger hace alrededor de un mes.

Esta negativa ha caído como un jarro de agua fría en círculos diplomáticos, aunque lo cierto es que el presidente mauritano siempre se ha mostrado reacio a la excarcelación de presos. El general Abdelaziz defiende la mano dura contra Al Qaida y ya en los primeros meses del secuestro se opuso a la amnistía del cabecilla de AQMI en suelo mauritano, Khadim Ould Semane. Por si quedaba alguna duda, su ministro de Defensa, Hamadi Ould Baba, declaró ayer en una entrevista que no habrá excarcelacion de ningún preso porque «es una cuestión principios y se pondría en riesgo la seguridad de nuestra gente».

Abdelaziz defiende la «acción militar» y la «firmeza» para poner punto final a la ola de secuestros que asola el Sahel. «Si lo aceptamos ahora, no será la última vez», dijo en el mes de diciembre. De hecho, el presidente mauritano fue uno de los grandes críticos del régimen de Mali, que accedió a la liberación de cuatro presos islamistas condenados a cambio del rehén francés Pierre Camatte.

III. LA LECCIÓN DE MAURITANIA (Y LA DE AZNAR) QUE EL TORPE ALUMNO RODRÍGUEZ NO APRENDE
El reciente episodio nos pone de manifiesto dos formas de relacionarse con la delincuencia organizada: el enfrentamiento y la negociación.
El gobierno de Aznar ante una situación similar (secuestro de Ortega Lara por ETA) no consiguió la liberación del secuestrado mediante una «negociación» cuyo precio era la liberación de presos. La consiguió con VERDADERA INTELIGENCIA y una acción resolutiva de la Guardia Civil.
El gobierno Rodríguez, por su parte, quiere aplicar al caso presente la misma política que él ha utilizado con ETA rompiendo el pacto antiterrorista: las negociaciones secretas.
Después del fracaso de su estrategia con ETA el gobierno Rodríguez debería haber aprendido. No ha sido así.
El resultado está a la vista.

Autor

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental Universidad de Santiago de Compostela

Recibe nuestras noticias en tu correo

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

Lo más leído