Judy entra en el bar

Pasada ya la cincuentena, la Piña Colada sigue siendo el cóctel de elección en múltiples lugares de veraneo, especialmente en el Caribe, claro. Veamoa algo sobre su historia y cómo se hace este cóctel.

“Tú y la piña colada, yo no te pido nada, solo que oigas el clamor que hacen en el baño tantos rayas” cantaba Josele Santiago, líder del grupo pop Los Enemigos, interpretando la canción Judy entra en el bar, uno de los temas del todavía último disco de Patacho Glutamato, en un texto que tiene la virtud de enlazar el famoso cóctel caribeño con la denuncia del peligroso consumo de la cocaína, motivos ambos igualmente entreverados en la reciente película de Ted Demme, strong> Blow, que protagoniza Johnny Depp y en donde intervienen dos actors españoles, Penélope Cruz y Jordi Mollá.

¿Un cóctel?, pregunta Depp -como quien no quiere la cosa, aún siendo responsable nada menos que de la primera introducción a gran escala de la cocaína en Estados Unidos durante los años sesenta, como hombre fuerte del capo colombiano Pablo Escobar-, a un padre alucinado (muy bien interpretado por el siempre en su papel Ray Liotta), que acaba de conocer la inmensa mansión en la que se aloja su otrora pobretón hijo, que hace pareja con una elegante compañera, Penélope Cruz, de quien se enamora nada más verla, vestida de rojo, y con ambas manos ocupadas por un cigarrillo y una copa de frío champán.

Aunque padre e hijo acaban bebiendo a morro unas latas de cerveza, contemplando la colección de coches que el traficante ha ido acaparando, sí beben cócteles en otras ocasiones a lo largo de la película, que es una completa y superficial semblanza de la ilegal lucha por la vida que despliega el protagonista. Como la piña colada que su amigo y socio, el peluquero gay distribuidor de la droga en las playas de Los Ángeles, toma en la de Acapulco, a fines de los sesenta, servida en un auténtico coco de agua. O como el cóctel tropical que bebe el propio Johnny Depp en Cartagena de Indias, con su sombrillita y sus rodajas de frutas, mientras que Jordi Mollá se contenta con un discreto vaso de leche…

Desde Ibiza a Santo Domingo. Tomando el otro día una espléndida Piña Colada, con fruta natural y abundante, en un chiringuito de Cala Jondal, en Ibiza, di en pensar en los millones de Piñas Coladas que se toman cada verano en toda nuestra geografía playera, y en tantos lugares del Caribe, desde la primera combinación servida en 1954 en el Hotel Caribe Hilton de San José de Puerto Rico hasta las exquisitas que ofrecen en la playa privada de la Casa de Campo de La Romana (mayor recurso turístico del Caribe, situado en la República Dominicana, que cuenta con diez líneas internas de autobús, aeropuerto y un pueblo típico, dentro de sus dominios) servidas dentro de una piña entera vaciada.

Y me vinieron a la cabeza también las canciones que citan este agradable cóctel, desde el antiguo superventas Escape (La Canción de la Piña Colada), interpretada por Rupert Holmes en 1979 y que figura en la banda sonora de Shrek, pasando por la Piña Colada de Sindicato Malone durante la movida de los ochenta en Madrid, hasta llegar a esta canción, Judy entra en el bar, cuya letra ofreceré mañana para los más curiosos, donde se presenta a una desenfrenada Judy, arraigada a una barra plagada de Cuba Libres, Dry Martinis y Piñas Coladas… “Nada que temer”, dirá Josele en el estribillo, “ella sabe beber”. ¿Y nosotros?

¿Y cómo se hace?

· La receta original de Monchito», según informa el propio Hotel Caribe Hilton de San José, es la siguiente: 2 onzas de ron blanco, una onza de crema de coco, una onza de nata líquida espesa, 6 onzas de zumo de piña natural, media taza de hielo troceado. Poner en una batidora durante 15 segundos y servir en un vaso grande con pajitas, adornando con una cuña de piña y una cereza al marrasquino.

o Una onza equivale más o menos a 28 gramos.

o La piña se puede poner troceada, en vez de licuarla previamente.

o Si no hay otro remedio, pruebe a utilizar piña de lata.

o Puede servirse en una piña vaciada o en la cáscara de un coco.

o Para hacer una bebida accesible a los niños o a quienes no quieran o puedan beber alcohol, elimine el ron.

· Una receta más práctica podría ser la siguiente: verter en coctelera con hielo una copa de ron blanco, una cantidad algo superior de zumo de piña (mejor natural recién licuada), un chorro de crema de coco (el licor conocido como Batida de Coco puede sustituirla) y un chorrito de nata líquida (opcional). Agitar con fuerza y servir en vaso alto con pajita.

· Castaway (otro alternativa tropical para los calores de agosto): en coctelera con hielo, verter un medio de ron oscuro, un cuarto de licor de banana, un cuarto de Batida de Coco y una cucharada de helado de vainilla. Agitar, colar y servir en vaso bajo con hielo.

· Old San José Cóctel: en coctelera con hielo vierta cuatro séptimos de ron oscuro, un séptimo de zumo de piña, un séptimo de jarabe de granadina y un séptimo de zumo de naranja o limón. Agitar, colar y servir en copa de cóctel.

DE PIÑAS Y COCOS
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· El inventor de la Piña Colada fue el barman del local entonces llamado Beachcomber Bar del Hotel Caribe Hilton de San Juan de Puerto Rico, Ramón Marrero, más conocido como “Monchito”.

· Después de meses de experimentación, a la búsqueda de una bebida suave y tropical que agradara a los turistas, el nacimiento oficial de la Piña Colada fue el 15 de agosto de 1954, Día de la Asunción. Si esta fecha es cierta (también se barajan las de 1952 y 1957), la Piña Colada ha cumplido ya 53 años; es ya toda una cincuentona.

· Entre las celebridades que han tomado Piña Colada en el Caribe Hilton se encuentran Gloria Swanson, William Holden, John Wayne, Frances Langford, Charlton Heston, Elizabeth Taylor, Joan Collins y José Ferrer.

· En estos casi 50 años, en el Caribe Hilton se han servido unos seis millones de Piñas Coladas, aunque “Monchito”, que se retiró hace tiempo, no las ha hecho todas, claro.

· La crema de coco se puede encontrar en lata, siendo muy popular la conocida como “Coco López”, creada por Don Ramón López Irizarry en su laboratorio de Puerto Rico. La fórmula, secreta y patentada en Estados Unidos, se compone esencialmente de carne de coco del Caribe y azúcar de caña. Curiosamente se considera que es mejor el coco de la República Dominicana, donde se fabrica hoy día esta crema de coco enlatada.

· También hay leche de coco en polvo, que igualmente puede utilizarse para elaborar este combinado.

· Hay otro local en Puerto Rico que reivindica la paternidad de este cóctel: el Barra China, en el antiguo San José.

· Hay varias recetas de cocina en las que se usa Piña Colada, como el cake de queso de piña colada o el coco en salsa de piña colada y especias que sirven en Puerto Rico.

· Hay muchas citas en el cine sobre la Piña Colada. Ésta es una sorprendente cita de John Travolta en La hija del general (Simon West, EE.UU., 1999): “Si le gusta la Piña Colada y le asusta la lluvia, tendré que casarme con usted, capitán”, dice el actor, también capitán, al colega que le ha cambiado la rueda de su coche. Claro que este capitán es una mujer, la hija del general, para más señas… Igualmente la piña colada es el cóctel favorito de la princesa Fiona, que es elegida por el malvado Príncipe frente a BlancaNieves y la Cenicienta, ¿será por esta afición?

UNA PIÑA DE CHISTE.

– ¿Cómo se llama una obra en la que sale en el primer acto una piña entrando en un cine sin entrada, en el segundo una piña asistiendo a una fiesta sin invitación y en tercero una piña que se mete en un circo sin su ticket?

– La piña colada, gritaron a la vez las otras frutas, indignadas por haber pagado sus entradas preceptivas.

Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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