Sale la añada 2009 del Gran Reserva 904 de La Rioja Alta

Se está produciendo la salida al mercado de las dos nuevas cosechas de dos de los mejores vinos de La Rioja Alta. Se trata de su Gran Reserva 890 (añada 2005), del que hablaremos mañana y del Gran Reserva 904 (añada 2009) que hoy les traemos aquí. Dos vinos que han creado una seña de identidad propia y que son apreciados por los amantes del vino en general y de los Riojas en particular. Veamos cómo es esta nueva añada 2009 del Gran Reserva 904. Lo primero es que vuelve a sorprendernos por su finura y delicadeza. Está elaborado con uvas tempranillo (90%) y graciano (10%) de viñedos de más de 60 años y goza de cuatro años de crianza en barrica, resultando en resumen un vino elegante, complejo y sofisticado, por lo que podemos decir que se convierten otra brillante interpretación de la elaboración clásica de Rioja. Su PVP aproximado es de 38 €.

Entrando en detalles sobre esta añada, podemos decir que las reservas hídricas invernales permitieron que la uva llegase al final del ciclo de forma equilibrada a pesar del calor y sequía del verano. Las lluvias de mediados de septiembre ralentizaron la maduración y propiciaron el equilibrio alcohólico y fenólico de la uva. Fue un punto de inflexión decisivo para la obtención de una cosecha de gran calidad ya que, tras esa fecha, la climatología resultó muy favorable para elaborar este Gran Reserva. Los vinos elaborados se caracterizaron por su gran potencial de guarda gracias al magnífico equilibrio de sus componentes. La calificación oficial de esta cosecha fue de ‘Muy Buena’.

Se elaboró con uva tempranillo (90%) de viñedos de más de 60 años situados en Briñas, Labastida y Villalba y con graciano (10%) del viñedo Montecillo, situado en el término de Fuenmayor. Las uvas se recolectaron en cajas y fueron trasladadas a bodega en camiones refrigerados para conservar toda su integridad. Después de un suave despalillado y estrujado, los mostos pasaron a depósitos de acero inoxidable donde realizaron la fermentación alcohólica a temperatura controlada durante 17 días. A continuación, los lotes seleccionados completaron la fermentación maloláctica de forma natural en 78 días. En abril de 2010, los vinos seleccionados pasaron a barricas de roble americano de fabricación propia de 4 años de edad, donde permanecieron hasta abril de 2014. Durante su crianza se trasegó, cada seis meses, por el método tradicional de barrica a barrica. El coupage final se embotelló en noviembre de 2014.

En relación con la cata, a la vista destaca su color rojo cereza intenso, limpio y brillante. En nariz nos descubre un bouquet de gran complejidad aromática, con notas balsámicas de vainilla, caramelo tostado, chocolate mentolado, hoja de té y canela que deja paso a un elegante recuerdo de frutas compotadas y ciruelas pasas. Su paso por boca es untuoso, equilibrado, con una armónica frescura y con unos suaves y domados taninos que dejan un elegante y complejo final de boca. En canto al maridaje, servido a unos 17 ºC, combina bien con muchos platos principales, especialmente con todo tipo de carnes y guisos, así como con postres con cobertura de chocolate, siendo igualmente apropiado como copa de sobremesa.

Y mañana hablaremos del Gran Reserva 890

Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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