Una vendimia solidaria de Remírez de Ganuza en la azotea del Hotel Wellington

En la primavera del año 2016, el madrileño Hotel Wellington junto con la bodega Remírez de Ganuza, dieron forma a un proyecto único y sin precedentes: el primer viñedo urbano en la azotea de un hotel. Y ahora, con el comienzo del otoño, se produce la primera recolecta de uva de la que se extraerán 10 Magnum que serán subastadas con fines solidarios. Esta en resumen es la historia que hoy les vamos a contar.

Las variedades vinícolas que podemos encontrar en la azotea del Hotel Wellington van desde la tempranillo a la viura, pasando por la garnacha, la albariño y la palomino fino. Seis variedades cultivadas en las condiciones adecuadas para obtener una cosecha óptima, gracias a los conocimientos del equipo de José Ramón Lissarrague, ingeniero agrónomo, profesor de viticultura y consultor de bodegas.

Dos años y medio más tarde, se produce la primera recolecta de uva con fines solidarios. Será en la Universidad Politécnica de Madrid donde se vinificará esta recolección de 150 kilos aprox., para proceder a su embotellamiento bajo el sello del Hotel Wellington y Remírez de Ganuza.

El resultado de esta vendimia será un total aproximado de 10 botellas Magnum. Se subastarán en una cena benéfica organizada por la Fundación Wellington en el propio hotel, el próximo mes de enero. La recaudación irá destinada a una ONG elegida también por Fundación Wellington, que resultará elegida en los próximos meses.

Fundada en 1989, la bodega Remírez de Ganuza nace como una apuesta personal de su fundador, Fernando Remírez de Ganuza. Desde el inicio una sola idea ha movido todo el proceso: ser fiel a la uva, esto es, intervenir lo menos posible en el proceso de elaboración del vino. Hoy Remírez de Ganuza cuenta con 72 hectáreas de parcelas de uva, repartidas en diferentes localidades de la Sierra Cantabria. Como bien ha dicho siempre Fernando Remírez de Ganuza, “solo la mejor uva para el mejor vino”, máxima que define la personalidad de la bodega.

Su viñedo combina los mejores rasgos para lograr un gran vino: el tipo de suelo, el microclima, la orientación de las parcelas, la baja productividad de las cepas y la edad media del viñedo de 60 años. En el año 2010 la familia Urtasun compró el 50% de la bodega y desde entonces las dos sagas trabajan juntas para continuar dando vida a la historia de la bodega y perpetuar su filosofía. Hoy, José Ramón Urtasun, Cristina Remírez de Ganuza y Jesús Mendoza, enólogo de la bodega desde el 2001, son las personas que van tomando el relevo para que Remírez de Ganuza sea sinónimo de calidad, seriedad y trabajo bien hecho.

Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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