Bollería de siempre es el libro definitivo para los más golosos y una joya de la literatura gastronómica inspirada en las recetas del programa homónimo que deleita a miles de espectadores desde que inició su andadura en Canal Cocina. Desde lo más exquisito de la repostería tradicional a los caprichos más actuales: todo encuentra su lugar en este recetario único con los mejores dulces de nuestro país y del resto del mundo que nunca antes había sido tan fácil preparar en casa.
De la mano de Rocío Arroyo, profesora de cocina y finalista del talent show Deja sitio para el postre, se propone un recorrido mágico por infinitos sabores al alcance de todos gracias a unas recetas sencillas, fáciles y que optan por ingredientes de primera calidad. Deliciosos buñuelos de viento, rosquillas lionesas, magdalenas, bizcochos, tartas, churros, ensaimadas, galletas, cocas, brioches o pasteles… ¿Por qué renunciar al placer pudiendo preparar todas estas recetas personalmente, con el resultado espectacular que solo ofrece la buena repostería casera? ¡Manos a la masa!
No es ningún secreto que a nadie le amarga un dulce. Por eso, y para hacer menos amarga la bienvenida al otoño, en Libros Cúpula han querido complacer a sus lectores con este volumen que vaticinamos será un imprescindible tanto para los reposteros ya batallados como para aquellos que se deciden a dar sus primeros pasos en la rama más divertida (y compleja) de la cocina. Además, es una oportunidad estupenda para animarse a preparar uno mismo postres, meriendas, desayunos y otros manjares dulces que siempre será mejor hacer en casa que consumirlos tan procesados como los que acostumbramos a tener al alcance, sobrados de azúcares añadidos e ingredientes de dudosa conveniencia.
La repostería es un capricho que hay que darse bien, o no darse. Bollería de siempre tiene el propósito de enseñar a dominar las elaboraciones más populares y a elaborar auténticos antojos no tan conocidos, pero sin los que es inconcebible la vida una vez se prueban. Joyas de la repostería tradicional española y del resto del mundo conviven en estas páginas, pensadas con el mismo cariño, la paciencia y el amor que exigen las recetas que en ellas se comparten y que son el mejor legado de muchas generaciones anteriores. Un homenaje a la bollería que hacían nuestras abuelas y que por nada del mundo debemos dejar caer en el olvido.
Nueve capítulos dividen el contenido de este volumen. El primero se dedica a los clásicos de sartén: las rosquillas o los buñuelos de viento que nos hacían salivar cuando llegaba su esperada ocasión, por ejemplo, además de otros atemporales como los xuxos o los canutillos rellenos.
El segundo apartado contiene recetas que sacarán de un apuro cuando de soplar velas se trate. En él se pueden encontrar desde la mítica tarta de manzana hasta la pantxineta vasca tradicional, pasando por apuestas más sorprendentes como la pizza de chocolate y frutos rojos. Cualquier celebración puede ser la excusa perfecta para aventurarse a preparar una de estas delicias.
La repostería también es fiel compañera de meriendas saladas. Para muestra, las recetas del tercer capítulo: medias noches de pistachos rellenas de jamón y queso, brazo de gitano de salmón, bollos preñaos… La conquista de los invitados se da por hecho con semejantes propuestas.
En cuarto lugar, reclama su espacio propio el gran protagonista de la bollería de toda la vida: el bizcocho, como no puede ser de otra manera. De naranja y AOVE, para los más puristas, de chocolate negro, para los más golosos, con plátano y nueces o con melocotón para los amantes de la fruta… Y que no falte ni la versión extremeña, ni el sobao pasiego, ni el mantecado avilés. Ni están todos los que son, ni son todos los que están, pero la selección promete no dejar indiferente.
Para la hora tonta, la hora del té, se sugieren exquisitos bocados como las lionesas de nata con crema craquelin, las enaceitadas de anís, las marañuelas de Candás o el éclair con crema muselina de café.
Sofisticados caprichos que harán la tarde inmejorable.
Y para auténticos desayunos disfrutones, sin prisa pero con mucho sabor, se puede elegir entre los gofres con chantillí y frutos rojos, las tortitas con salsa de chocolate, los churros de toda la vida o las magdalenas de pueblo, entre otros.
Además, se incluyen otras ideas sencillas e infalibles: palmeras, napolitanas de hojaldre, caracolas de pasas, avellanas y canela, empanadillas de manzana y canela, pañuelos de crema y frambuesa o croissants con puntas de chocolate. Lo único complicado será elegir; encontrar el momento para probar todas y cada una de las sugerencias será lo de menos. Entre los bollos de aquí, destacan los suizos de crema, las bambas rellenas de nata, el hornazo San Marcos, la coca de San Juan o los fartons caseros para acompañar de una rica horchata.
Y en cuanto a los bollos de allí, la autora propone un viaje por lo más delicatesen de cada sitio: bollos suecos de canela o cardamomo, pan vienés con chocolate, el monkey bread, la focaccia de chocolate, avellanas y naranja confitada o la brioche de semillas con crema de melocotón. Increíbles descubrimientos para el paladar, sin necesidad de salir de casa.
Rocío Arroyo se formó como técnica superior en Dietética y Nutrición. Fue finalista en el programa Deja sitio para el postre y también la presentadora del programa de cocina Miel sobre hojuelas. Llegó a Canal Cocina con Bollería de siempre para deleitar a su audiencia con sus mejores y más dulces recetas tradicionales.
Bollería de Siempre
Autora: Rocío Arroyo
Edita: Libros Cúpula, 2019
Formato: 19 x 25,5 cm.
Páginas: 208 páginas
Encuadernación: rústica con solapas
PVP c/IVA: 19,95 €
A la venta desde el 1 de octubre de 2019

