Aceite de oliva y sistema inmunitario, ¿cómo reforzar las defensas? 2/2. Envejecimiento, genética, suplementos

Aceite de oliva y sistema inmunitario, ¿cómo reforzar las defensas? 2/2. Envejecimiento, genética, suplementos

Comenzábamos ayer a hablar del aceite de oliva virgen extra y su posible influencia en el sistema inmunitario, de la mano de los amigos de Directo del Olivar, que nos contaron de diversos datos e investigaciones y nos introdujeron en los primeros pasos del mundo, tremendamente complejo, de la inmunología. Seguiimos con nuevas pinceladas sobre el tema, y como ellos nos sugieren, «para seguir indagando, podemos echar mano de un memorable capítulo de la serie Redes sobre el sistema inmunitario y su especial relación con el envejecimiento y la longevidad. Una entrevista del gran divulgador Eduard Punset a Mónica de la Fuente, investigadora y catedrática de fisiología de la Universidad Complutense de Madrid. Su primera afirmación es reveladora: “El estado del sistema inmunitario puede predecir la longevidad que alcanzará una persona”.

Analizando el estado del sistema inmunitario, podemos predecir la longevidad de una persona, así como su edad biológica, que puede distar bastante de la edad cronológica (la que viene en el DNI). Un sistema inmunitario en buenas condiciones es sinónimo de salud y larga vida. Se sabe que las personas que llegan a vivir 100 años, tienen un sistema inmunitario tan bueno como el de una persona de 30 años. Y la ciencia nos dice que potencialmente podríamos alcanzar los 120 años, ¿qué podemos hacer para fortalecerlo y mantenerlo joven? para empezar, debemos saber que se estima que los genes condicionan nuestra salud entorno al 25%, mientras que el 75% restante viene condicionado por el ambiente, lo que comemos y el estilo de vida.

Centrémonos por un momento en la alimentación, y no para hablar de lo que es sano o de lo que no lo es. Todos somos ya mayorcitos y sabemos, o deberíamos saber, lo que es comer sano. Y no es comer de todo, eso es una trampa. El verdadero problema de comer de todo, es que lo insano suele estar más rico, o al menos eso nos hacen creer (son alimentos procesados y diseñados para ello). Y tampoco pasa nada si nos damos un capricho “de vez en cuando”, nuestro organismo es inteligente y cuenta con ciertos mecanismos de defensa que todos sufrimos más de una vez (pesadez, vómitos, diarrea, resaca, etc.). Pero si el “de vez en cuando” en realidad es un “a menudo” o un “a diario”, nuestro organismo nos va a pasar factura en forma de inflamación. Y no sólo se inflama por fuera, lo peor es que se inflama por dentro. La inflamación celular silenciosa está siempre detrás de la obesidad, de enfermedades como la diabetes y del envejecimiento prematuro.

Proponemos un interesante ejercicio; buscar en Google alimentos que producen inflamación”. A pesar de los esfuerzos del buscador por hacer que los primeros resultados sean rigurosos y fiables, ni siquiera los consumidores más ilustrados podrían descifrar claramente este enigma y separar el polvo de la paja. La lista más oficial que encontramos en primeras posiciones es de Artritis Foundation (EEUU):azúcar, grasas saturadas, grasas trans, grasas omega-6, carbohidratos refinados, glutamato monosódico, gluten, caseína, aspartamo y alcohol. ¿Dónde están los resultados de la Organización Mundial de la Salud y de otros organismos acaso con más autoridad en la materia?

Por otra parte, además de fiebre, el sistema inmunitario produce más inflamación y oxidación celular en nuestro organismo. Así que si ya estamos inflamados, las consecuencias de una respuesta inmunológica agresiva pueden ser devastadoras si se desencadena la temida tormenta de citoquinas Precisamente en el estudio sobre Aceite de oliva, sistema inmune e infecciones que mencionábamos ayert, se apunta que el aceite de oliva podría ayudar a descender la producción de citoquinas pro-inflamatorias.

Parece que la venta en farmacias de suplementos alimenticios (vitamina C, D, magnesio, melatonina, etc.), ha aumentado en pocos meses hasta un 300-400% en países como España o Estados Unidos. Hay demasiados intereses económicos y la ciencia aún tiene mucho que investigar en este campo, pero lo cierto es que cada vez más profesionales de la salud recomiendan tomar suplementos como la vitamina D y la melatonina, una hormona fundamental que nuestro organismo debería ser capaz de producir de forma natural para ayudar a conciliar el sueño y reponerse. Sabemos que dormir menos de 8 horas diarias puede debilitar el sistema inmunitario hasta en un 70%, así que el sueño de calidad es realmente una de las herramientas más poderosas que tenemos para repararnos. Y para dormir bien, nada mejor que estar cansado: ¿Hay algo que canse más que hacer deporte, moverse, estudiar y trabajar? Estas actividades deberían ser sin duda las mejores precursoras de melatonina y vitamina D (cuando se practican bajo la luz del sol).

Y aunque a cierta edad cuando practicamos deporte, el cuerpo parece ir por un lado y la cabeza por otro, en realidad no es así. Sabemos que cuerpo y mente están conectados y conviene cultivarlos por igual con actividades que nos enganchen y pasen a formar parte de nuestro estilo de vida sin suponer un suplicio. Por fin hemos completado la fórmula: buenos alimentos + sol (vitamina D), sueño reparador, ejercicio físico+mental y equilibrio emocional. Poco más que añadir a parte de buen humor y actitud positiva, porque el aburrimiento y la mala leche también matan.

En este punto del debate, está claro que virus y coronavirus nos envejecen a todos un poco más al margen de la herencia genética. Incluso sin necesidad de estar enfermos, medidas tan drásticas como la cuarentena, el confinamiento y el distanciamiento social, pasan factura a la inmensa mayoría de los mortales. En un estado de amenaza y preocupación por la salud propia y por la de nuestros seres queridos, ¿Quién no sufre algo de ansiedad y miedo? ¿Quién no se da más caprichos en las comidas? ¿Quién no se queda hasta las tantas sin dormir enganchado a la “Casa de papel”?

¡Fin del sermón! Hemos aprendido que no basta con tomar aceite de oliva y comer sano, la mejor estrategia que podemos aplicar para mantener un sistema inmunitario joven, es evitar la inflamación/oxidación crónica del organismo siguiendo un estilo de vida saludable. Lo demás no depende tanto de nosotros. Y hace mucha falta seguir investigando y dedicar más recursos a la ciencia, porque en España tenemos grandes eminencias internacionales en biotecnología y virología (muchas en edad de jubilación), pero es muy triste formar nuevos científicos realmente preparados con puestos de trabajo francamente precarios. y muchas gracias a los amigos de Directo del Olivar por sus reflexiones que nos han acompañado este par de días.

Bibliografía y otras fuentes recomendadas:

Pequeños cambios para comer mejor (Generalitat de Catalunya):http://salutpublica.gencat.cat/web/.content/minisite/aspcat/promocio_salut/alimentacio_saludable/02Publicacions/pub_alim_salu_tothom/Petits-canvis/La-guia-peq-cambios-castella.pdf

Fortaleciendo el sistema inmunitario con el Dr. Antonio Hernández: https://youtu.be/ZFFxiScDp7k

EXPANSIÓN del CORONAVIRUS 😷 (Explicación de BIÓLOGA de UnProfesor): https://www.youtube.com/watch?v=tjo3LuNP6XU

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Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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