Si quiere saber en qué consiste esto de Calle 365, le puedo decir que se trata de un proyecto muy curioso y atractivo: un Club que cambia cada 365 días… Y sí, está en una calla concreta, nada menos que en la calle de Manuel Fernández y González, una pequeña calle en pleno centro de Madrid, próxima a la Puerta del Sol, donde se han ido sucediendo desde antaño y también en las últimas décadas diversos proyectos y locales de moda. Ahora aquí descubrimos un concepto versátil que sin duda no dejará indiferente a nadie. Se trata de Calle 365. Nada más llegar a la puerta, encontramos un cronómetro con una cuenta atrás de 365 días… ¿Qué nos querrá decir esto?

Para entender el concepto debemos remontarnos al siglo XIX. Nuestra protagonista: Margarita Poblet, dueña de una famosa botillería de Madrid. Margarita estaba casada con Guillermo, el cual se vio obligado a huir de la ciudad por temas políticos y recorre todo el mundo. Cada 365 días, llegaba a una nueva ciudad, y le mandaba a Margarita un destilado propio del lugar, empezando por el tequila, al ser la ciudad de México su primer destino.
Margarita estaba completamente enamorada de Guillermo, e intentaba de todas las maneras posibles conseguir más dinero para que su esposo pueda solucionar sus problemas con la política y regresar cuanto antes a casa. Tras darle varias vueltas, se le ocurrió crear un bar clandestino en la trastienda de la botillería, objetivo muy complicado para una mujer de la época.
Pues bien, Calle 365 llega ahora a Madrid como una renovada representación de la historia de Margarita. Cada año, y una vez ese cronómetro de la entrada llega a 0, el escenario que nos encontramos al atravesar esa puerta secreta de la botillería de Margarita, se renueva y representa una nueva calle de todos y cada uno de los destinos recorridos por Guillermo. Ahora, para empezar, Calle 365 nos transporta desde Madrid a la calle más auténtica de Oaxaca (México).

Con capacidad para 280 personas, Calle 365 tiene todos los detalles. Un alebrije gigante por el techo, una decoración con estética huichol y un foodtruck con la mejor taquería mexicana. Además, una obra de arte envuelve al local y es que, el artista grafitero Spaik, forma parte de este interiorismo siendo el autor de todos los grafitis que nos encontramos dentro del local, al más puro estilo huichol y otomí. Así, se ha creado un lugar repleto de fantasía donde podrá comer y beber las mejores y auténticas especialidades mexicanas, desde sabrosos y picantes tacos a tequila y cócteles sorprendentes. Todo ellos amenizado por la mejor música Deep ¿Qué mejor lugar para pasar un buen rato con amigos? Pues es hora de descubrir un importante trozo de México durante estos 365 días en Calle 365. Y mientras el contador sigue corriendo y se preparará para algo diferente al llegar a cero…

