Este vino del que hoy hablamos es la nueva añada de Fuentelún, de la bodega Cruz de Alba de la D.O. Ribera del Duero. Para empezar, conviene saber que la bodega ha conseguido recientemente el prestigioso certificado biodinámico Demeter para sus viñedos. Y es que desde 2008 han aplicado los principios de la agricultura biodinámica en cada añada, promoviendo la salud del suelo, las plantas y el ecosistema en general.
Es la segunda bodega de España que recibe este certificado de manera directa desde esta organización internacional. La biodinámica, como la propia bodega informa, es «una práctica sostenible que busca estimular la relación entre el suelo y las raíces, entre el cosmos y las hojas de la vid. Reúne un conjunto de tratamientos para favorecer la conexión y la armonía entre todos los elementos. Y al final, permitir que el vino exprese su origen con mayor definición y pureza».


Para celebrar este certificado, han querido ofrecer la posibilidad de brindar con el vino que acaba de lanzar en su nueva añada Fuentelún 2018. Un año que les otorgó las condiciones idóneas para un ciclo vegetativo positivo y, al llegar la vendimia, tuvieron todo a favor para recolectar una uva llena de energía franca y viva.
Y así nació este Fuentelún 2018, un vino de edición limitada (9563 botellas) elaborado con tempranillo de viñas viejas, de 40 años, plantadas a una altitud de 700 metros de altura en un suelo arenoso, con aportación de limo y arcilla. Un vino que transmite la autenticidad de la tierra y su filosofía. Sugerente, con carácter, equilibrado, sabroso y con la carnosidad y el volumen propio de los grandes tintos de la Ribera. Su PVP es de 31,35 €.

