China estaría detrás de los ataques cibernéticos a Estados Unidos.
El Departamento de Justicia acusó a dos hackers chinos de robar cientos de millones de dólares en secretos comerciales de empresas de todo el mundo. Así como de atacar a las empresas que desarrollan una vacuna para el coronavirus.
La acusación señaló que los hackers en los últimos meses habían investigado las vulnerabilidades en las redes informáticas de empresas conocidas públicamente por su trabajo en el desarrollo de vacunas y tratamientos.
Los hackers acusados estaban trabajando con el Ministerio de Seguridad Estatal de China, según afirmó John Demers, fiscal general asistente de Seguridad Nacional de EEUU.
Además, también apuntaban sus ciberataques contra activistas de derechos humanos en Norteamérica y Hong Kong.
La acusación incluye cargos de robo de secretos comerciales y conspiración de fraude electrónico contra los hackers, quienes según los fiscales federales robaron información que sabían que sería de interés para el régimen chino.
Entre los documentos no se desprende información de que los hackers hayan podido acceder con éxito a alguna investigación científica sobre el COVID-19, a pesar de los esfuerzos por espiar a las empresas.
El caso fue presentado a principios de este mes en la corte federal del estado de Washington y fue desclasificado.
Inovio Pharmaceuticals y Moderna son dos de los laboratorios estadounidenses que están llevando estudios avanzados sobre fórmulas de inmunización contra el COVID-19.
