FIELES RECUERDOS DE UN CIERVO
(QUE DE LA VERDAD ES SIERVO)
Te narraré la verdad:
Tras ser parido o alumbrado,
Quedé absorto o deslumbrado
Por cuanto vi en la heredad
Con pocas horas de edad;
Porque, al rato de nacer,
Me dio por reconocer
Con mi sombra o madre el pago.
¿Fue el predio un truco de mago?
¡Hoy lo voy a agradecer!
Ángel Sáez García
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