LO LÓGICO, NORMAL Y RAZONABLE
Lo lógico, normal y razonable es que, si alguien necesita un informe exhaustivo sobre la materia que sea, se lo encargue a la persona adecuada, experta y solvente en ese ámbito o campo del saber. Te interrogo, lector (seas ella o él), y me pregunto: ¿Es el señor Juan Carlos Monedero, solo porque se apellide así, un perito financiero o en moneda, ducho en dicho menester, en el asunto de marras o en cuestión? Ignoro su contestación. Mi respuesta es esta: no lo creo.
Lo lógico, normal y razonable es que, una vez se haya entregado el trabajo, se le pague a su autor lo estipulado o pactado en el contrato. ¿425.000 euros no es una cantidad o suma de dinero extraordinaria? ¿Ha presentado el señor Monedero dicho contrato? Yo he buscado y rebuscado por la red de redes el susodicho y no lo he hallado. ¿Por qué? Lo intuyo o sospecho, pero no tengo ninguna constancia del hecho. ¿Debemos creer lo que nos ha dicho el señor Monedero a pie/s juntillas? Servidor, al menos, se niega en redondo a hacer tal cosa.
Lo lógico, normal y razonable es que si uno/a, quien sea, usted, lector/a, o el menda, quien firma estos párrafos abajo, no tenemos nada que esconder u ocultar, demos explicaciones del caso que nos concierne o incumbe, si no hoy, como muy tarde, mañana. No me extrañaría nada (de nada) que el apellido del señor Monedero vaya unido, indefectiblemente, al alimón, a partir de ahora, al vocablo “procrastinación” (en el sentido de aplazar con obstinación, sine díe, una esperada rueda de prensa).
Lo lógico, normal y razonable es preguntarse aquí, en latín (o traducido al castellano), lo que una/o se cuestiona cuando ocurre un asesinato: cui prodest? (en la “Medea”, de Séneca, se lee “cui prodest scelus, is fecit” (“a quien beneficia el crimen lo cometió”), o sea, ¿a quién beneficia? ¿No es lógico, normal y razonable colegir que ese dinero, procedente de Venezuela, país a cuyo dignatario, Hugo Chávez, el señor Monedero otrora asesoró, tuviera como fin último financiar a la formación política de la que el señor Monedero es miembro cofundador, Podemos? Insisto en que yo no tengo ninguna constancia del hecho al respecto, pero mentiría si dijera que no otra cosa intuyo o sospecho. Me ocurre esto como con los millones que tiene Bárcenas por ahí, que se los ha ido sisando al PP de las mordidas o contribuciones que la formación “pepera” recibía. Y tres cuartos de lo mismo imagino que sucedió con los millones defraudados por los ERE y los cursos de formación en Andalucía. Y con tantos y tantos casos de corrupción, Gürtel, Pujol, Púnica,…, achacables a los “hunos” o los “hotros”.
Lo lógico, normal y razonable es que los representantes del resto de los partidos políticos que han tenido que aguantar estoicamente el martillo pilón que usaban con razón las y los de Podemos contra ellos, nada más transcender a los mass media o tener conocimiento de los casos de corrupción que les atañían, usen ahora con idéntico o parecido motivo contra Monedero la misma moneda, rasero o vara de medir que el susodicho señor antes utilizó.
Lo lógico, normal y razonable es que quien aconsejó a un politicastro, verbigracia, Chávez, o a su mala copia, Maduro, eche mano del mismo argumento (de peso —espere, que voy a agarrarme la barriga para no herniarme de la risa—), la conspiración, que usa ahora este para explicar un hecho que no tiene justificación y huele a desecho.
Lo lógico, normal y razonable es que quien tiene dos dedos de frente crea que el señor Monedero, una de dos, o le quiere tomar el pelo o por tonto.
Lo lógico, normal y razonable es que lo lógico, normal y razonable siga siendo lógico, normal y razonable, a pesar de que alguien se empeñe en que lo lógico, normal y razonable haya dejado de serlo en un pispás por arte de magia o birlibirloque.
Más que un caladero de verdades, la comparecencia del señor Monedero me pareció un coladero. Y propició que recordara una cita de “El perseguidor”, estupendo cuento largo o novela corta de don Julio Cortázar, que grabé a fuego lento en mi pesquis hace muchos años, es decir, que logré aprendérmela de coro: “(…) Algunos eran modestos y no se creían infalibles. Pero hasta el más modesto se sentía seguro. Eso era lo que me crispaba, Bruno, que se sintieran seguros. Seguros de qué, dime un poco, cuando yo, un pobre diablo con más pestes que el demonio debajo de la piel, tenía bastante conciencia para sentir que todo era como una jalea, que todo temblaba alrededor, que no había más que fijarse un poco, sentirse un poco, callarse un poco, para descubrir los agujeros. En la puerta, en la cama: agujeros. En la mano, en el diario, en el tiempo, en el aire: todo lleno de agujeros, todo esponja, todo como un colador colándose a sí mismo”.
Lo lógico, normal y razonable es ser honesto y, para coronar este texto, decir lo que una/o constata, esto: que el señor Juan Carlos Monedero ha sufrido, de un tiempo a esta parte, una inconcusa metamorfosis. Ha pasado de ser un claro activo de Podemos a ser una mera rémora.
Ángel Sáez García
[email protected]