LLAMO AL LISTÓN POLÍTICO TONTÓN
Entre los políticos patrios (ellas y ellos) el listón ha caído tan (tan) bajo que este ha llegado a nivel del metro, subterráneo. Dicho axioma ha cundido tanto que a la ciudadanía no le ha extrañado ni mucho, ni poco, ni nada (de nada) comprobar cómo hoy, por ejemplo, circula por doquier la especie o nueva de que, al haber actuado tantísimo representante al buen tuntún, sin haberse parado a pensar o prever cuáles podrían ser las consecuencias de sus dichos y hechos, actitudes o comportamientos, entre el electorado ha prendido la idea llameante o llamativa de llamarle al listón (que mide la capacidad de salto de un batracio o rana, quiero decir, de tanto político), a partir de ahora, de una manera más correcta, tontón.
Ángel Sáez García
[email protected]