El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Pues el mío no estuvo mal del todo

PUES EL MÍO NO ESTUVO MAL DEL TODO

Dilecta Pilar:

Celebro que también vosotras estuvierais en la Casa General de la Orden de San Camilo (de Lelis), en Roma. Y, asimismo, que tu finde fuera perfecto. Pues el mío no estuvo mal del todo.

Hay quienes tienen la rara habilidad, el sexto sentido, de extraer el jugo genial que contienen y portan algunas personas, y luego, además, son capaces de enriquecerlo, optimizarlo, encapsularlo en pequeñas dosis, repartirlo y aprovecharlo para que, una vez ingerido, pueda contribuir al crecimiento personal, propio y ajeno, singular, dual, plural o grupal y aun coral de la sociedad donde viven, de su microcosmos.

Quienes el sábado pasado acudieron como público al Teatro Gaztambide, a la quinta entrega de los premios “Goya” de La Teba (acrónimo que significa Tudelanos En Buena Armonía, que este año celebra el cincuenta aniversario de su creación como peña), sin duda, me entenderán.

Los miembros (ellas y ellos) de la citada, atentos a cuanto pasa durante el año en la Ribera Navarra, desde hace un lustro vienen premiando la excelencia allí donde la advierten (proceda esta de colectivos o personas individuales); y apoyan, de manera solidaria, las causas nobles. Este año, por ejemplo, al premiar al niño Izan y a su familia, reconocían su lucha e intentaban echar una mano a la Asociación Duchenne Parent Project para que siga contendiendo contra el síndrome de distrofia muscular susodicho, que padece Izan.

Este año se ha obsequiado con cariño a raudales y la bota, símbolo de la peña tudelana, a la UNED, César Oroz, Luis González (“el Jabonero”), Coro de Griseras, Festival Ópera Prima, Club Deportivo Tudelano, Estaciones Sonoras (de Cascante), Orden del Volatín, Tudela Ciudad Cardioprotegida, Peña “La Teba”; y el Goya de Honor ha ido a parar a Izan.

¿Acaso no aprovecharon las escenas de varias películas clásicas para sacarle chispeante punta al asunto de quién iba a presentar la quinta edición de los premios, como pudimos comprobar al inicio de la gala cuantas personas acudimos al evento? En esta ocasión del marrón no se libró ese monstruo (véase y léase la sexta acepción que de dicho vocablo brinda el Diccionario de la Lengua Española, DLE) y showman, que cada día tiene más tablas, Germán Martínez, que volvió a estar a la altura de las circunstancias. No le di la enhorabuena directamente, pero me aseguré de que no le faltara, porque de ese encargo hice responsable a su padre.

Debo reconocer que me emocioné cuando vi pasar, como el rayo, fotos y más fotos de los 50 años de vida de La Teba; y aún más (se me escaparon unas lágrimas) cuando guipé sobre el escenario a mi sobrino Jorge, acompañado o escoltado por su padre, mi hermano Jesús María, que hizo entrega del Goya de Honor a los padres de Izan, Enrique Munilla y Mayra Gil.

Otro (de tu amigo Otramotro).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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