El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¿Lo evidente merece comentario?

¿LO EVIDENTE MERECE COMENTARIO?

Dilecta Pilar:

Lo evidente no merece comentario impertinente (salvo que nos haya abocado a ello un apetito irreprimible, pertinaz, voraz, por echar mano del pleonasmo, sea la redundancia de vocablos viciosa o no, claro).

La base de cuanto trenzamos con palabras los letraheridos (hembras y varones) o, como me agrada escribir o decir más a mí, “verbadebelados” (rendidos por las susodichas) está en hechos que nos han ocurrido a nosotros, hemos sido testigos presenciales de lo que les ha acaecido a otros o estos nos han contado y, como hemos colegido que son verosímiles, creíbles, los hemos incorporado a nuestros textos (los que portan arriba o abajo nuestra firma).

En lo tocante a tu novela, la que obra en tu telar, confío, espero y deseo que no pases por una etapa dubitante, porque esta, normalmente, no viene más que a dilatar su escritura. Si es así, te recomiendo, con especial encarecimiento, que la dejes reposar y vuelvas a ella cuando dicha etapa haya pasado.

¿Mi “finde”? Sin novedad, en ese frente. Ya sabes, tu amigo Ángel es un animal de costumbres: sota, caballo y rey. Hice la limpieza semanal, y salí con Pío por el centro tudelano, de zuritos, el sábado; y leí y escribí (esta vez, media docena de décimas y un artículo de opinión, durante el par de días del susodicho “finde”).

Pues, con retraso (en mi descargo, puedo y debo aducir la verdad, que ignoraba el hecho, que tu padre, entre ochentón y nonagenario, cumplía años el sábado pasado), te encargo que le hagas llegar a tu progenitor mis ¡muchas, sentidas y sinceras felicidades!

Celebro que a vosotros todo os saliera bien (fuera como habíais previsto o no, como lo decidió culminar el azar).

Harás lo pertinente, si cumples lo convenido.

Está claro que me cuesta menos tiempo que a otras/os escribirlas, porque yo ya tengo la estructura mental predispuesta y preparada para ello. Me consta que el grueso de las que urdo no respetan todas las reglas tasadas para la décima, pero algunas normas literarias están para saltárselas (que conste en acta que hablo solo de algunas normas literarias). Sé que lo que trenzas (a propósito de mi capacidad creativa) no es una apariencia, sino una verdad como un templo, porque a diario, un día sí y otro también, haya o no excepción, me gusten más o menos, es una de las realidades que contemplo.

Otro (de tu amigo Otramotro).

Ángel Sáez García
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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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