NO SIEMPRE LOS ADAGIOS RAZÓN TIENEN
¿HALLA EN LA VARIEDAD USTED EL GUSTO?
I
TODAS METEMOS LA PATA
Todas metemos la pata.
Todas nos equivocamos,
Mas conviene que seamos
Consecuentes con la cata
Y ponderemos la nata
De todos los aspirantes,
De los que sí llevan guantes
Y de los que no los portan,
Porque todos nos importan,
Pues todos son importantes.
II
TODOS NOS EQUIVOCAMOS
Si una voz no lleva tilde
No debe uno de ponerla
Y más tarde deponerla;
Como pasa con Clotilde,
Que no porta, y con Matilde.
Merece Guillermo Altares,
Por otras, en los altares
Estar subido, seguro,
Mas, por la de Bach, auguro,
¿Acaso que llore a mares?
La tarde del sábado pasado, 24 de abril de 2021, escribí las dos décimas que preceden a estos renglones torcidos. Como sospecho que a usted, atento y desocupado lector (ella o él), le faltan datos o la información pertinente, distintiva y relevante para saber a qué obedecen las mismas, me dispongo a suministrarle, de buena gana, las razones de peso que fueron las que me empujaron a urdirlas y le ayudarán a usted a sus correctas intelección e interpretación. En la página 50 de EL PAÍS de dicho día, en el artículo titulado “Johann Sebastian Bach, la última estrella de la radio”, firmado por Guillermo Altares, se lee, si no he contado mal, cuatro veces el apellido de Sergio Pagán, director y presentador de “La hora de Bach”, en RNE, dos con tilde y dos sin ella, alternativamente. Aunque se suele decir y escuchar, escribir y leer, que en la variedad está el gusto, servidor, en casos tales, halla lo opuesto, el disgusto. Y si el programa de France Musique se llama “Le Bach du dimanche” (título fetén), al principio, lo lógico y normal es que no mude, al final, en “Le dimanche de Bach” (como aparece escrito y se lee).
Ángel Sáez García