¿QUIÉN DIJO QUE EL SOL, IRIS, NO CLAREA?
Quien descollar ansíe en su tarea
Ha de escoger el útil que convenga
(Confío en que esto, al menos, claro tenga
Quien ahora cloquea o cacarea).
A quien asiduamente se marea
Tal vez una impar náusea le venga
Y ese arreón su boca no contenga,
Si no aparece el sol, si no clarea.
En aras de lo cierto, hoy asevero
Que eres, Iris, el as de oros; de bastos
El victorioso dos soy, verdadero.
Que los ósculos, besos que son castos,
Muden en otros más libidinosos,
Sin ser pecaminosos ni ominosos.
Ángel Sáez García