SÍ, A QUIEN ADORASTE ADORAS
—Sin ningún lugar a dudas,
Aunque pierdas a la amada
Luego, amar a la admirada
Prefieres a otras agudas
O a Dios, por quien no la mudas.
—Si del todo te enamoras,
Santificas esas horas.
Cuando se acaba el amor,
Las maldices con clamor.
Tras el duelo, las adoras.
Ángel Sáez García