LA RISA NOS REVERDECE
Cuando me dio a luz mi madre,
Como otros recién nacidos,
Di un concierto de berridos;
El de risas tal vez cuadre
Solo a Zoroastro, padre;
Como en Grecia se sabía
Y en Roma se repetía
(Plinio el Viejo aireó el dicho
Que hizo eterno al susodicho),
La risa reverdecía,
Pues mudaba lo hilarante
Hasta al yerto en ser andante.
Ángel Sáez García