DE CHRISTENSEN EL SOFTWARE “EMOKINE”
PUEDE QUE, COMO A MÍ, A TI TE ALUCINE
Las personas, está claro, mentimos;
Y no he hallado quien dude de este aserto,
Ni quien una objeción de ducho o experto
Haya abatido el mito de esos timos,
Que tú, lector, y yo aquí consentimos,
Porque nadie ha negado cuanto es cierto,
Ni luego ha desterrado a un desierto;
Y, por esa razón, lo repetimos.
Engañar es más fácil con la lengua
Que con los gestos de la anatomía;
Y eso es así, como yo me temía,
Si lo aprendido en Fráncfort no lo mengua,
En el Max Planck de Estética Instituto,
Que está de enhorabuena, no de luto.
Ángel Sáez García