TODO FLUYE EN EL RÍO DE LA VIDA
Todo fluye en el río de la vida.
El salmón lo hace, sí, a contracorriente,
Al ver en el remonte un aliciente,
Por eso gasta gesta y fe atrevida.
El resto, una vez dada la salida,
Se sienten derrotados; la corriente
Arrastra a todo pez, al impaciente
Y al que semeja oveja precavida.
El sudor de los muertos con el agua,
Que de todo se empapa mientras fluye,
Se forja sin el fuego de una fragua,
Pues nunca se detiene, pues siempre huye.
Cuando el amor se baña en un afluente
Este deviene en de mil besos fuente.
Ángel Sáez García