CONVIENE CONDENAR LO ABOMINABLE
PARA QUE TU CONCIENCIA SEA AMABLE
En feo hay que dejar al poderoso
Cuando se mete donde no lo llaman.
¿Entiende por qué asaz lo odian y no aman
Los demás, por fungir como ominoso?
Donald Trump, dirigente caprichoso,
Trenzó lo que otros con más arte traman
Y aducen las razones y reclaman.
Le dio Infantino el sí más horroroso.
Pues Gianni se bajó los pantalones
Y al botarate, aun sin llevar galones,
Otorgó en un pispás lo demandado,
Que Balogun no fuera sancionado.
Conviene reprobar lo abominable
Para que tu alma esté en día impecable.
La mancha de la FIFA no la quita
Religioso de seo o de mezquita.
Ángel Sáez García