La hipérbole, hecha persona
LA HIPÉRBOLE, HECHA PERSONA —Yo no lo sé todo, amigo. ¿Por qué me agradan las rosas Y conmueven unas cosas Y no otras? Lo ignoro. Digo Que no miento. Eres testigo. —Yo no afirmo que tú mientas, Pero asevero que inventas. Aunque bases en los hechos, Haces de los suelos techos Y elogios con las afrentas. Ángel Sáez García [email protected]