Las cuatro lumbres de una alhaja humana
LAS CUATRO LUMBRES DE UNA ALHAJA HUMANA A IRIS LE ESTARÉ SIEMPRE AGRADECIDO Aunque Iris tuvo la gentileza (por la que quedé endeudado con ella y le estaré eviternamente agradecido) de mandarme una gruesa manta de cuatro colores (los primordiales; hay quien, más que ver, imagina que los contiene todos y, por eso, goza un montón y le peta