El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Te agradezco el elogio, la alabanza

TE AGRADEZCO EL ELOGIO, LA ALABANZA Dilecto Manuel (Olmeda Carrasco): Celebro y gozo un montón leyendo tu alabanza, la que me has escrito en un pispás y me has mandado, donde indicas que el último texto que te he enviado, me refiero al titulado “¿Cómo caí en la depre y salí de ella?”, te ha gustado y lo calificas de “espléndido”.

Al borrar de sus pesquis las patrañas

AL BORRAR DE SUS PESQUIS LAS PATRAÑAS   Si otrora en Dios creí, Iris, ya no creo. Tuve unos excelentes sembradores Que fueron ejemplares escultores De las horas de estudio y de recreo.   Si a Daniel Puerto evoco, me recreo Al latín despertando con honores; Si a Piérola recuerdo, sus humores Hallarlos cabe en mí; de ellos soy

A ver si un «eroskiki» soluciona…

A VER SI UN “EROSKIKI” SOLUCIONA EL INSOMNIO QUE A “CHISCA” PERJUDICA (AUNQUE NO ME CREA, ES MANO DE SANTO) Tengo para mí que Marifé no me mintió el día que le contesté a su pregunta “¿qué esperas de mí?” con mi célebre, célere y firme “todo”, porque, al rato, me confesó que esa rauda y recia respuesta, que le di,

¿La mortaja carece de alicientes?

¿LA MORTAJA CARECE DE ALICIENTES?    Desde que escuché salir de los propios labios y mui de Iris, a quien le puse el mote o sobrenombre de Amanda porque este le cuadraba, encajaba y/o venía como alianza en el dedo anular, que no quería saber nada más de mí, ando perdido, desorientado, desnortado. Como era ella la que daba sentido

Con solo recordarlo siento bascas

CON SOLO RECORDARLO SIENTO BASCAS    En esta vida una/o se harta de hallar contrarios a cada paso que da: arriba y abajo, delante y detrás, derecha e izquierda, cara y cruz, haz y envés, blanco y negro, listo y tonto, lleno y vacío,…     A Maribel, la persona que el pasado miércoles 29 de diciembre de 2021 me atendió en el teléfono

Está en algo que fina algo que empieza

ESTÁ EN ALGO QUE FINA ALGO QUE EMPIEZA   Atroces pueden ser las Navidades Y dichosas, feroces y felices, Como quienes comieron las perdices En escabeche a cualesquiera edades.   Cuando ausentes están tus amistades, A la niñez regresas: regalices Rojos, barquillos, pipas y maíces De sin parangón marca, Eternidades.   ¡Qué

Marifé es una fémina estupenda

MARIFÉ ES UNA FÉMINA ESTUPENDA En mi casa está claro quién lleva los pantalones, yo, pero, a renglón seguido viene Paca con la rebaja, o sea, que debo admitir sin reservas la salvedad, que eso es así porque no otra cosa manda quien dispone cuanto ha de hacerse en ella, sin necesidad de tener que argumentar el porqué ni que nadie ose

Por la Natividad reverdecidos

POR LA NATIVIDAD REVERDECIDOS   Como eso sucedió así en el pasado, Con mi cuñada Alicia, con mi hermano “El Chato” y mis sobrinas, coro sano, El sábado brindé. No fue pesado   Ni el caldo que catamos, que prensado, Tras ser pisado, fue con mimo humano, Ni el menú coronado, mano a mano, Por el tándem modelo, impar dechado.

Fue el ángel de la triste nueva Pío

FUE EL ÁNGEL DE LA TRISTE NUEVA PÍO Dilecta Pilar: A mí tampoco ningún miembro de la familia camiliana (ni sacerdote ni hermano) me escribió ni llamó por teléfono para darme la triste nueva del óbito de Arteaga. ¿Me lo esperaba y/o temía? Puede. Fue Pío Fraguas quien se enteró y, al instante, me lo hizo saber, mientras yo escribía

Hay hechos que devienen inefables

HAY HECHOS QUE DEVIENEN INEFABLES ÁPTERO, MAS CON ÁNGEL DE LA GUARDA En castellano/español hay un concepto, el de ciencia infusa, que viene a agrupar o reunir (recta o irónicamente) en torno suyo, dentro de la cerca o valla (con o sin vaya) que rodea esa majada o redil de casos inefables, imposibles de explicar racionalmente con palabras,

¿No has ido a pedir nunca el aguinaldo?

¿NO HAS IDO A PEDIR NUNCA EL AGUINALDO? DÁDIVA QUE SE DABA EN NAVIDADES      A mí me dio vergüenza la primera Vez que yo fui a pedir el aguinaldo. Sin una pandereta, me hallé baldo, Frotando una zambomba lastimera.      Pero como la voz era cimera De uno de mis amigos, qué buen saldo Fue callarnos, pues nadie puso a caldo;

Que no llegue a ser la ómicron omega

QUE NO LLEGUE A SER LA ÓMICRON OMEGA QUE NO DEVENGA LA O PEQUEÑA O GRANDE   “Laetitia est hominis transitio a minore ad maiorem perfectionem” (“Es la alegría el tránsito del hombre de una menor a una mayor perfección”. Baruch Spinoza, en “Ética demostrada según el orden geométrico”.   Ómicron han llamado a la

Leyenda del obispo Pedro Díaz

LEYENDA DEL OBISPO PEDRO DÍAZ   Hay en Ciudad Rodrigo (Salamanca), En su impar catedral del siglo XII, Que da a quien la visita más de un goce, Una que permanece historia estanca.   Tal vez sea leyenda, sí, y no manca. Quien la tumba de Pedro Díaz roce Acaso dé un respingo si conoce Por qué resucitó; para que blanca,  

Donde la dicha brota a manos llenas

DONDE LA DICHA BROTA A MANOS LLENAS CUATRO VELITAS POR CAMILOS CUATRO    El pasado miércoles 8, festividad de la Inmaculada Concepción, como homenaje y recuerdo a una bella, por buena, persona (se los ganó a pulso ambos el religioso camilo Jesús Arteaga Romero), mi amigo Pío Fraguas, su esposa Diana, un nieto de esta última, Jordan,

Sin sacerdotes justos ni cerdotes

SIN SACERDOTES JUSTOS NI CERDOTES   Si otrora me tragué aquellas patrañas, Ninguna ahora pasa mi garganta. Lo mismo me ocurrió que a esa elefanta Que a los ratones teme, a las arañas.   Con trozos de ene fes sé que te apañas. ¿Otra más crearás que una somanta Le dará a la católica, que aguanta Mientras no hurguen tus ritos

Anteayer me bañé en dos ocasiones

ANTEAYER ME BAÑÉ EN DOS OCASIONES Anteayer, martes 30, último día del mes de noviembre, volví a reunirme y reírme, ora a carcajada tendida, ora a mandíbula batiente, con mis amigos Luis Quirico Calvo Iriarte, Luis de Pablo Jiménez y José María no sé qué más (de verdad, porque no miento; diré más, confieso que ignoro, aunque

Detrás de aquel anaquel

DETRÁS DE AQUEL ANAQUEL   Aspiro a tratar con hombres Más sabios que mi vecino, Salvo que mi convecino Sea Platón. No te asombres Ni el suelo que piso alfombres, Querida ahijada Raquel; Yo sé que el diálogo aquel Sobre el alma hallaré donde Lea “Fedón” y se esconde Detrás de aquel anaquel .    Ángel Sáez García    [email protected]

Arteaga, maestro inolvidable

ARTEAGA, MAESTRO INOLVIDABLE      A quien escuchó atento tus lecciones Durante Sexto, Séptimo y Octavo De la extinta EGB, le arguye un clavo Que aquí no habrá milagro ni excepciones.      Hoy todo un abanico de emociones Que, sin querer queriendo, como al Chavo Del Ocho le nacían, sí, de cabo A rabo, se abre y viaja en

Al cierzo airear tu óbito le duele

AL CIERZO AIREAR TU ÓBITO LE DUELE      Ha muerto quien hacía arte, Arteaga. ¡Qué pocos con justeza valoraron! Estos, seguramente, se apenaron Cuando arribó la amarga, la que halaga.      No creo que su muerte satisfaga A cuantos en su coro gorjearon Ni a quienes muchas veces recordaron De una forma precisa o un tanto vaga.

Dios quiera que alacranes no seamos

DIOS QUIERA QUE ALACRANES NO SEAMOS Ayer soñé, una y otra vez, de manera “eternorretornable”, en plan bucle, que volvía a rememorar y escuchar aquello que antaño nos adujo Pedro María Piérola García al final de una clase de Lengua y Literatura Españolas (me consta que en algún texto anterior, ignoro si publicado o sin alumbrar

Mi auténtico e impar ángel de la guarda

MI AUTÉNTICO E IMPAR ÁNGEL DE LA GUARDA CALABOBOS, ORVALLO O SIRIMIRI    Como el sábado pasado, 20 de noviembre de 2021, una hora antes de la pactada, poco más o menos, esto es, de las diecinueve horas y cuarenta y cinco minutos, las ocho menos cuarto de la tarde, señalada para juntarnos en la tudelana Plaza de los Fueros o Nueva,

¡Qué compañeros tuve en Navarrete!

¡QUÉ COMPAÑEROS TUVE EN NAVARRETE! Los colegas que tuve en Navarrete viajan conmigo con sus rostros de entonces, a pesar de que, posteriormente, a varios de ellos les vi las caras que portaban en cada ocasión, ya fuera en la localidad riojana mencionada, ya en Cornago, ya en Soria, donde quedamos para juntarnos, saludarnos, compartir caldos

El caso de don Hipólito

EL CASO DE DON HIPÓLITO      Ante todo, jamás digas Que no has de beber esa agua, Ni que un cura en su impar fragua No te fraguó, porque migas Le hizo tu madre, él barrigas. El caso de don Hipólito Lucena parece insólito, Mas Soler, en “Sacramento”, Nos ofrece el documento De que de Satán fue acólito.      Ángel

Mi clara parte alícuota de culpa

MI CLARA PARTE ALÍCUOTA DE CULPA Reconozco (sería, amén de un desgraciado, un desagradecido, si no lo hiciera, en todo momento y lugar, así, con o sin ambages) que mis siete años (desde los 12 a los 19) de formación humanística, magnífica, con los religiosos Camilos fueron cruciales, esenciales, para mi riqueza (sea la que sea esta)

A Santaolalla llevo en mi equipaje

A SANTAOLALLA LLEVO EN MI EQUIPAJE No sé si al atento y desocupado lector de estos renglones torcidos, ora sea o se sienta ella, ora sea o se sienta él, le sucedió, poco más o menos, cuanto le acaeció a servidor, que salió de su hogar, de la casa familiar, a temprana edad, con vistas a dedicarse en el futuro, además de a llevar a cabo

¡Qué apotegma apodíctico, el de Shakespeare!

¡QUÉ APOTEGMA APODÍCTICO, EL DE SHAKESPEARE! Ayer, lunes, primer día del mes de noviembre de 2021, festividad de Todos los Santos, tras acudir al cementerio y felicitar a uno de los amigos que mantengo desde mi más tierna infancia en Cabretón, Santos Calahorra, por la doble razón de peso de su cumpleaños y su onomástica, cuando me

¿Hay un vencejo en cada escritor libre?

¿HAY UN VENCEJO EN CADA ESCRITOR LIBRE? “Los vencejos”, la última novela que ha publicado (me enmiendo al instante, que Tusquets Editores le ha publicado a) Fernando Aramburu, pese a sus casi setecientas páginas, no es un centón; y tiene, atento y desocupado lector, ya seas o te sientas ella, ya seas o te sientas él, dos docenas o

De mi madre, mi padre y mi mecenas

DE MI MADRE, MI PADRE Y MI MECENAS Yo no he visto en este mundo nunca a nadie (ella o él) que trabajara más que mi madre, Iluminada. Ni que fuera más generosa que ella. Seguramente, no faltará el lector (hembra o varón) que, conociendo de qué pie cojeo, o sea, que soy adicto y proclive a la hipérbole, esto es, que suelo exagerar en

El motivo, por público, sobraba

EL MOTIVO, POR PÚBLICO, SOBRABA ¿QUE CÓMO SE COMPONE UNA URDIDURA? ASÍ COMO UN OVILLO SE DEVANA Por lo general, cuando no tengo una idea clara sobre la que discurrir o disertar, aprovecho la oportunidad, o sea, el tiempo de que dispongo, para leer, porque, por propia experiencia, me consta que, estando haciendo tal cosa, he logrado pescar

Me siento en mi despacho con ventaja

ME SIENTO EN MI DESPACHO CON VENTAJA (COMO SI DIOS, MEDIANTE TAL PUNZADA, ME HUBIERA REVELADO ESA CERTEZA) Hoy, martes, catorce de septiembre de 2021, siempre que se cumpla a rajatabla esta conditio sine qua non, este requisito imprescindible, que el atento y desocupado lector (ella o él) de estos renglones torcidos y servidor lleguemos a

¿Todos portamos al que fuimos niño?

¿TODOS PORTAMOS AL QUE FUIMOS NIÑO? “Prolongar la infancia, juntar al niño que uno fue con el hombre experimentado y hasta sabio que uno ha llegado a ser, en eso consiste el secreto del arte y de la lucidez, tal como tantas veces les recordaba a mis alumnos”. Luis Landero, en la página 105 de “El huerto de Emerson”. Está claro

El cielo y el infierno aquí suceden

EL CIELO Y EL INFIERNO AQUÍ SUCEDEN El cielo y el infierno existen, pero están y/o suceden aquí, durante nuestra vida en el planeta azul, La Tierra, no en otro “cronotopo” (al menos, por ahora, no tenemos constancia fehaciente, incontestable, de que los susodichos, que, para algunas personas religiosas, hembras y varones, son, sobre

No eres una impostora, chicharrera

NO ERES UNA IMPOSTORA, CHICHARRERA    A lo largo y ancho de mi existencia, he incurrido en numerosos errores (puede que hayan sido los lógicos y normales en alguien de mi edad, en quien hace cuatro meses cumplió 59 inviernos), de variopinto tipo o calibre, de mayor o menor bulto. Como acaso a usted, atento y desocupado lector (sea o se

En honor y alabanza de Santa Ana

EN HONOR Y ALABANZA DE SANTA ANA I Como se ha convocado otro concurso En honor y alabanza de San Ana, Que es la excelsa Patrona tudelana, Les daré a dos sonetos pronto curso. De nuevo, en procesión, saldrá el recurso Por donde discurrió el pueblo en jarana, Devoto de la Abuela soberana, Que el suelo encerará con el decurso. Si de bruces

A las/os que sufren la historia

A LAS/OS QUE SUFREN LA HISTORIA I PROFESOR Y CONFESOR   Si de Unamuno soy nieto Y, al mismo tiempo, de Borges (O Fraguas de Pablo, Forges), No me siento en un aprieto O brete, tampoco inquieto, Al afirmar que soy hijo De un premio Nobel, y exijo Que su apellido, Camus (“Camí”), Como más me peta a mí Se pronuncie, como dijo Mi de

De la causa inicial no queda nada

DE LA CAUSA INICIAL NO QUEDA NADA Cuando uno (ella o él) cree a pies juntillas en la bondad, la justicia y la verdad de una causa, la que sea, y, plenamente convencido de la tríada antedicha, se alista atropellada y voluntariamente, sin valorar apenas los pros y los contras, como un cruzado más de la misma, a fin de cambiar el estado, manifiestamente

La culpa es un botón que pone en marcha

LA CULPA ES UN BOTÓN QUE PONE EN MARCHA LA MÁQUINA QUE EMPUJA A URDIR DE PEDRO He leído en algún sitio (pero ahora no sabría decir, a ciencia cierta, ni cuándo ni dónde) que la culpa es el botón que, si lo pulsas, pone en marcha y/o apaga la máquina que nos empuja a escribir (o a dejar de hacer tal cosa) de nuestros padres. Juzgo

Confieso que pasé miedo

CONFIESO QUE PASÉ MIEDO CUANDO TENÍA TRECE AÑOS   A la vuelta de Sotés (Lector/a, haz caso al excurso; Era el inicio del curso De séptimo de EGB), Te pinto el cuadro: me ves Perdido con dos bebés (Dos novatos) y decido Por los tres; ergo, les pido Volver por la carretera. Nos recogió una cartera Con su coche y del despido Que aguardaba

¿Por qué no nos damos más?

¿POR QUÉ NO NOS DAMOS MÁS?      Si cuando hemos culminado Un acto de abnegación Una dichosa emoción Hemos experimentado, Hoy me pregunto, extrañado, Por qué no nos damos más A menudo a los demás; Por qué con asiduidad A la impar felicidad Renunciamos, sí, además.      Ángel Sáez García    [email protected]

Eres la pieza que completa el puzle

ERES LA PIEZA QUE COMPLETA EL PUZLE Ignoro si tú, hembra o varón, que te dispones a leer atentamente los renglones torcidos que contiene este texto, tienes claro, cristalino, qué debe hacerse con una responsabilidad colectiva, grupal. Servidor, el abajo firmante, considera que toda responsabilidad coral ha de distribuirse lo más equitativamente

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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