En Cataluña, donde UGT y Comisiones Obreras se han convertido en los palanganeros del separatismo, los dóciles sirvientes que limpian los zapatos de los xenófobos nacionalistas, a cambia de una caricia en el lomo y unas monedas en forma de subvención.
Este 18 de diciembre los sindicatos ‘de clase’ van a formar parte de la manifestación supremacista que el independentismo organiza en Barcelona, para linchar otra vez al crio de cinco años que quiere estudiar algo en español y cuya hostigada familia sólo reclama que se cumpla la Ley.
UGT y CCOO marchan abrazados a los que, como Ómnium Cultural, la ANC, ERC o la CUP proclaman que los catalanes que no son independentistas pertenecen a una raza inferior que hay que erradicar de Cataluña.