Sumisos y obedientes como si fuera una secta.
Y en parte Unidas Podemos no puede renegar de esa etiqueta porque en cuanto tiene a un miembro que discrepa de la línea de pensamiento único del partido, le cae la del pulpo.
El último ejemplo de que no están en la formación morada por tolerar fugas opinativas lo conforma Joan Subirats.
El titular de la cartera de Universidades ha visto con buenos ojos que se destine un mayor incremento a la partida presupuestaria del Ministerio de Defensa, tal y como se ha dejado caer durante la celebración de la cumbre de la OTAN.
Prácticamente fue realizar estas declaraciones:
Hay que asumir los costes de lo que implica una política de defensa si aumentan los riesgos y las amenazas parece justificado, lo que no sé es si exactamente ha de ser del 2% o no.El aumento del gasto de defensa es obvio que no quiere decir que tengamos que seguir una lógica de carrera armamentística que es poco lo que puede quedar implícitamente.
La responsable de Igualdad aprovechaba, además, para meter su cuña feminista en el ataque a Subirats:
Necesitamos más dinero en Sanidad, Educación y Dependencia, no más dinero en tanques y armas. Apoyaremos una reorientación feminista del gasto público, ese va a ser nuestro trabajo en la negociación de los Presupuestos.
Por su parte, el encargado del área de Consumo tampoco tuvo palabras amables hacia su compañero de gabinete ministerial:
No se trata de maniqueísmo. Se trata de saber en qué marco está cada uno. Una política de izquierdas no puede comprar el marco de la derecha, en ese momento están condenándonos a la derrota. Es así de sencillo.

Y no solo desde la acera gubernamental morada le cayeron palos a Subirats.
Los comunes, cuota a la que pertenece el ministro, también se posicionaron en contra de su compañero y rechazaron de plano su guiño a favor de incrementar el dinero destinado a Defensa.
Jessica Albiach, la líder de los morados en el Parlamento de Cataluña, fue contundente a la hora de rechazar el planteamiento realizado por Subirats:
En un contexto de inflación galopante, aumentar el gasto militar es una irresponsabilidad, se debe decir con todas las letras. Con un sufrimiento de familias que no llegan a final de mes, es poner los intereses de Estados Unidos por delante de los intereses de los ciudadanos.

