El ministro de Sanidad obvió los buenos datos de 7-8 de octubre de 2020 y se fue a los más negativos, los del 4 de ese mismo mes

La metedura de pata de Salvador Illa precipitó el estado de alarma en Madrid: se basó en unas tasas de contagio viejas

En cuatro días la Comunidad de Madrid había bajado la tasa de contagios que estaba por encima de los 600 por cada 100.000 habitantes a dejarla en unos 450

La metedura de pata de Salvador Illa precipitó el estado de alarma en Madrid: se basó en unas tasas de contagio viejas

Es la última (o la penúltima) astracanada del Gobierno de España que ha terminado por perjudicar a Madrid.

El estado de alarma implantado por Pedro Sánchez en la capital y en varios municipios de más de 100.000 habitantes hubiera podido evitarse con una sencilla acción, haber tenido actualizados los datos relativos a la tasa de contagios.

Pero el departamento de Salvador Illa, ministro de Sanidad, que ya estaba empecinado desde la semana del 28 de septiembre al 4 de octubre de 2020 en imponer medidas restrictivas a más de 5 millones de madrileños, optó por no fijarse en ese ‘nimio’ detalle.

Tanto era la obsesión con el confinamiento de gran parte de la región presidida por la popular Isabel Díaz Ayuso que el 2 de octubre de 2020, a partir de las diez de la noche, entraron en vigor unas medidas decretadas por Sanidad para limitar movimientos, aforos y horarios, un pack que fue anulado días después, el 8 de octubre de 2020 por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Pues bien, ese resquemor por la derrota judicial llevó a Pedro Sánchez a convocar a su Consejo de Ministros el 9 de octubre de 2020, con el descacharrante hecho de que muchos se habían ido ya de puente, para aprobar la declaración de un estado de alarma para Madrid.

Pero claro, los hechos había que venderlos desde un punto de vista sanitario, había que justificar racionalmente el cierre de Madrid y eso solo podía ser mediante las tasas de contagio por coronavirus.

Y raudo y veloz que allá fue el ministro de Sanidad a revolver entre las cifras y sacó las que convenían al okupa de La Moncloa para decretar el estado de alarma.

El problema es que, voluntaria o involuntariamente, el titular sanitario cometió un desliz que ahora no ha tenido más remedio que reconocer.

Illa se basó en los datos del 4 de octubre de 2020 y no en los del 8 de octubre de 2020. En cuatro días la situación había mejorado extraordinariamente en Madrid capital y en varios municipios.

Tanto es así que, según informa este 11 de octubre de 2020 el diario ABC, los criterios que estableció Sanidad para confinar una población apuntan a que se tiene que superar el umbral de los 500 contagios por cada 100.000 habitantes en los anteriores 14 días, que se llegue a un 10% de positividad en las pruebas PCR, y que se supere una ocupación del 35% de las UCI.

Los tres criterios deben cumplirse. Pero solo teniendo en cuenta el primero de ellos, y según los datos facilitados por la consejería madrileña de Sanidad, Madrid capital el día 4 de octubre de 2020 tenía una incidencia acumulada de 609 casos por cada 100.000 habitantes. El día 7 de octubre de 2020, ese dato ya había bajado a 465 casos por cada 100.000 habitantes. Y el 9 de octubre de 2020 era de 450 casos. Es decir, no se cumpliría el criterio para el cierre.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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