El Ministerio de Defensa ruso ha informado de que el crucero lanzamisiles “Moskva” (Moscú), buque insignia de la flota rusa en el Mar Negro, se ha hundido cuando era remolcado en medio de una tormenta, según la agencia estatal de noticias TASS. Moscú adujo como causa varias explosiones ´accidentales´ a bordo que originaron un incendio.
UCRANIA LO COMUNICÓ ANTES.
Pero antes de ese comunicado, el gobierno ucraniano había emitido otro ´muy diferente´, en el que informaba que el “Moskva” había sido alcanzado por dos misiles «Neptuno» de fabricación ucraniana, lanzados desde su costa. Para conseguir su objetivo, los ucranianos usaron drones de combate “Bayraktar TB2” de fabricación turca, para ´distraer´ las defensas antimisiles del barco ruso, lo que permitió que dos misiles «Neptuno» burlaran las defensas del “Moskva”, y le dieran de pleno.
El «Neptuno» es un misil antibuques de fabricación ucraniana. Las lanzaderas se ubican en camiones estacionados cerca de la costa, teniendo los misiles un alcance de hasta 280 km (152 millas marinas). Dentro de ese radio se encontraba el “Moskva” cuando se iniciaron las ´misteriosas´ explosiones que dieron lugar a su posterior hundimiento.
BLANCO Y EN BOTELLA.
Y ahora la pregunta del millón: Si realmente lo sucedido al “Moskva” fue un accidente y no el resultado del impacto de dos misiles «Neptuno» disparados desde la costa, ¿por qué tras lo sucedido, la flota rusa en el Mar negro ha puesto rumbo al sur ´a toda leche´, alejándose de la costa ucraniana? Porque así ha sido, según los satélites espía del Departamento de Defensa de EE.UU.
MICHEL DE NOSTRADAMUS ZELENSKI.
El servicio postal de Ucrania, había emitido ´justo´ dos días antes del hundimiento del “Moskva”, una tirada de un millón de sellos, en los que se puede ver a un soldado ucraniano haciendo ´la peineta´ (el jodeté) al buque insignia de la Marina rusa en el Mar Negro, el “Moskva”, fácilmente inidentificable al llevar en su costado el nº “121”.

PAYASOS SIN FRONTERAS.
Por si había quedado alguna duda sobre lo realmente sucedido, Moscú insiste en su versión de ´accidente doméstico´, desmintiendo la versión ucraniana; pero acto seguido vuelve a bombardear Kiev COMO ´CASTIGO´ POR NO SER UCRANIA LA RESPONSABLE DEL HUNDIMIENTO DEL “MOSKVA”.
Algo parecido a la frase de Sánchez diciendo que el precio de la luz no ha subido, si le descontamos lo que ha subido por la inflación. ¡Me parto! ¡Ni Groucho Marx en sus mejores tiempos! ¡Grazie, Antonio!

