No hace mucho publiqué el artículo “Lo que sucede cuando en lugar de rezar a María, te la fumas” , a propósito del cese de Juan Antonio Reig Plá, como obispo titular de Alcalá de Henares, con la excusa de que monseñor Reig había cumplido 75 años, edad en la que los prelados católicos presentan una carta para ponerse a disposición del Papa y ´ser o no ser´ jubilados.
Al papa Francisco le faltó tiempo para dar el ´sí quiero´ su renuncia; algo atípico cuando lo comparamos con otros casos vigentes, amén de que no deja de resultar paradójico, por no emplear una palabra más ´gruesa´, que el papa Francisco se quite de en medio a un obispo ´políticamente incorrecto´, con la excusa de que éste tiene 75 años, cuando el propio papa Francisco tiene 85. ¿Es que acaso no es él también obispo de Roma? Seguramente se habrá presentado a sí mismo la carta de renuncia, y al parecer no la ha aceptado.
Claro que un servidor comienza a comprender estas discriminaciones por razón de la edad, cuando, ´a poco rascar´, averigua que Juan Antonio Reig Plá se había distinguido por condenar públicamente la eutanasia, el aborto y la ideología de género; en otras palabras, el catecismo de la AGENDA 2030. ¡Válgame Dios!
Pues bien, esa política de ceses que desde la llegada del papa Francisco, se viene repitiendo y aplicando, o no, según ´el pelaje político´ del ´cumpleañero´, aconteció hace ahora un año con el cese ´aceptado´ por el papa Francisco, de monseñor Adolfo González Montes, hasta entonces obispo de Almería, nombrando a Antonio Gómez Cantero, como su sustituto.
´UNO DE LOS NUESTROS´, (ES DECIR, DE LOS SUYOS)
Monseñor Antonio Gómez Cantero ya tenía que agradecer al papa Francisco su ´ascenso´ a la dignidad episcopal, en enero de 2017. Aclarado este importante punto para la comprensión de lo que viene a continuación, diré que no voy a glosar la modélica trayectoria del anterior obispo de de Almería, sino que simplemente me voy a centrar en uno de los primeros nombramientos que ha hecho el ´bergogliano´ obispo actual, qué ha sido la designación e investidura de Enrique de Amo Artero, como nuevo DELEGADO EPISCOPAL PARA LA CULTURA Y LA PASTORAL UNIVERSITARIA DE LA DIÓCESIS DE ALMERÍA.
Tras ver el titular y la imagen que encabeza estas líneas, decir que no es un secreto que el nuevo DELEGADO EPISCOPAL PARA LA CULTURA Y LA PASTORAL UNIVERSITARIA DE LA DIÓCESIS DE ALMERÍA, procede de IU, y que formó parte de las listas municipales de Unidas Podemos, en 2019. El nuevo obispo nombrado por el papa Francisco, apuntando maneras, como no podía ser de otra manera, conociendo a su mentor, que no suele dar ´puntada sin hilo´.
Para más información sobre esta ´película´, recomiendo la lectura del interesante artículo aparecido en INFOVATICANA.

