Séptima cohorte
Por León Ocaña Tengo miedo; mucho. Me avergüenzo de mí mismo por ello. No soy digno de portar el estandarte del Emperador del mundo. Sin embargo no puedo sobreponerme a esa sensación, y sólo he sido capaz de enmascarar mis sentimientos a los legionarios que forman impecables detrás de mí, sujetando firmemente sus pilums con el semblante