Teatro de Navidad

Por Carlos de Bustamante

(Adoración de los pastores, 1609. Óleo de Michelangelo Merisi da Caravaggio, en pintura.aut.org. Museo Nacional de Messina)(*)

Dos de los foramontanos tuvimos en la Academia General Militar de Zaragoza, un amigo común Luis Martínez de Velasco y Farinós. Alias -con perdón ahora- “Chupito”. Militar, pues, de profesión como Javier Pardo de Santayana y yo, quien escribe la introducción a su “obrita” como él dice, es un honor inmerecido que me autoriza el hoy sacerdote Numerario de la Santa Cruz y Opus Dei, don Luis.

Por si esto fuera poco, que no lo es contar con su entrañable amistad, el otro foramontano, Josemari Arévalo, tuvo también estrecha confianza con Don Luis en nuestra ciudad, antes de que volviera, recién ordenado, a un Centro de la Obra de la calle Santamaría, aledaña a la de Santiago.

A miles de kilómetros de nosotros, seguimos en contacto por el prodigio “electrolítico”. Guayaquil de Ecuador (su 2ª Patria desde hace muchos años) y nación “hermana”, se hizo así vecina de Valladolid. A don “Chupito”, con perdón, pretendemos hacérselo a ustedes más próximo mediante su sencillísima maravilla. La que, en familia, puede hacernos, con él, otra vez niños. Les ruego lectura afectuosa. Con el afecto, al menos, con que lo incluimos en el blog.

TEATRO DE NAVIDAD
para leer (o incluso representar) en familia

La misión de San José

(Estampa navideña en dos actos)

Por Luis Martínez de Velasco Farinós

Personajes

San José, Esposo de la Virgen
Jacob, pastor de Galilea
Baltasar, Mago de Oriente
David y Salomón, pastores de Galilea
Melchor y Gaspar, Magos de Oriente

Advertencia

El teatro leído, hasta que se popularizó la Televisión, fue siempre un gran medio para unir a la familia y mejorar su formación humana y cristiana. Pero en estos tiempos nuestros, no son pocos los papás que desconocen su eficacia pedagógica. Al deseo de ofrecerles una ayuda más que les permita vivir la Navidad con la familia unida y más cerca de Dios, responde este piadoso pasatiempo.

PRIMER ACTO

(Es de noche. A la izquierda se ve la entrada de una cueva, en cuyo interior hay algo de luz. En el centro hay un fuego que permite ver a los personajes. San José pretende calentar agua en ese fuego).

San José

En esta noche de paz
Cantan todas las estrellas
Todo sabe a leche y miel
A merengue y a canela.
Porque el Niño Dios ya está
Vivificando esta tierra
Y entregando por amor
Su vida humana completa.
Ahorita duerme feliz
Después de tomar su teta
Mientras la Virgen su Madre
Con los angelitos sueña.
Yo sin embargo no puedo
Dejar de pensar en Ella
Ni en su hijito el Niño-Dios
Con su carita tan bella
Voy a ver si me preparo
Alguna agüita de vieja
Porque debo descansar
Para el día que me espera.

(Mientras pone a calentar el agua, llega Jacob el Pastor)

Jacob

Buenas noches tenga usted

San José

Buenas noches nos dé Dios.

Jacob

Disculpe que le interrumpa
Para pedirle un favor
¿Sabe usted si un matrimonio
Cerca de aquí pernoctó?

San José

Algo sé de la familia
Que esta buscando pastor
Pero ¿por qué le interesa
Saber dónde están los dos?

Jacob

Es que me han dicho en Belén
Que no hallando en el mesón
Lugar donde descansar
Vinieron a esta región.

San José

¿Y qué tiene el matrimonio
Que le llame la atención?

Porque si no me lo explica
No le daré información.

Jacob

Ella ha dado a luz un Bebe
Que nos trae la Salvación
Y a quien nada más nacer
En pañales envolvió.
Debe estar en un pesebre
Según me lo aseguró
Un Ángel lleno de luz
Que del Cielo descendió.
Busco a ese Niño sin par
Que es a la vez hombre y Dios
Porque le quiero adorar
Y darle todo mi amor.

(Llegan los otros pastores)

David

¿Jacob, por qué nos dejaste?
¿Qué te ha pasado, Jacob?

Salomón

¿Del Bebe ya sabes algo?

Jacob

Lamentablemente, no.
Pero este señor parece
Que nos puede dar razón.

David
(Dirigiéndose a San José)

¡Por favor, no sea malito!

Salomón
(Dirigiéndose también a San José)

¡Ayúdenos si le vio!

San José

Enseguida les diré
Donde hallar al Niño Dios
Pero deberán sentarse
Y poner mucha atención.

(Se sientan todos)

San José

Ustedes andan buscando
A un Niño recién nacido
Pues sepan que soy José
El padre legal del Niño.
Mi esposa la Virgen Pura
En Nazareth donde vivo
Lo concibió en sus entrañas
Por obra del Dios Bendito
Hemos venido a Belén
Para cumplir el edicto
Que nos manda empadronarnos
Según nuestros apellidos
Bien sabía que mi Esposa
Iba ya a tener su Hijito
Pero decidí viajar
Sin separarme del Niño.
Cuando en Belén nos llegó
La hora de recibirlo
Nadie nos quiso acoger
Ni darnos ningún cobijo.
De modo que aquí llegamos
Y aquí al Bebe recibimos

(Señala la entrada de la cueva)

A pesar de que esta cueva
Fue de animales asilo.

Jacob

Pero ¿qué está usted diciendo?
¿Que el Salvador aquí vino
Y que vio la luz del mundo
En lugar tan poco digno?

San José

Si es todo lo que podemos
Y lo damos con cariño
Aunque sea poco y pobre
Para Dios no hay nada indigno.

Jacob

Pero en la cueva, Señor
Vivieron animalitos
De modo que el mal olor
Debe ser casi infinito.

San José

Créame que en esa cueva
Hay un perfume exquisito
Y ¿sabe cómo se llama?
Humildad y sacrificio.
Quien se mete en el portal
Y se enamora del Niño
Al instante se perfuma
Porque pierde el egoísmo.
Aprende a no molestar
A todos sus hermanitos
Y les perdona al instante
Aunque le saquen de quicio.
También comienza a ocuparse
De enseñar a sus amigos
Que el perfume de Belén
Le da a la vida sentido.

Jacob

Bueno, no esperemos más
Llévenos a ver al Niño

David

Sí, sí. Vamos a adorar
A este Niñito Bonito

Salomón

Sí, Sí. Vamos a abrazar
A este Niñito divino

San José

Pues vengan detrás de mí
Procurando no hacer ruido
No vayan a despertar
Al Niño Dios dormidito.

(Entran todos silenciosamente en la cueva)

Cae el telón

SEGUNDO ACTO

(Es de día. La entrada de la cueva está adornada con flores. En la parte superior de la entrada a la cueva hay una gran estrella de David)

Jacob

(buscando algo en sus bolsillos)

Desde que vieron mis ojos
Sus ojos limpios y claros
Me quedé inmediatamente
Locamente enamorado.
No recuerdo dónde puse
Los dátiles escarchados
Que me dieron hace días
Cuando le circuncidaron.
¡Qué preciosa fue la fiesta!
¡Qué alegres los invitados!
¡Qué papás tan elegantes
Y que Niño tan reguapo!
Le impusieron aquel nombre
Que a José le fue indicado:
Dios que nos salva o Jesús
Ya que por Él somos salvos.

(Vuelve a buscar en sus bolsillos)

¡Caramba! ¿Dónde estarán
Los dátiles que estoy buscando?

Baltasar

(Apareciendo en la escena)

¡Hellou Mister! ¿Jau ar yu?
¿Tu vivir por estos campos?

Jacob

Vivir propiamente no.
De momento aquí trabajo
Cuidando con otros dos
Un numeroso rebaño.

Baltasar

Dígame plis si saber
Algo de un Niño alumbrado

Jacob

Perdón. Para responder
Debo saber con quien hablo.

Baltasar

Oh yes, yes, tu no enfadar
Yo ser Rey y también mago
Yo estar viniendo de oriente
Y yo estar desorientado.

Jacob

Perdóneme Majestad
Porque no advertí su rango
¿No querría descansar
Después de un viaje tan malo?

Baltasar

Mi solo querer hallar
A Rey que vengo buscando

Jacob

¿Con que usted busca un colega?
Y ¿cómo piensa encontrarlo?

Baltasar

Nosotros haber venido
Por una estrella guiados.

Jacob

¿Nosotros? ¿Hay alguien más
Por el Rey interesado?

Baltasar

¡Oh yes! Vienen otros dos
Un poquito retrasados.

Jacob

¿También Reyes del Oriente
Y también famosos sabios?

Baltasar

¡Oh yes! Uno ser Gaspar
y al otro Melchor llamamos.

(Entran Melchor y Gaspar)

Melchor

Baltasar ¿qué le pasó?

Gaspar

Baltasar ¿Qué le ha pasado?

Baltasar

Nozing espécial mai bois
Onli estar veri apurado
Por saber dónde la star
Se pudo haber estrellado

Jacob

¿Buscan los tres una estrella?
¡Ahí la tienen! Sobre el arco
De entrada a la pobre cueva
En que el Rey se halla hospedado.

Baltasar

¡La estrella! ¡Melchor! ¡Gaspar!
¡Por fin Le hemos encontrado!
Vamos a adorar al Niño
Y a darle nuestros regalos.

Jacob

(Poniéndose en la puerta de la cueva)

¡Alto ahí! Solo José
Puede autorizar el paso.

Baltasar

Y ¿quién ser ese José
Que aquí tener todo el mando?

Jacob

El padre legal del Niño
Por Dios Padre designado.
Enseguida les diré
Que les permita adorarlo

Baltasar

Güel, güel vamos a aguardar
Lo que sea necesario
Porque no importar el taim
después de un viaje tan largo.

(Jacob entra en la cueva)

Melchor

Baltasar ¿se podrá entrar?

Gaspar

¿Lo permitirá José?

Melchor

¿Le podremos adorar?

Gaspar

Baltasar ¿Qué piensa usted?

Baltasar

Solo les puedo decir
Que mi no poder saber
Si van a decirnos nou
O van a decirnos yes

(Sale de la cueva San José seguido de Jacob)

San José (inclinándose)

Buenas tardes, Majestades
Me ha causado un gran placer
Saber que al Niñito Dios
Están deseando ver

Baltasar

Le queremos adorar
Y dejar junto a sus pies
Unos biutifúl regalos
Que le traemos los tres.

Melchor

Yo le quiero dar incienso

Gaspar

Yo mirra le ofreceré

Baltasar

Y mi traer oro puro
Como corresponde a un Rey

San José

Muy bien señores monarcas
Con gusto les mostraré
A Jesús el Rey de Reyes
Que ha nacido aquí en Belén.
Pero siéntense un momento
Y escuchen qué debe hacer
Quien quiera ser de su Reino
Y vivir siempre con Él.
Es un Reino de Justicia
De paz y verdad también
Y es un Reino que nos pide
A todos quererles bien.
Por eso ha de procurar
Quien quiera del Reino ser
No decir jamás mentiras
Y abrazar la sencillez
Ha de saber perdonar
A quien le llegue a ofender
Y ha de querer practicar
La justicia por doquier
También ha de hacer la paz
Con el mayor interés
Si con hermanos o hermanas
Peleara alguna vez
Es el reino del amor
Y es el reino del deber
Es el reino que jamás
Va a morir o envejecer

Baltasar

¡Oh qué mucho vonderfúll
A ese Rey pertenecer!
Pero ¿cómo usted señor
Tanto del reino saber?

José

Yo fui nombrado Guardián
De las dos más grandes joyas
Que Dios ha puesto en el mundo
Para hacernos ver su gloria
Soy Custodio de Jesús
Y de su Madre preciosa
Que siendo por siempre Virgen
Es mi legítima esposa.
Es Ella la criatura
Más perfecta y más hermosa
Y es de todo el universo
Señora y Emperadora
A los Ángeles les deja
De asombro abierta la boca
Pues siendo Madre de Dios
Es su esclava a toda hora.
El Espíritu de Dios
La preparó de tal forma
Que pudo juntar con Ella
A la Segunda Persona.
A Ella en parte le debemos
Lo que al alma hace graciosa
Pues por concebir al Hijo
Es también corredentora.
Es Ella la Inmaculada.
La más pura y más hermosa
Concebida sin la mancha
Que a todos nos empeora.
En fin, mis Reyes y Magos
Que sin ser ángel ni diosa
Está en la misma frontera
De la Trinidad dichosa.
Además Ella es la senda
Más segura y andadora
Por donde se llega al Hijo
Sin retrasos ni demoras.
Cuando ustedes la conozcan
Van a desear quererla
Igual que la quiere el Hijo
Siempre y con todas sus fuerzas.

Baltasar

Pues háganos conocer
Esa criatura excelsa
Pero díganos por qué
Está tan loco por Ella

José

Esa es mi grata misión
Y mi constante tarea
Procurar que con la Virgen
Todos al Niño le quieran.

Baltasar

¡Letsgokings! Vamos tras él
A conocer a la Reina
Y a que nos muestre a su Hijo
Señor del Cielo y la Tierra

(Llegan, si son actores distintos de quienes representan a los Magos, los pastores David y Salomón. En caso contrario, lo que dirían se suprime)

David

¡Oigan, oigan! ¿Qué les pasa?
¿Ya no nos tienen en cuenta?

Salomón

Nosotros también queremos
Entrar de nuevo en la cueva

Jacob

Pasen, pasen, mis hermanos
Sigan, que José les lleva
A la Madre siempre Virgen
Y al Niño que está con Ella

(Entran todos en la cueva)

Cae el Telón

Guayaquil, Diciembre 2011

—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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