Guadalupe Ortiz de Landázuri. 3 Docencia e investigación

Por José María Arévalo

(Guadalupe Ortiz de Landázuri, investigadora)(*)

Continuamos reseñando el recién publicado, en La Gaceta Cultural del Ateneo de Valladolid, artículo de don Josemaría de Campos Setién, “Guadalupe Ortiz de Landázuri, Doctora en Ciencias Químicas, en Humanidad y en Santidad” (tercero de su «Galería histórica de universitarias ilustres»), una de las primeras mujeres del Opus Dei e importante apoyo para el Fundador durante toda su vida; Doctora en Ciencias Químicas, alternó la enseñanza y la investigación con diversas tareas de servicio y gobierno en la Obra y el 18 de noviembre de 2001, el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid, presidió la apertura de su proceso de canonización en la capital española. Dedicamos el capítulo anterior a la actividad de Guadalupe Ortiz de Landázuri en México, donde se establece en 1950.

“Con tantas y tan intensas actividades –concluye así, de Campos Setién, el relatado periodo mexicano -, la salud de Guadalupe se resiente con una insuficiencia cardíaca, y cuando en 1956 vuela hacia Roma para asistir al Congreso General de las mujeres del Opus Dei, no sabía que ya no volvería a México, donde dejaba una huella y un recuerdo imborrable.”

“Es designada miembro de la Asesoría Central del Opus Dei, que apenas pudo desempeñar seis meses, porque a fines de diciembre recae en la afección cardíaca y se traslada a Madrid donde, en julio de 1957, es intervenida por el doctor Castro Fariñas, en la Clínica de la Concepción de Madrid, para resolver su estenosis mitraI. Recuperada de la operación con los cuidados del doctor Rábago, jefe del departamento de cardiología de este avanzado centro sanitario, es nombrada directora de Montelar y seguidamente directora de la Asesoría Regional, de España. Siempre desprendida de sí misma, sus decisiones están inspiradas en un espíritu de disponibilidad, con alegría cristiana y apertura a la esperanza, hacia los cielos nuevos y la tierra nueva.

Preocupada por actualizar sus conocimientos científicos en su doble vertiente de docencia e investigación, es contratada como profesora de Química, por dos cursos, en el Instituto de Enseñanza Media Ramiro de Maeztu; al cumplirse los cuales es nombrada profesora adjunta de Física, Química y Matemáticas en la Escuela de Maestría Industrial. Con su amiga Piedad de la Cierva Viudes, doctora en Ciencias Químicas, primera mujer Química del Laboratorio y Taller del Estado Mayor de la Armada, inició una línea de investigación para su tesis doctoral sobre refractarios aislantes, del mayor interés industrial. Después de leer todo lo publicado en la materia y de ordenar cientos de fichas, su investigación personal y pruebas experimentales se centraron en el valor refractario de las cenizas de la cascarilla del arroz, contrastando sus aportaciones en laboratorios de la máxima competencia, como el de la Junta de Energía Nuclear y de diversos centros de Valencia, Barcelona y Bilbao, y leyendo su novedosa tesis el 8 de julio de 1965, que fue calificada con sobresaliente cum laude y obtuvo el premio de investigación Juan de la Cierva, siendo muy comentado en la prensa la novedad e importancia de la aplicación práctica de sus conclusiones para el mayor ahorro energético y el uso de materiales reciclables del máximo interés.

En 1968 gana la oposición de catedrática numeraria de la Escuela de Maestría Industrial, pero su actividad no se limitaba a la docencia e investigación. Desde este mismo año, participa en la innovadora experiencia de la creación de una Escuela de Ciencias Domésticas, semejante a lo que en Estados Unidos se llamaba Home Economics que, en 1972, con la máxima categoría de sus estudios, pasó a denominarse Centro de Estudios e Investigación de Ciencias Domésticas, origen de la Diplomatura en Nutrición y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra.

Guadalupe fue nombrada subdirectora y profesora de Textiles, llevando a cabo un minucioso estudio de la composición de cada tela e ideando un método de análisis de las fibras para definir su comportamiento en el uso, lavado y planchado, presentando una ponencia con sus propias experiencias en el primer Simposio de “Los textiles en el hogar moderno”, celebrado en Valencia, en enero de 1973, acogida con gran interés para los industriales de textiles, arquitectos y decoradores. Finalizado el Simposio fue nombrada miembro del Comité Internacional de la Rayonne y de Fibras Sintéticas, recibiendo la medalla de bronce de esta entidad”.

Dejamos aquí la narración de don Josemaría de Campos Setién, que proseguiremos en el último capítulo de esta serie la próxima semana, para recoger ahora una reseña del acto que tuvo lugar el 20de octubre de 2005, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en la madrileña calle de Serrano, con la presentación de un documental sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri, que recoge la web opusdei.es , y que creemos completa esta narración sobre la actividad docente e investigadora de Guadalupe.

“La sede del CSIC fue el escenario elegido para la presentación del DVD “Guadalupe Ortiz de Landázuri”, un reportaje sobre la vida de esta química madrileña, en proceso de canonización, que fue una de las primeras mujeres del Opus Dei. Al acto acudieron numerosas personas que habían conocido a Guadalupe, entre otras, Piedad de la Cierva que, además de ser la primera mujer que trabajó en el CSIC, dirigió la tesis doctoral de Ortiz de Landázuri.

El profesor de Investigación del CSIC, Víctor Manuel Fernández, destacó la faceta investigadora de esta química, que decidió estudiar una carrera científica en unos momentos difíciles, especialmente para las mujeres “Era una persona –señaló Fernández- de una gran claridad de ideas que eligió unos estudios poco frecuentes para una mujer en aquel momento. Después, a lo largo de su vida, siempre se preocupó por actualizar sus conocimientos. De hecho, sorprende que su línea de investigación –relacionada con el ahorro energético y el uso de materiales reciclables- enlace directamente con los campos de interés de la investigación actual”.

Uno de los momentos más emotivos del acto tuvo lugar cuando Víctor Manuel Fernández leyó algunos párrafos de la introducción de la tesis doctoral de Guadalupe Ortiz de Landázuri, donde se percibían las dificultades que tuvo que afrontar para llevar a cabo su investigación científica”.

“El productor –continúa la citada web- del DVD, Andrés Barbé, señaló que fue al leer una biografía de Guadalupe cuando descubrió que “en su vida había materia suficiente para hacer, no una, sino varias películas. Es una existencia llena de aventura, dedicada a los demás, y había que reflejarla audiovisualmente. De ahí surgió la idea de proponer a la Oficina de las Causas de los Santos de la Prelatura, hacer un relato que, como su persona, tiene una gran fuerza.»

Cerró el acto la periodista y escritora Mercedes Eguíbar, que además de conocer personalmente a Guadalupe, es autora de su biografía. Eguíbar la definió como “una mujer pionera en la promoción social del mundo rural mejicano”. Al señalar algunas de sus cualidades humanas, afirmó que Guadalupe fue “una persona comprometida con su tiempo e incluso adelantada a él en muchos aspectos.

Tenía una moderna mentalidad, que le llevaba a soñar despierta con un futuro mejor, poniendo, al mismo tiempo todos los medios para conseguirlo, a través de su trabajo y su gran espíritu de servicio”.

La biógrafa también abordó algunos aspectos de la honda vida cristiana de esta investigadora: “La vida de Guadalupe transcurrió en una permanente relación con Dios, gracias a esto supo transformar las dificultades, el dolor, en alegría aunque fuera, a veces, una alegría que tenía raíces en forma de cruz. En verdad su vida fue sal y luz”.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído