Los lunes, revista de prensa y red

“Así piensa el Papa Francisco”, de Aceprensa, y “Jorge Fernández Díaz tiene razón”, de Forum Libertas

(Viñeta de Montoro en ABC, el pasado 23 de Septiembre)(*)

ASÍ PIENSA EL PAPA FRANCISCO

Selección de textos del hasta ahora arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, publicado por Aceprensa.com el pasado día 14

FE Y NUEVA EVANGELIZACIÓN. “Dios vive en la ciudad y la Iglesia vive en la ciudad. La misión no se opone a tener que aprender de la ciudad –de sus culturas y de sus cambios- al mismo tiempo que salimos a predicarle el evangelio. Y esto es fruto del evangelio mismo, que interactúa con el terreno en el que cae como semilla. No solo la ciudad moderna es un desafío sino que lo ha sido, lo es y lo será toda ciudad, toda cultura, toda mentalidad y todo corazón humano”. (25 agosto 2011)

“Iglesia de puertas abiertas no solo para recibir sino fundamentalmente para salir y llenar de evangelio la calle y la vida de los hombres de nuestro tiempo”. (1 octubre 2012)

Peligro de perderse en lo mundano: “El peor daño que puede pasar a la Iglesia: caer en la mundanidad espiritual […] Esa mundanidad espiritual de hacer lo que queda bien, de ser como los demás, de esa burguesía del espíritu, de los horarios, de pasarla bien, del estatus”. (2 septiembre 2012)

Año de la fe: “Cuando no se transita por la puerta de la Fe, la puerta se cierra, la Iglesia se encierra, el corazón se repliega y el miedo y el mal espíritu ‘avinagran’ la Buena Noticia. Cuando el Crisma de la Fe se reseca y se pone rancio, el evangelizador ya no contagia sino que ha perdido su fragancia, constituyéndose muchas veces en causa de escándalo y de alejamiento para muchos.

El que cree es receptor de aquella bienaventuranza que atraviesa todo el Evangelio y que resuena a lo largo de la historia, ya en labios de Isabel: ‘Feliz de ti por haber creído’, ya dirigida por el mismo Jesús a Tomás: ‘¡Felices los que creen sin haber visto!’” (9 junio 2012)

“Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida mientras avanzamos delante de tantas puertas que hoy en día se nos abren, muchas de ellas puertas falsas, puertas que invitan de manera muy atractiva pero mentirosa a tomar camino, que prometen una felicidad vacía, narcisista y con fecha de vencimiento; puertas que nos llevan a encrucijadas en las que, cualquiera sea la opción que sigamos, provocarán a corto o largo plazo angustia y desconcierto” (1 octubre 2012)

FAMILIA. Matrimonio gay: “Está en juego la identidad, y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos. Está en juego la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Está en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones. No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es solo el instrumento) sino de una ‘movida’ del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”. (8 julio 2010)

Aborto: “El aborto nunca es una solución. Debemos escuchar, acompañar y comprender desde nuestro lugar a fin de salvar las dos vidas: respetar al ser humano más pequeño e indefenso, adoptar medidas que pueden preservar su vida, permitir su nacimiento y luego ser creativos en la búsqueda de caminos que lo lleven a su pleno desarrollo”. (16 septiembre 2012)

Individualismo: “La puerta cerrada es todo un símbolo de este hoy. Es algo más que un simple dato sociológico; es una realidad existencial que va marcando un estilo de vida, un modo de pararse frente a la realidad, frente a los otros, frente al futuro. La puerta cerrada de mi casa, que es el lugar de mi intimidad, de mis sueños, mis esperanzas y sufrimientos así como de mis alegrías, está cerrada para los otros. Y no se trata solo de mi casa material, es también el recinto de mi vida, mi corazón. Son cada vez menos los que pueden atravesar ese umbral. La seguridad de unas puertas blindadas custodia la inseguridad de una vida que se hace más frágil y menos permeable a las riquezas de la vida y del amor de los demás”. (1 octubre 2012)

SOCIEDAD. El relativismo y el poder, dos tentaciones para la política: “Esta ‘locura’ del mandamiento del amor que propone el Señor y nos defiende en nuestro ser aleja también las otras “locuras” tan cotidianas que mienten y dañan y terminan impidiendo la realización del proyecto de Nación: la del relativismo y la del poder como ideología única. El relativismo que, con la excusa del respeto de las diferencias, homogeniza en la transgresión y en la demagogia; todo lo permite para no asumir la contrariedad que exige el coraje maduro de sostener valores y principios. El relativismo es, curiosamente, absolutista y totalitario, no permite diferir del propio relativismo, en nada difiere con el “cállese” o “no te metas”. El poder como ideología única es otra mentira. Si los prejuicios ideológicos deforman la mirada sobre el prójimo y la sociedad según las propias seguridades y miedos, el poder hecho ideología única acentúa el foco persecutorio y prejuicioso de que “todas las posturas son esquemas de poder” y “todos buscan dominar sobre los otros”. De esta manera se erosiona la confianza social que, como señalé, es raíz y fruto del amor”. (25 mayo 2012)

Justicia social: “La justicia es la que alegra el corazón: cuando hay para todos, cuando uno ve que hay igualdad, equidad, cuando cada uno tiene lo suyo. Cuando uno ve que alcanza para todos, si es bien nacido, siente una felicidad especial en el corazón […] Qué despreciable en cambio el que atesora solo para su hoy, el que tiene un corazón chiquito de egoísmo y solo piensa en manotear esa tajada que no se llevará cuando se muera. Porque nadie se lleva nada. Nunca vi un camión de mudanza detrás de un cortejo fúnebre. Mi abuela nos decía: la mortaja no tiene bolsillos“. (7 agosto 2012)

“Porque aquí en Luján [santuario mariano], a cada peregrino se le recibe y se le escucha. Y ser recibidos y escuchados es un gran acto de justicia […] Y por eso surge esta necesidad de ser más hermanos, ocuparnos más y mejor unos de otros. Esto ya es ser justos. Aquí en Luján aprendemos a ser personas justas, porque con el corazón sereno y perdonado, nos llenamos del amor de Dios, por eso la mirada es mucho más profunda. Es mirar la vida desde Dios, es mirar la vida con Dios, que es El justo, el gran Justo”. (6 octubre 2012)

Desencanto: “El desencanto tiene una dimensión escatológica. Ataca indirectamente, poniendo entre paréntesis toda actitud definitiva y, en su lugar, propone esos pequeños encantamientos que hacen de “islas” o de “tregua” frente a la falta de esperanza ante la marcha del mundo en general. De ahí que la única actitud humana para romper encantamientos y desencantos es situarnos ante las cosas últimas y preguntarnos: en esperanza ¿vamos de bien en mejor subiendo o de mal en peor bajando? Y surge entonces la duda. ¿Podemos responder? ¿Tenemos, como cristianos, la palabra y los gestos que marquen el rumbo de la esperanza para nuestro mundo?” (8 mayo 2011)

Trata de personas: “Hoy en esta Ciudad queremos que se oiga el grito, la pregunta de Dios: ¿Donde está tu hermano? (…) Quizá alguno pregunte: ¿Qué hermano? ¿Dónde está tu hermano esclavo? ¿El que estás matando todos los días en el taller clandestino, en la red de prostitución, en las ranchadas de los chicos que usás para mendicidad, para “campana” de distribución de droga, para rapiña y para prostituirlos…? ¿Dónde está tu hermano el que tiene que trabajar casi de escondidas de cartonero porque todavía no ha sido formalizado… ¿Dónde está tu hermano? Y frente a esa pregunta podemos hacer, como hizo el sacerdote que pasó al lado del herido, hacernos los distraídos; como hizo el levita, mirar para otro lado porque no es para mí la pregunta sino que es para otro. ¡La pregunta es para todos! ¡Porque en esta Ciudad está instalado el sistema de trata de personas, ese crimen mafioso y aberrante!” (25 septiembre 2012)

ACCIÓN DE LA IGLESIA. En una entrevista con Andrea Tornielli para Vatican Insider (24-02-2012), Bergoglio daba algunas ideas sobre la acción de la Iglesia.

Salir a la calle: Si la Iglesia permanece encerrada en sí misma, auto-referencial, envejece. Entre una Iglesia accidentada que sale a la calle y una Iglesia enferma de autoreferencialidad, no tengo ninguna duda: prefiero la primera.

[En Buenos Aires] Buscamos el contacto con las familias que no frecuentan la parroquia. En lugar de ser solo una Iglesia que acoge y que recibe, tratamos de ser una Iglesia que sale de sí misma y que va hacia los hombres y las mujeres que no la frecuentan, que no la conocen, que se han ido, indiferentes. Organizamos misiones en las plazas públicas, en las que se reúne mucha gente: rezamos, celebramos la misa, proponemos el bautismo que administramos tras una breve preparación. Es el estilo de las parroquias y de la misma diócesis. Además de esto, tratamos de llegar a las personas que se encuentran lejos mediante los medios digitales, la red y los mensajes cortos.

Servir: El cardenalato es un servicio, no es un honor para enorgullecerse. La vanidad, el alardeo, son una actitud espiritualidad mundana, que es el peor pecado de la Iglesia. (…) El arribismo, la búsqueda del éxito, pertenecen plenamente a esta espiritualidad mundana.

Escándalos: Es una invitación para ver a la Iglesia santa y pecadora, a ver ciertas faltas y ciertos pecados sin perder de vista la santidad de tantos hombres y de tantas mujeres que actúan en la Iglesia de hoy. No debo escandalizarme porque la Iglesia es mi madre: debo ver los pecados y las faltas como si viera los pecados y las faltas de mi mamá. Y cuando me acuerdo de ella, recuerdo sobre todo muchas cosas bellas y buenas que hizo, no tanto de las faltas o de sus defectos. Una madre se defiende con el corazón lleno de amor, antes de usar la palabra. Me pregunto si en el corazón de muchos de los que entran en esta dinámica de los escándalos habrá amor por la Iglesia.

La Curia Romana. Yo la veo y la vivo como un organismo de servicio, un organismo que me ayuda y me sirve. A veces llegan noticias no tan buenas, a menudo ampliadas y a veces manipuladas con amarillismo. (…) La Curia romana tiene defectos, pero me parece que se subraya demasiado el mal y demasiado poco la santidad de tantísimas personas consagradas y laicas que trabajan allí.

JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ TIENE RAZÓN

Artículo de Forum Libertas publicado en forumlibertas.com el pasado día 6

La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) ha pedido que el Ministro del Interior dimita o que abandone su militancia religiosa. Son unas declaraciones muy graves y que van más allá del propio ministro. Dicen que cualquier católico, cualquier cristiano, que se manifieste de una determinada manera de acuerdo con su religión no puede en España ejercer ningún cargo público. La FELGTB sitúa a los católicos como ciudadanos de segundo nivel, con menores derechos, y esto obviamente es una discriminación radical que, de entrada, ha de ser censurada y descalificada, y quien la apoye actuará en el mismo sentido. Las cosas hay que dejarlas claras desde un principio. Ser gay o simpatizar con ellos no da derecho de pernada. No puede ser que este pequeño grupo se convierta en juez y decida quién tiene el derecho a la plenitud de la ciudadanía y quien no.

Pero, además, es lógico preguntarse qué ha hecho Fernández Díaz para merecer tal radical condena. ¿Quizás el orden público en España está siendo un desastre comparado con periodos anteriores? No, nada de eso. Toda esta parafernalia crítica viene a cuenta de que Fernández Díaz ha dicho en voz alta algo que es evidente: que el matrimonio gay no garantiza la especie. Vale la pena observar la metodología, que es la de siempre. Nunca entran a discutir las críticas sobre el matrimonio gay, simplemente se lanzan al cuello de quien dice algo en relación a él. En realidad, el homosexualismo político lo que exige es una sacralización de todo aquello que consideran que es bueno para ellos. Nada de lo que planteen se puede discutir, y esto en una sociedad democrática es un brutal contrasentido. Porque, no hay que olvidar que, mientras el matrimonio en su configuración normal es anterior a todo estado y evidentemente a toda constitución, el matrimonio homosexual es simplemente una ley, por tanto la consecuencia de un acto político. Es por ello que puede ser discutida, criticada, vapuleada, trasformada o derogada, porque esto forma parte de la lógica de la democracia. Si se quiere hacer olvidar esto, se quiere hacer olvidar que la democracia debe ser igual para todos. El homosexualismo político quiere solo una democracia para unos. Y esto es muy peligroso para las libertades.

Pero es que, además, lo que ha dicho el ministro es una evidencia. En la medida en que pudiera crecer el homosexualismo político, es evidente que la reproducción decaería. Y esto, en un contexto concreto, no ya el de la especie sino en el de la Españaactual, sería una puntilla definitiva a un país que está condenado a ser inviable a partir de mediados del presente siglo por falta de nacimientos y por la gran esperanza de vida que ha alcanzado. Por lo tanto, sí, el matrimonio homosexual, en la medida en que promueve una determinada forma de vivir y la institualiza, la reconoce y le otorga beneficios, es decir hace una política de fomento, afecta a la reproducción. Esto es muy grave, porque precisamente lo que dota al matrimonio como institución de su singularidad no es el amor entre dos personas ni un proyecto de vida en común, porque entonces debería reconocer con el mismo rango otras muchas uniones que presentan estas características. No, el matrimonio ha tenido siempre una especial consideración porque es la única institución que garantiza la continuidad humana, la filiación y algo más, el hecho de que tiene la capacidad educadora.

Sabemos perfectamente, por innumerables estudios, que el primer factor de quiebra del rendimiento escolar no está en la escuela sino en la familia (de ahí que España debería reflexionar sobre las familias antes que sobre la escuela para afrontar su catastrófico fracaso escolar). El matrimonio homosexual no solamente cuestiona la natalidad, ya que por definición es estéril, sino que además nos dice que el padre y la madre no son necesarios para la educación, que no constituyen el hábitat óptimo donde el hijo debe crecer, que son perfectamente sustituibles por otras formas. Y esto encierra una grave pedagogía para la propia sociedad y no solo para los homosexuales. Asimismo, el matrimonio homosexual, al convertirse en el eje de la definición del matrimonio, acaecido en España, arrincona todavía más el hecho de que la prioridad de la unión matrimonial, ejercida con libertad pero prioridad entre los principios, es la descendencia. Detrás de ello hay una grave crisis antropológica, demográfica, y por sus consecuencias económica y política. Cuando se dice con poca responsabilidad que a quién perjudica el matrimonio homosexual, hay que decir con rotundidad que perjudica a toda la sociedad española, por las razones apuntadas. La perjudica porque la ha alterado radicalmente y ha dejado convertido el matrimonio en otra cosa, que no sirve a la institución fundamental para tener hijos y educarlos, o, si se quiere en otros términos, para generar y disponer del capital humano adecuado.

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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