Por José María Arévalo

( Excavaciones en el yacimiento de Atapuerca. Foto de Ricardo Ordóñez, Ical, en El Norte de Castilla)
Justo cuando conmemora Burgos el IV Aniversario de la creación de su Museo de la Evolución Humana, y se cumplen 20 años desde que se localizaron en la Gran Dolina restos del Homo antecesor, los titulares de prensa avanzan una magnífica noticia: “Atapuerca abre su horizonte temporal hasta los 1,7 millones de años”. Para que nos hagamos una idea de lo que esto supone, en la misma rueda de prensa en que lo anunciaba, Carbonell, coodirector del proyecto Atapuerca, se refería también a la investigación sobre el antecesor, considerando que “para 2020 habrá resultados sorprendentes cuando consigamos llegar a TD6” de la Gran Dolina, una de las grandes metas, el nivel de hace unos 800.000 años, donde se prevé hallar más sobre esta especie. Mientras campaña tras campaña, se sigue ampliando el gran hallazgo de hace veinte años, surgen otros nuevos de igual o mayor trascendencia. Lo que ha venido, este año, de perlas, cuando va a celebrarse en la capital burgalesa, del 1 al 7 de septiembre, el XVII Congreso Mundial de Prehistoria y Protohistoria, que tendrá 119 sesiones científicas con 1.653 comunicaciones presentadas por 3.032 autores de 55 países diferentes de los cinco continentes.
“Descubre sedimentos que pueden poner a la Sierra burgalesa al nivel cronológico de Olduvai”, dice otro titular de este verano. «Es muy probable –reseñaba María Orive desde Burgos en El Norte de Castilla- que próximamente documentemos que, en Atapuerca, hay depósitos fósiles de hace 1,7 millones de años de antigüedad», explicó Eudald Carbonell, tras relatar que, en torno a las diez de la mañana de ayer – 25 de Julio, apenas hora y media antes de las palabras del científico en la rueda de prensa de balance de la campaña y de presentación del XVII Congreso Mundial de la Unión Internacional de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas-, el equipo de investigadores que trabaja en el yacimiento de la Gran Dolina, dirigido por Josep María Parés, encontraba en la base de este espacio lo que parece ser el fondo de sedimentos que, a falta de la confirmación en los próximos cuatro o cinco años, podría rondar 1,7 millones de años de antigüedad.
Carbonell señaló que esto puede ser el inicio de la búsqueda de registros similares a los del yacimiento africano de Olduvai (Tanzania), conocido como la Cuna de la Humanidad. El científico insistió en que “no habíamos encontrado fósiles más antiguos de 1,3 millones de años”, pero ahora, con el descubrimiento de que la base de Gran Dolina tiene una profundidad de diez metros más de lo previsto, y que se han hallado “unas anomalías” es posible que se pueda hablar de un horizonte semejante al de los yacimientos de Olduvai”. Y es que, a partir del análisis de las cuevas de la parte más alta de la Sierra, como Cueva Fantasma, “tendremos toda la secuencia que hay en África”, y añadió que “hay una probabilidad muy alta de que aparezcan”.
Precisamente a finales de julio se inauguró la muestra ‘La Cuna de la Humanidad’, en colaboración con el Museo Arqueológico de Madrid y el Museo Nacional de Tanzania, donde se ha expuesto más de 200 piezas, muchas de ellas originales, provenientes de los trabajos de excavación realizados en la Garganta de Olduvai, de Tanzania. Una exposición que Juan Luis Arsuaga, director científico del Sistema Atapuerca, calificó como «espléndida y emocionante».

( Atapuerca. Acuarela de Fernando Fueyo en el libro “Una mirada natural. III. Rocas, suelosy paisajes de Burgos”)
Además del fondo de sedimentos que podría rondar 1,7 millones de años de antigüedad, la campaña de este año ya ha dado varios frutos más desde el pasado 2 de julio en que se inició. Teniendo en cuenta que la excavación permite fundamentalmente recoger muestras, que habrá que analizar con sofisticados medios en los laboratorios, poder dar noticias como estas es verdaderamente excepcional. Así, que ha aparecido ahora una lasca de industria lítica de sílex neógeno en la Sima del Elefante, que permite confirmar la presencia de homínidos de 1,3 millones de años en los yacimientos. “En este sentido –recogía la misma crónica-, José María Bermúdez de Castro anotó la importancia de esta herramienta de piedra, porque los homínidos no vivieron en cuevas hasta hace unos 500.000 años, así que cualquier resto de su presencia anterior a ese momento es “muy difícil” de descubrir.
“Entre los hallazgos de este año 2014, fragmentos de un esqueleto post-craneal, restos de costillas, vértebras, coxal, un fragmento de húmero y huesos de manos y pies. Una de las piezas más importantes de esta campaña es un hueso coxal que pertenece a un adolescente que vivió en la sierra. “Es un gran éxito”, señaló Juan Luis Arsuaga, ya que es de difícil conservación, y añadió que “los únicos huesos de la cadera que hay en el mundo son de la Sima de los Huesos”. También una vértebra de un individuo adulto se ha encontrado este año. “Es uno de los huesos de un individuo más arcaico que completa el espectro de la especie”, afirmó Arsuaga.
Asimismo, varios fragmentos de un occipital de un adulto de más de 50 años, que pueden corresponder con restos bastante completos de un cráneo encontrado hace varios años, que se unirá a algunos de los últimos cráneos que han aparecido en la Sima de los Huesos, para poder conocer detalles de cómo era el rostro de los individuos de la misma especie en este lugar.
Este es el yacimiento donde han aparecido más acumulación de fósiles humanos de la historia y, como recalcó Arsuaga, en la Sima de los Huesos, más que en el resto de yacimientos del planeta para cualquier época. Desde el año 1976 se trabaja en la recuperación de elementos óseos de por lo menos 28 individuos de hace 430.000 años, como los 17 presentados hace poco más de un mes encontrados en los 90.”
Todos los veranos vamos dando noticia de las excavaciones de Atapuerca, pero probablemente va a ser la de este verano una de las campañas más fructíferas. A lo ya avanzado, hay que añadir cuanto aparezca en el trabajo de laboratorio, que es lo fundamental. Así, en diciembre pasado nos llegaba la noticia de que el Fémur XIII hallado en la Sima de los Huesos, había permitido obtener “El ADN humano más antiguo, en Atapuerca”, que era el títular. “Mediante nuevas técnicas –explicaba la información- para extraer y estudiar ADN antiguo, investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) han determinado una secuencia casi completa del genoma mitocondrial de un representante del género ‘Homo’ de hace 400.000 años hallado en el yacimiento de la Sima de los Huesos, en Atapuerca, y han descubierto que está relacionado con el genoma mitocondrial de los homínidos de Denisova, parientes extintos de los neandertales en Asia.”
Los fósiles hallados en la Sima de los Huesos se han clasificado como ‘Homo heidelbergensis’, pero también llevan rasgos típicos de los neandertales, y hasta ahora no había sido posible estudiar el ADN de estos homínidos únicos. Matthias Meyer y su equipo del Instituto Max Planck desarrollaron nuevas técnicas para recuperar y secuenciar ADN antiguo muy degradado y luego se unieron a Juan Luis Arsuaga para aplicarlas a un oso de las cavernas de la Sima de los Huesos. Tras su éxito, los científicos tomaron muestras de dos gramos de polvo de un hueso del muslo de homínidos de la cueva, extrajeron su ADN y secuenciaron el genoma de las mitocondrias o ADNmt, una pequeña parte del genoma que se pasa a la descendencia a lo largo de la línea materna y se produce en muchas copias por célula.
Posteriormente, los investigadores compararon este antiguo ADN mitocondrial con los neandertales, homínidos de Denisova, los humanos de hoy en día y los simios. A partir de las mutaciones perdidas en las secuencias de ADN antiguo, los científicos calcularon que el homínido de Sima de los Huesos vivió hace unos 400.000 años y hallaron que compartía un ancestro común con los homínidos de Denisova, un grupo arcaico extinto de Asia relacionado con los neandertales, hace unos 700.000 años.
«El hecho de que el ADN mitocondrial del homínido de Sima de los Huesos comparte un ancestro común con el de Denisova más que con el ADNmt de Neandertal fue inesperado, ya que sus restos óseos llevan rasgos derivados de Neandertal», dijo Matthias Meyer. Teniendo en cuenta su edad y características similares al Neandertal, los homínidos de Sima de los Huesos estuvieron probablemente relacionados tanto con los neandertales como los homínidos de Denisova. Otra posibilidad es que ese gen proviniera de otro grupo de homínidos que llevó ADNmt como el de Denisova a los homínidos Sima o sus antepasados”.
Entre tanto, los resultados de Atapuerca se exponen de forma divulgativa en el Museo de la Evolución Humana, en el que está volcada la Junta de Castilla y León. Así que no es de extrañar que el número de participantes en las actividades desarrolladas por él haya crecido el 48% de febrero a mayo, pasando de los 40.367 participantes en 2013 a los 51.821 de este año. Además se han organizado este verano, hasta el próximo mes de septiembre, 14 talleres diferentes adaptados para todas las edades, de los que el 40% son totalmente nuevos; por primera vez se van a llevar a cabo campamentos urbanos durante todo el verano en los que niños y niñas de todas las edades podrán comprender cómo vivían nuestros antepasados y conocer la Sierra de Atapuerca. Como vemos, nuestra querida sierra es un pozo sin fondo.
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