Arquitectura religiosa olvidada. 24. Humilladero de San Roque, en Valbuena

Por José María Arévalo

( Humilladero de San Roque, de Valbuena de Duero. Foto en el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid” ) (*)

Tras ver, la semana pasada, la Ermita de San Román y la Granja de Castrillo o del Queso, todavía hay una tercera construcción ruinosa en Valbuena de Duero, el Humilladero de San Roque, en el que entramos siguiendo la información que nos proporciona el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.

Valbuena de Duero

Humilladero de San Roque

“En la salida oriental de Valbuena, separando los caminos de la abadía de San Bernardo y de Pesquera, estaba el humilladero de San Roque, del cual hoy quedan sus cuatro paredes perimetrales. Entre la carretera y la ermita se encuentra el cementerio, con forma de L de brazos desiguales, abrazándola desde la fachada principal, al oeste, hasta el hastial de su cabecera, al este. La entrada se sitúa junto a la portada del templo, en el muro que se alinea con la fachada principal.

El costado sur ha sido utilizado como frontón, recreciéndose incluso el muro con fábrica de ladrillo por encima del lateral de la ermita.

Los dos tipos de piedra de la fachada invitan a pensar en un edificio del XVIII (M. A. ZALAMA RODRÍGUEZ, p. 194, aporta esta fecha. Inventario Artístico de Valladolid y provincia, p. 303, : Edificio del XVII, de piedra, con una nave, cubierta con bóveda de aristas. Dividida en dos tramos. Puerta en arco de medio punto a los pies. Presbiterio. Retablo renacentista, fin del XVI, con esculturas de San Sebastián, segundo cuarto del mismo siglo, Ecce Horno, copia de Femández, del XVII, y dos relieves de la Anunciación y de la Adoración de los Pastores del XVI; pinturas de la Virgen y Santa Ana, segundo cuarto del XVI, de Antonio Vázquez, mal conservadas, y otras dos santas del XVI. Retablo del XVI y escultura de la Virgen con el Niño de la misma época con modificaciones en el XVIII, ya que casi todo su ajuar y retablo eran del primero de los siglos), y sin embargo una inscripción sobre la puerta aporta la fecha de 1792 para la terminación del edificio, la misma que figura en una cruz de piedra frente a la fachada (Catálogo Monumental, Peñafiel, p. 294: Edificio realizado de limosna, según reza una inscripción sobre la puerta de entrada que da además la fecha de 1792. Está construido en piedra. Delante de la fachada se conserva una cruz de piedra de fecha igual a la de la ermita … Libros de fábrica: 1792. Más cincuenta y dos reales que se dieron para ayuda a levantar la ermita de San Roque, lo que había recibido la Iglesia cuando hizo su obra.).

(Lateral interior del Humilladero de San Roque, de Valbuena de Duero. Foto en el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”) (*)

Parece ser que la obra se hizo con la aportación por parte de la parroquia de una cantidad en dinero que la parroquia debía a la cofradía, ya que ésta lo había prestado previamente a aquella con ocasión de unas obras. En el XIX se adosó el cementerio (P. MADOZ, p. 35, : Artículo «Balbuena de Duero»,…sirve de cementerio) y en el XX el frontón en su pared sur, interrumpiendo el Camino de la Abadía.

El edificio es de planta rectangular y proporción dupla, construido en piedra. Tiene dos tramos, en otro tiempo separados por un arco fajón de medio punto y cubiertos por bóvedas de arista de yeso y ladrillo. De ello quedan restos caídos en el suelo y los arranques de las bóvedas en las esquinas. Esta cubrición debía pemanecer aún en pie en 1975, cuando se redactó el Catálogo Monumental, a juzgar por su descripción, si bien ya debía amenazar ruina pues indica que todos los objetos artísticos que se guardaban en esta ermita han sido trasladados a la iglesia parroquial. En el lado del Evangelio aún conserva un pequeño púlpito decorado en yeso, que ha perdido el peto que le protegía.

La fachada principal es muy sencilla, rematada en piñón, que viene dado por las dos aguas laterales de la cubierta. La portada se resuelve con arco de medio punto y sobre él un pequeño óculo con derrame. Coronando el conjunto se mantiene una cruz de acero sobre peana de ladrillo.

( Puerta del Humilladero de San Roque, de Valbuena de Duero. Foto en el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid” ) (*)

Sólo se mantienen en pie las paredes del edificio en piedra de sillería, en la fachada principal, y de mampostería el resto, reforzando sus esquinas con sillares. Aparentemente muestran buen estado de conservación, pese a su nula atención y cuidado, pues no se aprecian grietas en sus paramentos y mantienen su verticalidad.

El juego de pelota, con su muro sobreelevado sobre el tejado de la ermita, cortó la salida de las aguas y fue uno de los causantes de la ruina del edificio, a mediados del siglo XX.”

La semana próxima veremos otro Humilladero de San Roque, pero este en Tercero, ya en distinto Partido judicial, el de Tordesillas.

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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