Los lunes, revista de prensa y red

“Polonia, una espina en el flanco de la UE”, de Aceprensa, y “Lo que las urnas no dan, los okupas lo prestan”, de Federico Jiménez Losantos

( Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 14) (*)

POLONIA, UNA ESPINA EN EL FLANCO DE LA UE

Artículo de Aceprensa publicado en su Boletín el pasado día 12

En una maniobra sin precedentes, el 13 de enero la Comisión Europea va a debatir si en Polonia se están respetando las reglas propias de un Estado de Derecho. ¿Qué ha pasado para que Bruselas gesticule de este modo ante el nuevo gobierno polaco del partido Ley y Justicia (PiS)?

El ascenso del PiS al poder ha respetado una regla básica de la democracia: ha ganado las elecciones. Primero las elecciones presidenciales en julio del año pasado, cuando su candidato Andrzej Duda se impuso contra todo pronóstico. Y luego las elecciones generales del pasado octubre, en las que el PiS consiguió el 39% de los votos, relegando a la oposición a la coalición gobernante Plataforma Cívica.

Ya antes de que el nuevo gobierno, liderado por la etnóloga Beata Szydlo, hubiera tomado ninguna decisión, empezó a recibir en medios periodísticos europeos descalificaciones que tachaban al PiS de “ultraderechista, nacionalista y euroescéptico”. Tampoco en Bruselas sentó bien que el cambio en Polonia fuera de signo conservador, en vez de la línea liberal y capitalista de la anterior Plataforma Cívica. Además, frente a los que han hecho del laicismo un denominador común europeo, el partido de Jaroslaw Kaczynski (presidente del PiS) no se avergüenza de la identidad católica de Polonia ni de su postura tradicional en temas de familia. Con este clima ideológico, la borrasca con Bruselas era predecible.

Motivos de disputa

Los asuntos que han motivado la intervención de la Comisión Europea son dos bastante clásicos en los cambios de gobierno: los nombramientos de jueces para el Tribunal Constitucional y de directivos de la radiotelevisión pública.

Los nombramientos de jueces para el Tribunal Constitucional y de directivos de la radiotelevisión pública han motivado las críticas de la Comisión Europea
Al final de la anterior legislatura, cinco de los quince jueces del Tribunal Constitucional (TC) acababan su mandato y, según la costumbre institucional, los sustitutos debían ser elegidos por el siguiente Parlamento. Pero la coalición de gobierno, después de perder las elecciones presidenciales y al ver que la derrota en las legislativas era probable, decidió utilizar su mayoría parlamentaria para elegir de inmediato a nuevos jueces. Su idea era contar en el TC con juristas afines que pudieran poner un freno de anticonstitucionalidad a las leyes molestas que adoptara otro gobierno.

Pero el presidente Duda no aceptó la maniobra y no les tomó juramento. En el nuevo Parlamento, la mayoría de Ley y Justicia eligió a otros cinco jueces, que sí fueron confirmados por el presidente, ante las protestas de la oposición. En este forcejeo político-jurídico, el PiS supo sacar partido de que el nombramiento de dos de los jueces efectuado por el anterior Parlamento había sido ilegal, como reconoció más tarde el propio Tribunal.

El control de la televisión

El otro frente de batalla afecta a la designación de los directivos de los medios de comunicación públicos. Hasta ahora los elegía el Consejo Estatal de Radio-Televisión, que en teoría debía ser un organismo independiente, pero que en la práctica reflejaba el predominio del anterior partido gobernante. Esto se notó de modo especial durante las pasadas elecciones presidenciales, en las que los principales medios públicos adoptaron una información muy sesgada contra el candidato del PiS.

Ahora, el nuevo gobierno les ha pasado factura, y los presidentes de los canales estatales serán nombrados por el gobierno. Esta solución no garantiza la imparcialidad, pero también es la adoptada en algún otro país europeo (como Francia en la era Sarkozy o en España, donde es elegido por el gobierno y votado en el Parlamento). En la práctica, en la televisión todavía tiene más influencia la oposición que el PiS. En prensa, más del 70% del total está en manos de empresas alemanas. Así que el temor de que el nuevo gobierno vaya a controlar la prensa es más bien por ahora un juicio de intenciones.

En Polonia hay todavía un problema de fondo sobre la transición del comunismo a la democracia

En último término, como sucede en otros países, el cambio de gobierno supone el nombramiento de nuevos directivos en las grandes empresas estatales y en las altas esferas de la Administración. Según se esté en el poder o en la oposición, las cosas se ven de modo distinto: si los cambios los hacen los míos es renovación, si los hacen los adversarios es “purga” y ansia de control. Otra cosa es que el PiS podría guardar más las formas a la hora de hacer cambios, en lo que son más hábiles sus adversarios.

Herederos del comunismo

En el caso de Polonia, hay además un problema de fondo sobre la transición del comunismo a la democracia. Cuando se colapsó el sistema comunista, se llegó al consenso de trazar una “línea gruesa” con el pasado, y admitir a todos –también a los excomunistas– en la política democrática.

Así lo explica Charles Crawford, antiguo embajador británico en Varsovia: “El PiS (en cuyas filas hay muchos exmilitantes de Solidaridad, incluido el propio Kaczynski) piensa que esa ‘línea gruesa’ fue demasiado generosa con antiguos comunistas y con sus privilegiados hijos, a muchos de los cuales les ha ido muy bien a la hora de conservar sus antiguas posiciones en los negocios públicos y privados y en orientar el debate público en una dirección de izquierdas. Quieren reequilibrar las cosas de modo que los polacos que no proceden de esa astuta y aprovechada tradición comunista (o que han sido históricamente desaventajados) tengan una oportunidad mejor”.

De ahí que el PiS haya centrado su campaña en la lucha contra la desigualdad, con medidas que en otros países serían de izquierdas, como un impuesto a la banca para financiar su programa social.

Aviso de Bruselas

En Bruselas molesta encontrar en Polonia un gobierno que, a cambio de los fondos estructurales, no está dispuesto a adoptar las ideas que hoy se consideran prevalentes en la UE, desde el aborto al capitalismo sin fronteras. Pero es realmente llamativo que la Comisión Europea amenace con recurrir a un mecanismo de 2014 pensado para los casos de “amenazas sistémicas al Estado de Derecho” en un país miembro.

Tras enfrentarse con la resistencia de Viktor Orbán en Hungría, la Comisión debe considerar si le conviene abrir un nuevo frente en Polonia
Según este mecanismo, la Comisión evalúa el cumplimiento de las reglas democráticas en el país, dialoga con él para aclarar las cosas, en su caso hace una recomendación y, llegado al extremo, puede sancionarle retirándole sus derechos de voto. Nunca se ha llegado a este extremo, y tampoco se prevé que ocurra con Polonia. Más bien es un aviso, una advertencia que diplomáticos expertos consideran fuera de lugar.

El citado Charles Crawford escribe que “es tan obvio que en Polonia no se da ese caso [de amenaza al Estado de Derecho] que uno se pregunta por qué gente experimentada de la UE actúa de ese modo. Probablemente han sido movidos a hacerlo por miembros del anterior gobierno polaco incrustados en puestos importantes de la UE y por los medios liberales de Varsovia. Pero no hay nada más difícil de imaginar que estas presiones vayan a hacer reconsiderar su postura al partido de Kaczynski”.

De hecho, ante una carta que le envió la Comisión cuestionando su reforma en los medios públicos, el ministro de Exteriores, Alexander Stepkowski, respondió que Bruselas se basaba en una “información tendenciosa”.

Ante la reunión del día 13 a puerta cerrada, la Comisión debe medir también el riesgo de que un ataque a un gobierno recién elegido puede provocar un efecto rebote en la opinión pública polaca y contribuir a reforzarlo.

Ver artículo completo en: https://www.aceprensa.com/newsletter-article/polonia-una-espina-en-el-flanco-de-la-ue/

LO QUE LAS URNAS NO DAN, LOS OKUPAS LO PRESTAN

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 10

Menguan las posibilidades de que Rajoy logre el apoyo de JuntsxSí para ser investido presidente, pero Pdr Snchz puede conseguir el de la CUP a cambio de que Iceta se convierta en rehén de la horda antisistema, como cuando en la Reconquista los moros exigían el tributo de las cien doncellas. Imagino que Iceta no es doncella, ni siquiera doncel, porque conocemos a su marido, pero hay que ir acostumbrándose a los usos democratosos del Frente Popular. Mas se ha sincerado al decir: «Hemos logrado lo que las urnas no nos dieron». ¿Por qué, pues, no juntaría el PSOE esos diputadillos que no les dieron las urnas haciendo lo mismo que los veterochicos de la CUP, que van a prestar dos diputados al grupo parlamentario de JuntsxSí para reparar el error de los votantes catalanes? ¡Luego dirán que España no les deja votar desde 1714! ¡Para lo que sirve votar en Cataluña! Allí, ni se cumple la Constitución, porque Rajoy no la hace cumplir, ni se respetan las urnas si a los separatistas no les da la gana. No dejarán de votar hasta que voten lo que quieren los que mandan en nombre del Poble Catalá, que no siempre sabe lo que le conviene. Luego, a obedecer soberanísimamente.

Los poderes fácticos: ETA Lliure y ‘La Vanguardia’

La esencia golpista del Prusés ha quedado retratada a la perfección. Los pistoleros de la ETA catalana, con el asesino de Bultó a la cabeza y la TV3 como orquesta y coros, han presionado ferozmente, junto a la Brigada del Amanecer Soberano de las raholas y otras plumas cortaditas en juliana por el conde de Godó, para que los enemigos del euro votaran a la banda del 3%, los antieuropeos ungieran a un tartarín eurofantástico y los que van a acabar con el capitalismo apoyaran al hereu o al hereu del hereu de Pujol. Y lo han conseguido. Cómo, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que los greñudos que en la reciente campaña electoral juraron que no apoyarían a Mas porque representaba la corrupción y los recortes, elegirán hoy, salvo sorpresa de última hora, al candidato del partido de Pujol y han recortado su número de diputados para engordar a los que decían combatir.

Prestar votos al pujolismo muestra la sensibilidad democrática de los cupaires cuando la ETA Lliure y La Vanguardia invitan a ignorar el obtuso mandato de las urnas. En cambio, la entrega de diputados en calidad de rehenes-comisarios abre lo que un econocursi llamaría «una ventana de oportunidad». Por ejemplo, que Irene Lozano cambie su escaño por el de Anna Gabriel, que tras ser linchada por la progrez como si fuera Cayetana Álvarez de Toledo, huyó a un acto de apoyo a los etarras para no tener que explicar a sus electores lo que tan difícil de explicar resulta. Si se respetan las urnas, claro. Si se respetan las armas, la cosa cambia. Y es posible que la CUP no pida demasiadas explicaciones, al menos esta semana. Al cabo, si no creen en la Ley, ¿por qué iban a tomarse en serio la Ley Electoral?

El recauchutado del Prusés debería tener efectos fulminantes en la política española, que esta semana afronta la formación de Gobierno. Ante el reto separatista catalán, lo normal sería que el pacto de los partidos que dicen que defienden la Nación y la Constitución se produjera de inmediato. No sucederá, porque ni Rajoy ni Snchz piensan seguir el ejemplo –tardío, pero ejemplo al fin–de Artur Mas y a sacrificar su candidatura en el ara de la Patria o, al menos, del partido. Lo único que le importa de España y del PP a Rajoy es Rajoy, y lo único que le importa del PSO a Snchz es Snchz.

El Gran Perdedor de Tiempo, atrincherado y hamacado en Moncloa, repetirá que «hay que tener altura de miras», «sentido del estado» y «estar a la altura de las circunstancias». Ayer dijo que «hará respetar la Ley», pero Mas –con el que, según presumió en la campaña electoral, se ha reunido clandestinamente, supongo que para negociar el apoyo de JuntsxSí a su investidura– aún no ha sido juzgado por el referéndum golpista de 2014.Y no hay ni un solo ferrusolo en prisión preventiva, pese a que la lista de las decenas de miles de millones de euros robados desde la Generalidad son el mapamundi del hereu de su hereu, ese Puigdemont –pastelero y periodista, valga la redundancia catalana– que tan ardorosamente ha defendido a Pujol y que, por eso mismo, hoy va a ser investido por la CUP en lugar de Mas.

En cuanto a Snchz, hoy mismo lo veremos decir que frente al reto separatista «lo que hace falta no es la cerrazón de Rajoy sino el diálogo». Y que ese diálogo «para que Cataluña se quede» debe abrir la posibilidad de que se vaya, siempre que sea él el portero de la discoteca, que es lo que parece. Lo que me produce más curiosidad es ver a Iglesias –el enemigo de las puertas giratorias, no de las camas giratorias (su novia actual ha sido el nº 4, su exnovia el nº 7 de su lista)– decir que «hay que dejar votar a los catalanes», cuando ya se ve para lo que sirve votar en Cataluña. Si votas lo que los separatistas quieren, vale. Si no lo votas, te botan. Ecce Boadella!

Artículo en: http://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/lo-que-las-urnas-no-dan-los-okupas-lo-prestan-77790/

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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